Hoy en día conceptos como las smart water network, big data, gemelo digital, IoT, machine learning, ciberseguridad, etc., nos demuestran que estamos entrando en una nueva era de grandes cambios en la gestión y control del agua que no tendrá marcha atrás.
La medición de un recurso tan escaso como es el agua, tal y como hoy lo conocemos, tiene sus primeros indicios a mediados del siglo XIX, aunque ya antiguamente se utilizaban sistemas rudimentarios para ese fin. Desde entonces, el principio de medida se ha mantenido bajo el concepto de diseño mecánico como conjunto de partes móviles que, con su funcionamiento, transmiten al totalizador del contador el volumen de agua contabilizada.
El principio mecánico ha ido evolucionando con cambios a través de diseños diferentes y utilización de materiales distintos en la fabricación de piezas internas, pero siempre basado en el movimiento mecánico de una turbina o pistón.
En este entorno, Sensus fue pionero en la introducción del control de consumos en agua y gas en Europa y Estados Unidos. Esta posición se ha mantenido a lo largo del tiempo con la introducción al mercado de soluciones que han ido marcando el camino y la tendencia a otros, en una evolución lenta pero continua de las soluciones de medida.
El mercado nos demandaba una evolución drástica: ¿cómo era posible que a nivel residencial se mantuviera la misma tecnología desde su inicio? Esta fue la decisión que promovió el lanzamiento al mercado del abastecimiento de agua del primer dispositivo estático (sin partes móviles) diseñado expresamente para dicha aplicación. El resultado fue el sensor de medida estático iPERL.

El contador iPERL no tiene partes móviles en el flujo de agua, lo que evita desgaste y lecturas erróneas.
iPERL, al margen de estar diseñado expresamente para las necesidades de gestión del abastecimiento de agua, ha sido revolucionario al aportar la tecnología de campo magnético remante como principio tecnológico para la medida del agua. Los ingenieros de Sensus constataron que la tecnología ultrasónica en el segmento residencial de consumos de agua no era la solución ideal en su momento. Sensus ya disponía de dicha tecnología ultrasónica para el sector de la calefacción y refrigeración, cuyos caudales de trabajo son muy estables y en circuitos cerrados.
El campo magnético remanente permite controlar todos los caudales transitorios que pasen por su interior frente a otras tecnologías estáticas que trabajan con promedios de consumos, perdiendo la veracidad del registro y empeorando con el paso del tiempo.
iPERL ofrece la misma solución interna de medición en toda su gama de calibres desde DN15 a DN40, siendo la única solución estática del mercado que ofrece esta posibilidad, frente a soluciones con tecnologías estáticas distintas según calibre, que partiendo del mismo principio de funcionamiento no se adecúan a las mismas necesidades y requerimientos de trabajo. En una instalación domiciliaria (DN15), un iPERL es igual de fiable que en una instalación comercial (DN40), además de utilizar la misma tecnología. Toda la gama es R800, convirtiéndolo también en la única solución existente con dicho nivel de precisión para todos sus calibres; misma tecnología y misma precisión en los diferentes diámetros nominales como muestra de fiabilidad y seguridad en la solución escogida.
iPERL ha sido revolucionario al aportar la tecnología de campo magnético remante como principio tecnológico para la medida del agua
iPERL es una solución sostenible al utilizar en toda la gama el material composite, un plástico industrial de altas prestaciones tecnológicas. Sensus fue pionero en su introducción en los contadores de agua, y a día de hoy no hay proveedor de contadores de agua que no tenga en su portfolio alguna solución similar para dar respuesta a este concepto de producto. Aun así, no todo lo que se encuentra en el mercado utiliza material composite de alto rendimiento y resistencia como el que Sensus certifica. En su elección se tuvo en cuenta el menor impacto posible para el medioambiente, y su efecto fue medido en todo el ciclo de vida del producto, teniendo en cuenta su incidencia en el cambio climático, en la calidad de los ecosistemas, en la salud humana y en los recursos naturales.
De serie, el sensor iPERL viene sin prefijar el sentido del agua, lo cual facilita al máximo su instalación frente a la realidad física del estado de las acometidas, manteniendo su R800 en cualquier posición y con calificación U0/D0. Una vez instalado, iPERL fija el sentido del flujo quedando inalterable, contando y descontando con plena exactitud en ambos sentidos.
Por otra parte, en el mercado, y en especial según las zonas geográficas, los tipos de calidad de agua difieren en gran medida: aguas duras, aguas agresivas, etc. Estas siempre han afectado en mayor o menor medida en los diseños mecánicos de contadores, dando lugar a una reducción de su vida útil a un empeoramiento de su comportamiento metrológico, atendiendo también a su ritmo de trabajo. Con iPERL esta circunstancia se elimina al estar diseñado para medir cualquier calidad de agua susceptible de consumo humano. Dispone de aprobaciones nacionales muy exigentes a efectos de migración y aptitud sobre materiales en contacto con el agua para consumo humano (KTW/DVGW (D), ACS (F), WRAS (UK), KIWA (NL), etc).
