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Recambios TecnoGrabber y PIGSS 2025, claves para adaptarse a la nueva normativa

Recambios TecnoGrabber y PIGSS 2025, claves adaptarse nueva normativa

La aprobación del Real Decreto 665/2023 y el desarrollo de los Planes Integrales de Gestión del Sistema de Saneamiento (PIGSS) han situado la retención de sólidos en el centro de la regulación y la planificación de las redes urbanas. La modificación del Reglamento del Dominio Público Hidráulico redefine el tratamiento de los desbordamientos en episodios de lluvia y establece un marco técnico en el que la reducción de la carga contaminante se convierte en una obligación medible y verificable. A su vez, los PIGSS redefinen las exigencias en la gestión de los desbordamientos de saneamiento y sitúan la retención eficaz de sólidos como una pieza clave para proteger el medio receptor.

En este nuevo escenario regulatorio, la actualización y el mantenimiento de los sistemas de retención se convierten en un componente indispensable para garantizar el rendimiento hidráulico, cumplir con el Reglamento del Dominio Público Hidráulico y asegurar la trazabilidad operativa de cada instalación.

Las soluciones TecnoGrabber permiten abordar estos retos de forma inmediata, adaptable y sin obra, con especial relevancia para la transición hacia el paso 10×10 mm.

El Reglamento del DPH impulsa la renovación de los sistemas de retención para reducir la carga contaminante en episodios de lluvia

El documento de recomendaciones elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) explica con detalle la importancia de estos sistemas para garantizar que los desbordamientos no comprometan los objetivos ambientales ni el buen estado de las masas de agua receptoras.

En este marco aparece con claridad la necesidad de incorporar tamices, cestas y elementos equivalentes que permitan reducir la contaminación asociada a cada alivio. Entre los ejemplos que recoge el propio documento aparece la instalación de los sistemas TecnoGrabber, como una referencia explícita al papel de estas soluciones en situaciones reales y en condiciones de operación exigentes.

La implantación de los PIGSS supone un cambio profundo en la forma de entender y gestionar los sistemas de saneamiento. Los operadores deben modelizar hidráulicamente el comportamiento de sus redes, analizar la carga contaminante que liberan durante los episodios de lluvia y establecer medidas para reducir progresivamente el impacto ambiental de los vertidos por desbordamiento.

El rendimiento hidráulico indicativo se convierte en un parámetro central para evaluar el estado del sistema y para justificar las actuaciones previstas en los planes. En este contexto, los dispositivos de retención se consolidan como un mecanismo directo y eficaz para disminuir la entrada de sólidos al medio receptor y, al mismo tiempo, mejorar los resultados del cálculo del rendimiento. En este sentido, uno de los aspectos que más atención está recibiendo dentro del sector es la transición hacia pasos de 10×10 mm en los sistemas de retención.

La transición hacia el paso 10x10 mm mejora la retención de sólidos y facilita el cumplimiento de los objetivos ambientales de los PIGSS

Aunque la normativa no excluye la utilización de pasos superiores y mantiene la posibilidad de recurrir a ellos en función de la configuración hidráulica de cada punto de alivio, el paso de 10×10 mm se ha consolidado como el estándar recomendado por su equilibrio entre capacidad de retención, estabilidad frente a caudales elevados y compatibilidad con las exigencias de reducción de carga contaminante.

La tendencia regulatoria y técnica avanza hacia soluciones más eficientes en la interceptación de sólidos, siempre que las características hidráulicas del punto lo permitan.

Esta transición no es únicamente normativa, sino también operativa, puesto que una malla más fina facilita que los valores de carga contaminante calculados en la modelización sean inferiores y se aproximen a los objetivos ambientales establecidos.

Los sistemas TecnoGrabber responden de manera especialmente eficaz a este nuevo marco. Su capacidad de adaptación es una de sus ventajas principales, ya que permiten incorporar mallas de paso 10×10 mm sin necesidad de obra civil ni modificaciones de la infraestructura existente. Su instalación rápida, su compatibilidad con diversas estructuras y su buena respuesta ante variaciones de caudal hacen que sean una solución idónea para operadores que buscan cumplir con los PIGSS en plazos ajustados.

