En un sector que afronta desafíos crecientes en materia de escasez, sostenibilidad y transformación digital, el papel de compañías especializadas como Tedagua adquiere una nueva dimensión. Más allá de construir infraestructuras, su enfoque se centra en ofrecer soluciones integradas que generen impacto duradero. En esta entrevista, su CEO, Javier Hidalgo, desgrana una visión que combina innovación tecnológica, compromiso ambiental y una profunda vocación de servicio.
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Javier Hidalgo ha dedicado más de tres décadas a liderar grandes infraestructuras hidráulicas en escenarios de alta complejidad. Al frente de equipos técnicos y operativos, ha forjado una trayectoria marcada por el rigor, la innovación y la capacidad de aportar soluciones allí donde más se necesitan.
Desde su incorporación al Grupo Cobra, y especialmente como director de Tedagua, impulsa una visión integradora del ciclo del agua, donde la tecnología, la sostenibilidad y el compromiso social convergen. Bajo su liderazgo, la compañía ha reforzado su papel como referente global en desalación, reutilización y digitalización. “Liderar una empresa con una misión tan clara y con un equipo humano tan comprometido es, sin duda, uno de los mayores privilegios de mi carrera”, afirma.
"Nuestro modelo de negocio se basa en la versatilidad que supone ofrecer todo tipo de soluciones en múltiples geografías"
Usted lidera Tedagua, una de las compañías más reconocidas del sector del tratamiento del agua a nivel internacional. ¿Podría resumir su trayectoria profesional y qué le motivó a asumir este reto?
Como Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, he desarrollado mis 35 años de trayectoria profesional siempre ligado al sector de la construcción liderando grandes infraestructuras civiles de todo tipo y, en especial, en el sector hidráulico. A lo largo de los años he tenido la oportunidad de dirigir equipos multidisciplinares y gestionar proyectos de gran envergadura, primero a nivel nacional, posteriormente al frente de todas las operaciones en una región como América Latina y en la actualidad en un marco internacional abierto a todas las geografías mundiales.
Desde hace 11 años, formo parte del equipo directivo de Cobra, asumiendo el liderazgo de Cobra Infraestructuras Hidráulicas y, posteriormente, de Tedagua. Dirigir esta empresa tan especializada en el tratamiento de aguas fue una decisión motivada por la posibilidad de generar un impacto real en la vida de las personas, contribuyendo a garantizar el acceso al agua en un contexto global cada vez más desafiante. Liderar una compañía con una misión tan clara y con un equipo humano tan comprometido, experimentado y de tanto nivel es, sin duda, uno de los mayores privilegios de mi carrera.

Con más de 40 años de actividad, Tedagua se ha consolidado como un actor global. ¿Cómo ha evolucionado la compañía en posicionamiento estratégico, presencia internacional y cartera de soluciones?
Abarcar todo el ámbito mundial es un reto, pero también una gran ventaja para optar a oportunidades rentables y un crecimiento sostenido
La evolución de nuestra empresa ha sido un reflejo de nuestra capacidad de adaptación y visión a largo plazo. En estos 40 años, nos hemos convertido en un referente mundial en soluciones para el ciclo integral del agua, con presencia en más de 30 países a lo largo de los cinco continentes. Abastecemos las demandas en todo el ciclo integral del agua para más de 20 millones de habitantes, diversificando nuestra cartera de soluciones para incluir tecnologías de desalación, abastecimiento, depuración, saneamiento, reutilización, tratamiento avanzado de aguas residuales, plantas de tratamiento de fangos e instalaciones complementarias para la distribución y transporte de agua. Además, proveemos soluciones en proyectos EPC, proyectos concesionales, contratos de servicio de operación y mantenimiento e incluso en suministro de plantas modulares, completando un abanico de oportunidades que permite un crecimiento sostenible de la compañía en nichos de mercado estables y de potencial rentabilidad.
Nuestra estrategia se basa en poner a disposición del cliente la innovación y la visión integradora de las infraestructuras para cada proyecto o necesidad en particular. Esto nos ha permitido posicionarnos como un socio estratégico para gobiernos, operadores y comunidades, ofreciendo soluciones adaptadas a cada contexto, pero con una visión global.
En estos años, Tedagua ha participado en proyectos emblemáticos tanto en España como en el exterior. ¿Qué balance hace de los resultados recientes y qué prioridades se han marcado para el futuro?
