Digitalización

Escalar sin perder el dato: la metodología NB-IoT de Telefónica en agua urbana

Laura F. Zarza
Un contenido deLaura F. ZarzaRedacción iAgua

En el Spain Smart Water Summit 2025, la ponencia conjunta de Javier García Ocón, IoT Connectivity Senior Manager, y Aijun Ni Ni, IoT Solutions Technology Specialist (ambos en Telefónica Tech), abordó uno de los factores menos visibles —pero más determinantes— en la reducción del agua no registrada (ANR): garantizar que el dato llegue siempre, a tiempo y de forma fiable cuando se despliegan decenas o cientos de miles de contadores NB-IoT. La intervención integró desde el inicio una idea central: el reto no es la tecnología en sí, sino cómo se despliega, se opera y se mantiene durante toda la vida del proyecto.

García Ocón abrió la sesión desde la experiencia acumulada en grandes despliegues NB-IoT en España. El sector del agua fue pionero en esta tecnología y hoy convive con otros usos masivos —gas, alumbrado público, parking, balizas— conectados sobre la misma red. Ese recorrido ha permitido a la compañía comprender las dificultades reales de la masificación: dispositivos muy simples con baterías que deben durar más de una década, limitaciones en el arranque simultáneo de conexiones por área y la necesidad de orquestar accesos para evitar colapsos. La analogía fue clara: como una autopista que admite mucho tráfico, pero no a todos a la vez.

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NB-IoT a gran escala: promesa y realidad operativa

La ponencia subrayó que NB-IoT no es “plug & play” cuando se pasa a escala industrial. Aunque la red está desplegada y cuenta con garantías de continuidad a largo plazo, el éxito depende de procesos y disciplina operativa. En despliegues masivos, la eficiencia energética de la conectividad, la distribución temporal de las conexiones y el acompañamiento durante todo el ciclo de vida son decisivos para proteger la batería y asegurar la entrega del dato.

Los ponentes trasladaron un mensaje de transparencia: los problemas existen, los han vivido y han construido metodología y herramientas para resolverlos. Ese aprendizaje es el que, según García Ocón, permite pasar de tasas iniciales muy bajas a niveles de excelencia sostenida.

Una metodología que cubre todo el ciclo de vida

Aijun Ni Ni detalló la metodología integral que Telefónica aplica, a través de su unidad de negocios digitales Telefónica Tech, a los despliegues NB-IoT en agua. En su compromiso por ofrecer más y mejores servicios para los clientes, la compañía estructura esta metodología en cuatro fases:

  1. Validación. Incluye pre-tests en el laboratorio TheThinX (Distrito Telefónica) para comprobar funcionalidad mínima y el device onboarding, con pruebas exhaustivas de comportamiento del dispositivo frente a la red en múltiples casuísticas. El objetivo es asegurar, desde el inicio, la calidad del binomio dispositivo-conectividad.
  2. Despliegue. Antes de instalar, se realizan estudios de cobertura (case studies) con información objetiva y, cuando es crítico, drive tests en campo para contrastar la teoría con la realidad. Esta fase evita expectativas irreales y reduce reprocesos.
  3. Operación. Abarca desde el primer contador hasta el final del contrato. Aquí entra en juego la herramienta SMITE (Solutions Monitoring Integrated Tools Environment), que permite monitorizar la salud del despliegue, focalizar incidencias y verificar continuamente que el servicio funciona como se espera.
  4. Escalabilidad y mejora continua. Telefónica no se desentiende tras la instalación: ajusta red y configuraciones, propone mejoras y acompaña la evolución del proyecto durante años.

SMITE: visibilidad, control y anticipación

El corazón operativo de la propuesta es SMITE (Solutions Monitoring Integrated Tools Environment). Aijun explicó que no se trata solo de paneles: SMITE incorpora gemelos digitales de los dispositivos y de la batería, analítica avanzada y alarmas configurables. Con ello, los equipos pueden predecir comportamiento, estimar batería remanente y detectar anomalías de tráfico (picos de bytes, derivas de consumo) antes de que afecten a la operación.

SMITE integra múltiples fuentes de información: sondas de servicio monitorizadas 24/7 en laboratorio, perfiles de consumo obtenidos en validación, mediciones reales de baterías extraídas de campo para contrastar el modelo, resultados de drive tests y datos de la plataforma de conectividad KITE, además de integraciones con HES y MDM de terceros. Esta visión holística permite actuar con criterio en despliegues que, aun siendo del mismo fabricante y tecnología, nunca son iguales.

Aijun Ni Ni, IoT Solutions technology Specialist en Telefónica Tech.
Aijun Ni Ni, IoT Solutions technology Specialist en Telefónica Tech.

De la prueba al récord: resultados medibles

La parte más contundente de la ponencia fue la presentación de resultados. Los ponentes de Telefónica Tech mostraron la evolución de la tasa de éxito en lecturas horarias NB-IoT: del 10 % típico en iteraciones iniciales —cuando no había metodología ni control— al 99,6 % en proyectos actuales con cientos de miles de dispositivos. El mensaje fue claro: la excelencia es alcanzable cuando se combinan validación, orquestación de conexiones, operación proactiva y mejora continua.

Este salto cualitativo tiene implicaciones directas para el ANR. Con datos consistentes y persistentes, las utilities pueden detectar fugas antes, priorizar intervenciones, reducir visitas innecesarias y tomar decisiones basadas en evidencias, no en suposiciones.

Garantía de largo plazo y bidireccionalidad

Ambos ponentes insistieron en un aspecto clave para proyectos de agua: la garantía temporal. NB-IoT se apoya en la red móvil, cuya continuidad está asegurada a décadas vista. Además, la bidireccionalidad permite parametrizar, actualizar firmware y ajustar ventanas de comunicación sin desplazamientos, un factor decisivo para mantener rendimiento y batería durante 10–15 años.

La seguridad también fue destacada: operar sobre espectro licenciado, con mecanismos inherentes a redes 4G/5G, reduce riesgos en un contexto de ciberexposición creciente por la masificación de dispositivos.

El dato, el verdadero objetivo

Como cierre, García Ocón sintetizó la propuesta: el foco no es la lectura en sí, sino asegurar el comportamiento correcto del dispositivo a lo largo del tiempo; si eso se cumple, el dato llega. Con metodología, herramientas como SMITE y acompañamiento continuo, los despliegues NB-IoT dejan de ser una promesa y se convierten en infraestructura fiable para reducir el agua no registrada.

Integrada desde el inicio del discurso, la conclusión fue nítida: la conectividad bien operada es la base silenciosa de la digitalización del agua. Cuando la red funciona, el dato fluye; cuando el dato fluye, las decisiones mejoran; y cuando las decisiones mejoran, el ANR se reduce. Ese es el valor que Telefónica puso sobre la mesa en esta sesión.

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