En muchos casos, la actualización de las mallas es suficiente para modernizar un punto de desbordamiento y mejorar su comportamiento sin necesidad de inversiones complejas. No obstante, el elemento que suele determinar la eficacia de estos sistemas a medio y largo plazo es el mantenimiento. Los PIGSS no solo exigen disponer de soluciones de retención, sino acreditar la inspección y renovación periódica de los elementos instalados.

Los recambios TecnoGrabber permiten actualizar los puntos de alivio sin obra y con una adaptación inmediata al nuevo marco normativo

La trazabilidad obliga a registrar el estado de cada componente, así como las actuaciones realizadas para mantener el rendimiento del aliviadero. En este sentido, el recambio periódico de las mallas TecnoGrabber se convierte en un procedimiento esencial para asegurar que el sistema sigue funcionando conforme a los parámetros requeridos y que la retención de sólidos se mantiene estable a lo largo del tiempo.

La operación de las redes de saneamiento en episodios de lluvia es cada vez más exigente debido a la variabilidad climática y a la mayor recurrencia de eventos de alta intensidad. Durante estos episodios, los sistemas de retención deben combinar eficacia y estabilidad hidráulica. Las mallas de paso 10×10 mm destacan por su capacidad para mantener una filtración constante incluso cuando los caudales aumentan de forma brusca. Esta estabilidad contribuye directamente a reducir la carga contaminante estimada en la modelización y mejora la eficiencia de la red en su conjunto.

La trazabilidad que exigen los PIGSS convierten el mantenimiento y la reposición de mallas en una obligación operativa y no solo recomendada

La experiencia acumulada por TecnoConverting en instalaciones reales confirma que la combinación de mallas eficientes y recambios periódicos permite afrontar episodios complejos sin comprometer el rendimiento del colector ni el funcionamiento del sistema.

La presencia de TecnoGrabber en ejemplos recogidos por el MITECO refuerza su papel como solución de referencia en la gestión de desbordamientos

Otra ventaja operativa clave es la adaptabilidad de los recambios. La posibilidad de sustituir las mallas en minutos y sin interrumpir el servicio facilita que los operadores puedan integrar la renovación como parte de su rutina de mantenimiento.

Esta agilidad se alinea con los requisitos del PIGSS, que exige medidas operativas verificables, así como la preparación de la red ante episodios de lluvia. La sustitución de mallas deja de ser una tarea puntual para convertirse en una acción estratégica que refuerza el cumplimiento del plan y asegura que el sistema responde adecuadamente a las nuevas obligaciones legales.

La progresiva incorporación de pasos más finos debe entenderse como una evolución natural del sector. No se trata solo de cumplir con el reglamento, sino de mejorar la protección de los cauces urbanos y de reducir la presencia de residuos que pueden tener efectos a largo plazo sobre la biodiversidad, la calidad del agua y el uso público de los ecosistemas acuáticos.

La retención eficaz de sólidos es una de las intervenciones menos invasivas y más coste-eficientes para avanzar rápidamente hacia los objetivos ambientales, especialmente en zonas donde no es viable la implantación inmediata de soluciones basadas en la naturaleza o de tanques de tormenta de gran capacidad.

En definitiva, la nueva normativa convierte la gestión de los desbordamientos en un espacio de oportunidad para modernizar el sistema de saneamiento sin necesidad de grandes obras. Los recambios TecnoGrabber permiten avanzar en esa dirección con rapidez, con garantía técnica y con una trazabilidad total que facilita el cumplimiento del PIGSS.

La combinación de mallas de paso 10×10 mm, mantenimiento acreditado y capacidad de adaptación convierte estas soluciones en un aliado estratégico para operadores y administraciones que buscan responder al nuevo marco regulatorio y reforzar la sostenibilidad del ciclo urbano del agua.

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