El balance de los últimos años es muy positivo y refleja el compromiso de nuestra compañía con la excelencia técnica, la innovación y la sostenibilidad. Hemos consolidado nuestra posición como referente internacional en el desarrollo de proyectos integrales de agua de gran complejidad técnica y alto impacto social.
Un claro ejemplo de ello es el proyecto Beni Saf, en Argelia, una de las mayores plantas desaladoras por ósmosis inversa de África, con una capacidad de 200.000 m³/día, que abastece a más de un millón de personas y ha supuesto una oportunidad de desarrollo económico y social para toda la región. Otro caso emblemático es el proyecto PROVISUR, en Perú, donde hemos diseñado y ejecutado una solución global que integra desalación, depuración, reutilización y redes de distribución, beneficiando a más de 100.000 habitantes en la zona sur de Lima.
La desalación puede adaptarse a entornos complejos y aportar soluciones allí donde las infraestructuras convencionales no llegan
Estos proyectos reflejan nuestra capacidad para liderar iniciativas que se adaptan a las necesidades del cliente, que requieren un profundo conocimiento técnico de las tecnologías más avanzadas y que implican un gran beneficio para la sociedad y su progreso. Nuestra prioridad ahora es seguir potenciando esta visión integral, reforzando nuestra marca como proveedor de soluciones completas y anticipándonos a las necesidades de un mundo cada vez más exigente en materia de recursos hídricos.
Queremos seguir siendo el socio de confianza para quienes buscan no sólo infraestructuras, sino respuestas transformadoras que generen valor a largo plazo.

España es un referente mundial en desalación y Tedagua ha desempeñado un papel destacado. ¿Qué evolución espera en este ámbito y cómo contribuye la desalación a mitigar la escasez hídrica y reforzar la resiliencia climática?
El tratamiento y la reutilización de aguas residuales son una expresión clara de nuestro compromiso con la sostenibilidad
La desalación se ha consolidado como una herramienta clave para garantizar el acceso al agua en contextos de escasez hídrica, y en Tedagua llevamos años demostrando que esta tecnología da vida a las zonas más castigadas por sus condiciones geográficas y climáticas y que incluso que puede ir mucho más allá de su aplicación tradicional.
Un ejemplo claro de ello es la planta desaladora para la Mina Spence, en Chile, un proyecto emblemático y de gran impacto en el sector. No solo por su envergadura y el desafío tecnológico que supuso —con una capacidad de 86.400 m³/día y una conducción de más de 150 km que supera desniveles de más de 2.000 metros—, sino porque representa un modelo de sostenibilidad real: evita el uso de aguas subterráneas, reduce la huella de carbono y demuestra que es posible llevar agua desalada a zonas alejadas de la costa para usos industriales exigentes.
Otro ejemplo igual de significativo, son las desaladoras portátiles desplegadas en La Palma tras la erupción volcánica del Cumbre Vieja. En un tiempo récord, fuimos capaces de poner en marcha una solución de emergencia que garantizó el suministro de agua para riego, especialmente para la industria platanera, en un momento crítico para la isla. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo la desalación puede adaptarse a contextos complejos y aportar soluciones allí donde las infraestructuras convencionales no llegan.
La evolución que esperamos en este ámbito pasa por seguir liderando soluciones versátiles, eficientes y sostenibles, que puedan implantarse tanto en grandes proyectos, que combinen diversas infraestructuras hidráulicas, como en situaciones donde se requieran plantas más pequeñas, pero de rápida implementación. Creemos firmemente que la desalación no es solo una tecnología, sino una oportunidad para transformar la relación entre el agua y el desarrollo.

El tratamiento de aguas residuales y la reutilización ganan peso en un contexto de economía circular. ¿Qué soluciones ofrece Tedagua y cómo afrontan las nuevas exigencias europeas, incluyendo la eliminación de contaminantes emergentes y el impulso a la reutilización?
En Tedagua y diría que en general las empresas españolas estamos a la vanguardia a la hora de implementar las tecnologías más punteras para convertir el agua depurada como un recurso adicional en la naturaleza. Por eso, el tratamiento y la reutilización de aguas residuales no son sólo una parte de nuestra actividad, sino una expresión clara de nuestro compromiso con la sostenibilidad y la economía circular.
