Un fuerte temporal sacudió a la costa catalana a finales del pasado mes de enero. Entre los días 21 y 22 de enero concretamente, llegaron a registrarse olas de hasta 8 metros y ráfagas de viento superiores a los 70 km/h en el litoral metropolitano, según datos de la red de Puertos del Ministerio de Fomento. Este extraordinario temporal provocó el colapso del colector interceptor Montgat-Planta Besòs.
Ante esta situación, el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) declaró el día 23 de enero el estado de emergencia, además de encargar a Aigües de Barcelona la ejecución de las obras de reparación y protección del colector: la infraestructura se encontraba en situación crítica tras su rotura en dos tramos a causa de las condiciones meteorológicas. Este estado ruinoso urgió a hacer de forma inmediata un bypass provisional, con el fin de detener el vertido al mar, restablecer el servicio y permitir la reconstrucción in situ del colector.
Los equipos de Aigües de Barcelona se pusieron en marcha de manera inmediata e ininterrumpida durante las 24 horas del día, hasta completar la instalación del bypass el día 28 de enero. Todos los medios necesarios y disponibles fueron aportados para restituir el servicio y evitar el vertido de las aguas residuales de los municipios de Tiana, Montgat, Badalona y Sant Adrià de Besòs transportadas por el colector. Y es que “en estas situaciones hay que poner todos los medios necesarios para resolver el problema en el menor tiempo posible, evitando al máximo los perjuicios por las personas y por el medio ambiente”, según afirmó Ignacio Escudero, director general de Aigües de Barcelona.

Inspección interior del colector mediante el uso de drones
El colector
El colector interceptor Montgat-Planta Besòs, también conocido como colector de Levante, se construyó en 1983. Es propiedad del AMB, y su gestión corre a cargo de Aigües de Barcelona Empresa Metropolitana de Gestió del Cicle Integral de l’Aigua (AB).
A través de esta conducción se recogen las aguas residuales de las poblaciones situadas a lo largo de la línea de la costa, entre la recientemente desmantelada central térmica y el municipio de Montgat. Posteriormente, son conducidas a la estación de bombeo de Sant Adrià del Besòs, desde donde se impulsan a la EDAR Besòs para su tratamiento.
En el tramo afectado, el colector da servicio a una población de unos 250.000 habitantes de los municipios de Tiana, Montgat, Badalona y Sant Adrià del Besòs, y su trazado trascurre paralelo a la línea de costa. En cuanto a la estructura, tiene una sección en forma de bóveda o cajón de hormigón armado y dimensiones interiores de 2,60 x 1,60 metros aproximadamente entre el Puerto de Badalona y la EBAR de Sant Adrià.
Durante las operaciones de análisis de los daños, destaca la utilización de drones diseñados específicamente para la inspección de conducciones
El análisis de daños
Durante las operaciones de análisis de los daños, destaca la utilización de drones diseñados específicamente para la inspección de conducciones. Estos drones aportan tecnología de última generación, como es el uso de imágenes obtenidas para determinar el impacto real de la rotura.
En el caso del colector de Levante, resultaron de gran utilidad para inspeccionar el interior de la estructura afectada por el temporal, además de obtener información adicional de su estado en el resto de tramos dada la posibilidad de que se hubieran producido otras afecciones. La ventaja de este tipo de aparatos es que pueden llegar a lugares de difícil acceso o que no requieren estrictas medidas de seguridad como cuando la inspección la hace personal técnico.
La obra
Ante la ruptura del colector, se plantearon inicialmente varias opciones para realizar el bypass:
Bombeo provisional: implicaba unas bombas de alta capacidad hidráulica, gran longitud de impulsión, una compleja obra singular en la captación, alto consumo energético y un cierto riesgo a nivel de fiabilidad.
Canal a cielo abierto, impermeabilizado con lámina, protegida con hormigón gunitado: a priori la opción más rápida, pero podía presentar problemas medioambientales y de seguridad.
Conducción provisional en zanja, por gravedad: técnicamente, la más apropiada, pero el elevado caudal a by-pasar requería de un diámetro grande, de suministro no inmediato.
La reparación en tiempo récord supuso 24 horas de servicio sin parar del 24 al 28 de enero con una punta de 40 operarios trabajando al mismo tiempo
Finalmente, se optó por la tercera opción, dada la disponibilidad de tubería aunque de un diámetro menor al requerido. Por ello, la nueva propuesta incluía dos conducciones de 1.200 mm cada una, colocadas en paralelo. Por otra parte, era la opción de menor impacto en el entorno y mayor fiabilidad en comparación con las otras.
En cuanto a los plazos, la ejecución de las obras comenzó el 24 de enero, y finalizó 4 días después, el 28. En la noche/madrugada del 29 de enero se realizaron las obras de desconexión para que el agua circulara por el bypass provisional, y de esta manera las aguas residuales dejaron de verterse al mar.
En definitiva, una reparación en tiempo récord, que supuso 24 horas de servicio sin parar del 24 al 28 de enero con una punta de 40 operarios trabajando al mismo tiempo. Se instalaron 2 tuberías de polietileno de pared estructurada de 431 metros de longitud cada una y 1,20 metros de diámetro, además de un balance de 4.200 metros cúbicos de tierra excavada con una zanja media de 4,5 por 2,9 metros.

Acopio de tubería para la ejecución del bypass
Más allá de la reparación
Una vez ejecutado y parado el vertido al mar con el bypass provisional, se planteó todo el proceso para rehabilitar y mejorar la protección del colector ante futuras inclemencias. Para ello, se realizó un diagnóstico previo del estado del colector, que consistió en inspeccionar el estado del colector dañado más allá de la rotura mediante robot con cámara de TV, drones en espacios con presencia de gases y acceso con personal puntualmente en el interior del colector para evaluar los daños observados en la estructura del colector y hacer una primera propuesta de actuación.
Posteriormente, se definieron las actuaciones a realizar, que se extendieron hasta el mes de octubre. Éstas fueron básicamente la reconstrucción in situ de los dos tramos de colector colapsados (49 metros y 15 metros), así como la ampliación y mejora de la protección del colector frente al oleaje en un tramo de 616 metros de longitud mediante un nuevo manto de escollera. Dicha protección fue realizada en base a unos proyectos ya aprobados y que estaban en tramitación, agilizándose con ello su ejecución. La nueva protección requirió de la colocación de unas 26.000 toneladas de escollera concertada. También hay que considerar el resto de tareas, como las reparaciones puntuales del colector, su nueva puesta en servicio y la recuperación de la zona de obras.
Estado actual
Tras este proceso, el colector interceptor Montgat-Planta Besòs cuenta con una mejor protección frente al oleaje, además de la reconstrucción completa de los tramos de la infraestructura malogrados por el temporal. Finalmente, el servicio por el colector fue restituido, tras su completa reparación y protección.