Ejemplos de tecnologías que hemos exportado con éxito hay muchos, pero podríamos destacar proyectos de reutilización pioneros en el uso de ósmosis inversa a baja presión como fueron los construidos en Australia por la compañía para el riego y uso industrial en Werribee y Altona, o el proyecto de reutilización de aguas de pozos petrolíferos de Puerto Gaitán, en Colombia, donde se debieron de invertir meses de I+D+i antes de conseguir diseñar e implementar un proceso único con membranas cerámicas que marcó un hito que obtuvo diversos galardones y reconocimientos internacionales por su innovación tecnológica.
La nueva Directiva europea marca un punto de inflexión en la forma en que concebimos el tratamiento de aguas residuales
En la actualidad, podemos seguir ampliando esta capacidad técnica y de ingeniería gracias a proyectos de gran complejidad, como la remodelación y ampliación de la EDAR de Palma de Mallorca, donde estamos incrementando la capacidad de tratamiento hasta los 90.000 m³/día, equivalente a un millón de habitantes. Este proyecto incorpora desde un sistema de pretratamiento de alta seguridad hasta procesos avanzados de eliminación de nutrientes y un tratamiento terciario de última generación que permite reutilizar el agua bajo las nuevas directivas para todo tipo de usos. Es un claro ejemplo de cómo la tecnología puede ponerse al servicio de una gestión efectiva y más eficiente del agua, que, sin duda, servirá de ejemplo e impulso de otros proyectos a nivel mundial.
A futuro, el enfoque por el que apostamos seguirá por la senda de combinar experiencia, innovación y adecuación a los requerimientos del cliente. Nos anticipamos a las nuevas exigencias como pueden ser las derivadas de las normativas europeas, o la eliminación de contaminantes emergentes, de forma que diseñamos soluciones que cumplen y marcan el camino hacia una gestión del agua más resiliente, eficiente y respetuosa con el entorno.
Innovación y digitalización
Uno de los elementos diferenciales de Tedagua es su capacidad de adaptación tecnológica. ¿Qué papel juegan la innovación, la modularidad y el diseño descentralizado en su estrategia actual?
En Tedagua, entendemos la innovación como una forma de pensar y de actuar: buscamos constantemente nuevas formas de hacer las cosas mejor, más eficientes y con más valor para la sociedad y el entorno.

Así, en nuestra estrategia actual, hemos integrado soluciones con modularidad y diseño descentralizado, que nos permiten ser más ágiles, flexibles y sostenibles. Gracias a estas aproximaciones, podemos reducir los tiempos de implementación, optimizar el consumo energético y facilitar la reutilización de materiales y componentes, lo que se traduce en una menor huella ambiental y una mayor eficiencia operativa.
Además, apoyamos esta descentralización con el desarrollo de tecnologías innovadoras, como nuestra Plataforma de Gemelo Digital para plantas desaladoras, un proyecto que combina modelado 3D, inteligencia artificial y análisis predictivo para optimizar el funcionamiento de las instalaciones. Esta herramienta nos permite detectar patrones, anticipar incidencias y mejorar la toma de decisiones en tiempo real, reduciendo consumos y costes operativos, y reforzando la resiliencia de las plantas.
Otra apuesta tecnológica fuerte de la compañía se encuentra en soluciones como las que aporta el proyecto AQUAHUB, liderado por AWAES (una sociedad de Tedagua), que representa una revolución en el tratamiento de aguas residuales. Integrará tecnologías avanzadas como el reactor anaeróbico de membrana, la valorización térmica de residuos y la recuperación de nutrientes, todo ello bajo un enfoque de economía circular y aunando sinergias de diversas soluciones de reutilización.
Estas herramientas, combinadas con nuestra experiencia operativa, nos permite diseñar soluciones que responden mejor a los retos actuales y permiten anticipar las necesidades del futuro. Así, logramos lo que realmente entendemos es importante, que es que nuestros clientes se beneficien de nuestra visión tecnológica.
La digitalización está transformando la gestión del agua. ¿Qué tecnologías están incorporando en sus plantas, desde el diseño hasta la operación, y cómo contribuyen a optimizar eficiencia y sostenibilidad?
La digitalización no es sólo una tendencia, es una palanca real de transformación para el sector del agua. Lo vivimos como una oportunidad para mejorar, anticiparnos y aportar más valor en cada fase del ciclo del agua. Estamos convencidos de que la tecnología digital nos permite ser más eficientes, más sostenibles y, sobre todo, más precisos en la toma de decisiones.
Actualmente, estamos aplicando herramientas digitales en múltiples áreas. Desde el diseño, donde trabajamos como empresa certificada en metodología BIM para planificar de forma más integral y colaborativa, hasta la operación conjunta de plantas y redes, donde utilizamos sistemas inteligentes que nos permiten optimizar el rendimiento, detectar fugas, reducir consumos y mejorar la calidad del servicio del sistema completo.
En Tedagua, entendemos la innovación como una forma de pensar y de actuar: buscamos nuevas formas de hacer las cosas mejor
Además, estamos apostando por la digitalización como un elemento clave para el diseño de soluciones integradas que conecten el agua y la energía. Creemos que la planificación digital nos permitirá diseñar de forma más eficiente plantas de generación eléctrica y de distribución de agua, incorporando sistemas de almacenamiento hidráulico y energético que no sólo mejoren el funcionamiento de las redes actuales, sino que también ayuden a mitigar los efectos de fenómenos como las sequías o los picos de demanda eléctrica.
Queremos liderar este cambio, impulsando las áreas donde ya estamos trabajando y abriendo nuevas líneas que nos permitan seguir evolucionando. Porque en un mundo cada vez más complejo, la digitalización no es sólo una herramienta: es una forma de pensar, de anticiparse y de construir soluciones más inteligentes y resilientes.

Sostenibilidad y financiación verde
Tedagua ha certificado su huella hídrica y de carbono. ¿Qué objetivos de sostenibilidad manejan y cómo influyen en sus decisiones operativas y estratégicas?
Nuestra Plataforma de Gemelo Digital combina modelado 3D, inteligencia artificial y análisis predictivo para optimizar plantas
Para nosotros la sostenibilidad es un compromiso transversal que guía tanto nuestras decisiones estratégicas como nuestras operaciones diarias. Por eso, más allá de certificar nuestra huella hídrica y de carbono, trabajamos con una hoja de ruta clara basada en criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
Desde el punto de vista ambiental, nuestros objetivos se centran en tres grandes ejes: avanzar hacia modelos de economía circular, contribuir activamente a la lucha contra el cambio climático y proteger los espacios naturales en los que operamos. Esto implica, por ejemplo, diseñar soluciones que optimicen el uso de recursos, reduzcan emisiones y favorezcan la regeneración del entorno.
Un buen ejemplo de esta visión es la gestión del ciclo integral del agua que estamos llevando a cabo en Alagoas, Brasil, para una población de 400.000 habitantes en 27 municipios de la zona litoral norte. Se trata de una concesión en la que, gracias a la inversión en detección de fugas, renovación de tuberías, procesos eficientes de tratamiento de aguas residuales y aprovechamiento energético del sistema, se ha logrado universalizar el acceso al abastecimiento y saneamiento. Todo ello mediante soluciones eficaces y con un enfoque claro en la sostenibilidad, tanto en el uso energético como en la gestión del agua.
¿Está explorando Tedagua mecanismos de financiación verde, como bonos sostenibles o préstamos vinculados a criterios ESG, para impulsar proyectos con impacto ambiental positivo?
Tedagua y el grupo COBRA marcaron un hito ya hace 15 años, siendo los pioneros en la consecución de la primera emisión de bono verde alineado con Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para una planta de tratamiento de aguas a nivel mundial, desarrollando este mecanismo para financiar la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Taboada en Perú, que construimos y en la actualidad seguimos operando. Fue un éxito rotundo en especial por el tamaño e impacto de la operación, ya que, con una capacidad de 20 m3/s se trata de una de las depuradoras más grandes del mundo, pero en especial nos sirve como modelo a replicar para atraer inversión y proporcionar recursos que impulsan el flujo de capital hacia proyectos de gran impacto medioambiental y social, creando una agenda más sostenible.

Regulación, gestión y seguridad
La nueva Directiva europea de Aguas Residuales Urbanas introduce exigencias como la neutralidad energética y el tratamiento cuaternario. ¿Qué implicaciones tiene para Tedagua y cómo se están adaptando?
La colaboración pública privada será fundamental para el desarrollo de sistemas de infraestructuras de agua, incluyendo redes de transporte y de almacenamiento
La nueva Directiva europea marca un punto de inflexión en la forma en que concebimos el tratamiento de aguas residuales. En Tedagua, asumimos este cambio como una oportunidad para seguir evolucionando y aportar soluciones que estén a la altura de los nuevos retos, especialmente en lo que respecta a la neutralidad energética y al tratamiento avanzado de contaminantes.
Una de nuestras fortalezas es la sinergia con Cobra Infraestructuras Hidráulicas, empresa especialista en construcción y operación de presas, centrales hidroeléctricas y grandes infraestructuras hidráulicas, la cual también tengo el privilegio de dirigir. La fuerza que supone aunar el conocimiento y experiencia de ambas empresas nos permite ofrecer soluciones hídricas completas, combinando capacidades técnicas y tecnológicas que nos posicionan como un referente en el sector. Así ha sido, por ejemplo, en el proyecto de Salto de Chira, en Gran Canaria, donde estamos construyendo las infraestructuras de uno de los proyectos pioneros en España para una instalación híbrida de generación hidroeléctrica y bombeo reversible para almacenamiento de agua y energía. El alcance incluye una desaladora de 7.800 m3/día, un túnel hidráulico con más de 2 km de longitud y sección circular de 5 metros de diámetro, así como una central hidroeléctrica con una potencia instalada de 200 MW en modo turbinación y 220 MW en modo bombeo. Esta infraestructura permitirá almacenar agua en épocas de exceso de renovables, disponer de capacidad de generación para picos de demanda y, a fin de cuentas, reducir en más del 20 por ciento las emisiones de CO2 en toda la isla.
Además, gracias a nuestra pertenencia al Grupo Cobra, tenemos la capacidad de integrar energías renovables —como instalaciones fotovoltaicas y eólicas— en nuestros proyectos, lo que nos permite avanzar hacia modelos energéticamente autosuficientes. Esta integración no solo responde a las exigencias normativas, sino que también refuerza nuestro compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia operativa.
La colaboración público-privada se presenta como vía clave para movilizar inversiones. ¿Qué visión tiene Tedagua sobre los modelos de partenariado y su papel en el desarrollo de nuevas infraestructuras?
Creemos firmemente en el valor de los modelos de colaboración público-privada como motor para el desarrollo de infraestructuras estratégicas. No sólo permiten movilizar inversiones a gran escala, sino que también facilitan la integración de capacidades técnicas, experiencia operativa y visión a largo plazo.
La adaptabilidad y vocación de servicio seguirán siendo claves en nuestro crecimiento
A lo largo de nuestra trayectoria hemos participado en numerosos proyectos bajo esquemas concesionales, habiendo desarrollado alguna de las plantas de desalación y depuración más significativas a nivel mundial, pero, como caso de éxito de la potencia y versatilidad del modelo concesional, destacaría el proyecto Rayis-Rabigh, en Arabia Saudí. Se trata de una iniciativa pionera en infraestructura hidráulica, al ser la primera vez que un sistema de transporte de agua de esta magnitud —151 kilómetros de longitud y más de 2 metros de diámetro— se desarrolla bajo el modelo BOT (Build-Operate-Transfer) en Oriente Medio. Este proyecto no sólo amplía el espectro de concesiones a la distribución de agua desalada, sino que se convierte en un eje estructural dentro de la estrategia nacional del agua impulsada por Saudi Water Partnership Company (SWPC). Fue considerado el Mejor Proyecto en colaboración público-privada para Oriente Medio, según los PFI Awards del año pasado, y creemos que marcará el camino para futuros desarrollos similares.
Desde nuestra experiencia, en general, estos modelos permiten construir relaciones de confianza entre el sector público y el privado, y son clave para afrontar grandes retos que para los organismos públicos y reguladoras son difíciles de gestionar en un contexto de creciente complejidad técnica, normativa y climática. En especial, todos los proyectos que requieran gran inversión y que aúnen diversas infraestructuras de agua y energía, tendrán que buscar fórmulas exitosas de este tipo.

Personas y posicionamiento
La captación y desarrollo del talento se ha vuelto estratégica ante los nuevos desafíos técnicos, regulatorios y ambientales. ¿Cómo lo afronta Tedagua y qué perfiles considera prioritarios para el futuro?
En un mundo complejo, nos imponemos ser líderes también en el rigor en el cumplimiento de los derechos humano y la buena gobernanza
Apostar por el talento es apostar por el futuro. En un entorno cada vez más exigente y cambiante, contar con equipos preparados, diversos y comprometidos es esencial para seguir creciendo y aportando valor. Por eso, trabajamos activamente en atraer, desarrollar y fidelizar a profesionales que compartan nuestra visión y nuestros valores.
Uno de los aspectos que más cuidamos es la diversidad. Ofrecemos oportunidades laborales a personas de todas las nacionalidades y promovemos la integración de distintas culturas dentro de nuestros equipos. Para garantizar esta incorporación a un grupo tan internacional como al que pertenecemos, es fundamental la implementación de un sistema efectivo y puntero como el que disponemos para garantizar el respeto a los Derechos Humanos. Esto nos permite salvaguardar sus valores y contar con esta riqueza humana necesaria para abordar proyectos internacionales con una mirada más amplia, empática y adaptada a cada contexto.
En cuanto a los perfiles que consideramos clave para el futuro, buscamos profesionales con formación técnica en ingeniería, digitalización, sostenibilidad y gestión ambiental, pero también valoramos mucho las habilidades personales: la capacidad de adaptación, el trabajo en equipo, la visión global y el compromiso con la sostenibilidad.
Nuestro objetivo es seguir construyendo un entorno donde las personas puedan crecer, aportar y sentirse parte de un proyecto con propósito.
En paralelo, la comunicación corporativa es clave para posicionarse ante clientes e instituciones. ¿Qué importancia le dan y cómo trabajan su narrativa como empresa especializada?
La comunicación es una herramienta estratégica para construir confianza, reputación y posicionamiento, queremos que nuestra narrativa refleje no solo lo que hacemos, sino por qué lo hacemos. Por eso, trabajamos una comunicación transparente, cercana y basada en datos, dirigida tanto a clientes como a instituciones, utilizando múltiples canales para compartir nuestros logros, compromisos y el impacto de nuestras acciones.
Apostar por el talento es apostar por el futuro: buscamos perfiles técnicos con visión global y compromiso con la sostenibilidad
Este enfoque se traslada también a nuestros proyectos, donde la comunicación cobra un valor social. En la desaladora para la mina Spence, en Chile, por ejemplo, fruto de esta interacción con los actores sociales implicados, se desarrollaron acciones de protección ambiental y animal, como la contribución activa a la protección del hábitat del ave local – gaviotín chico-, y de apoyo a las comunidades locales en su formación e integración al mundo profesional. En Panamá, con el proyecto de Gamboa, también derivado de ese diálogo y comunicación, impulsamos iniciativas de concienciación sobre el uso responsable del agua, reducción de residuos y hemos contribuido a la recuperación y reintegración al medio natural de diversas especies autóctonas heridas como: el mono aullador, boas, perezosos o puercoespines, que se encontraban en el área del proyecto.
Todo ello refuerza nuestra identidad como una empresa innovadora y responsable, comprometida con generar valor más allá de lo técnico.
¿Qué tendencias globales cree que marcarán el futuro del sector del agua y qué papel quiere que juegue Tedagua en ese nuevo escenario?
El sector del agua se encuentra en un punto de inflexión, impulsado por una serie de tendencias globales que redefinirán su evolución en los próximos años. Entre ellas destacan el impacto creciente del cambio climático, la presión sobre los recursos hídricos, la necesidad de infraestructuras más resilientes, la transición hacia modelos de economía circular y la digitalización como herramienta clave para una gestión más eficiente y transparente.
En este contexto, el papel de las empresas especializadas será fundamental para acompañar a los territorios, las industrias y las administraciones en su adaptación a estos nuevos desafíos. Desde Tedagua, aspiramos a ser un actor protagonista en esta transformación, aportando soluciones tecnológicas avanzadas, modelos de gestión sostenibles y una visión global con capacidad de adaptación local.
Nuestro compromiso es seguir evolucionando junto al sector, anticipándonos a las necesidades del mañana y ofreciendo a nuestros clientes un valor añadido basado en la innovación, la fiabilidad y la sostenibilidad. Queremos ser el socio de referencia de esta transformación, garantizando el acceso de agua de calidad para las próximas generaciones.