Por otro lado, Sensus no podía concebir un dispositivo de medida para un recurso vital como es el agua sin comunicación integrada. Dicha integración ofrece muchas ventajas, entre ellas la de poder comenzar a utilizarla automáticamente e inmediatamente después de instalar iPERL, reduciendo los costes de inicialización en el sistema de lectura, ofrecer una gran protección frente al entorno y la manipulación, informando a la empresa de gestión en el caso de que esta se haya podido producir, eliminando la posible manipulación del contador por un lado, o del radio-emisor colocado sobre el mismo por otro, pasando a un único dispositivo convenientemente protegido y con un diseño robusto que le permite trabajar de manera fiable en las condiciones más exigentes que se puedan encontrar en una instalación.
iPERL es una solución sostenible al utilizar en toda la gama composite, un plástico industrial de altas prestaciones tecnológicas
iPERL ofrece de serie alarmas de funcionamiento que permiten informar de forma inmediata a la empresa de gestión ante cualquier tipo de incidencia que se haya podido producir, tanto a nivel de consumos (fuga, sobreconsumo) como a nivel de manipulación (desmontaje, influencias magnéticas); también ofrece de serie un registrador de datos que permite obtener información extendida de multitud de parámetros con capacidad de memoria diaria y mensuales que pueden llegar hasta años de registros en el propio dispositivo.
Asimismo, iPERL ofrece una autonomía de quince años con independencia del número de registros diarios y mensuales contenidos en su memoria, así como de las veces que se obtenga la información de lectura. Esto permite a la empresa gestora poder optimizar tanto la plena funcionalidad que le ofrece la solución, como el retorno de la inversión. iPERL tiene un rango de medida de R800 en cualquier posición y en cualquier calidad de agua, manteniéndose su precisión a lo largo de los años, lo que conlleva a un incremento del agua registrada respecto a un contador mecánico en el periodo de amortización.
Seguridad, fiabilidad y tranquilidad en la toma de decisiones: estos son los aspectos que se deben analizar a la hora de dar un paso tecnológico a nivel de gestión de consumos de agua, superando los conceptos más tradicionales. No se trata de tener infinidad de datos, sino de analizar y seleccionar que datos pueden aportar información de valor añadido en la gestión que al mismo tiempo pueda materializarse en un mejor servicio al ciudadano o consumidor final.

Una vez instalado, iPERL fija el sentido del flujo quedando inalterable, contando y descontando con plena exactitud en ambos sentidos
Para todo lo anterior, es necesario contar con el adecuado compañero de viaje, ya que si se realiza de forma incorrecta, o con proveedores de tecnología que no tengan la experiencia y el conocimiento técnico necesario, las empresas de gestión podrían enfrentarse a costes incalculables de implantación e incluso al bloqueo completo de la misma.
La solución tecnológica iPERL acumula unas ventas de más de once millones de unidades en mercados tan dispares como Arabia Saudí, Alemania, Rumanía, Francia, Italia, España, India, Australia, Grecia, Polonia, Reino Unido, Chile, Brasil, EE. UU. y Canadá, entre otros muchos.
Estos datos certifican la bondad de la solución tecnológica estática utilizada por iPERL, así como del ecosistema que lo acompaña, y otorga a Sensus un nivel excepcional como empresa tecnológica innovadora preparada para acompañar en el cambio tecnológico de las empresas de agua, aportando el conocimiento y soporte profesional adecuado para llegar a buen fin en la digitalización que han de emprender.
iPERL es una solución sostenible al utilizar en toda la gama el material composite, un plástico industrial de altas prestaciones tecnológicas
Sensus, con sus más de 177 años de vida en el campo de la medición, con más de 14.000 clientes repartidos por el mundo (algunos de ellos se remontan a 1878 y el 70% de los clientes trabajan con Sensus desde hace más de 15 años), dispone de más de 45 millones de puntos de medida inteligentes (agua, gas y electricidad) que ofrecen más de 795 millones de mensajes diarios; pero también queremos poner en valor el liderazgo de Sensus a nivel de innovación con más de 680 patentes registradas y más de 350 en procesos de registro, y todo ello al servicio de las empresas de abastecimiento, de las que somos sus aliados tecnológicos.
La integración de Sensus en 2016 dentro del grupo internacional Xylem refuerza aún más la posición en el mercado global del agua, al ampliar considerablemente su oferta de productos y la capacidad de recursos disponibles para el desarrollo de nuevos productos y servicios para los clientes.
La misión principal de Xylem es la de crear tecnologías para el agua de alta eficiencia que utilicen menos energía, reduzcan el coste total del ciclo de vida del producto y provean de beneficios ambientales a los usuarios y a las comunidades.
¿Quién puede dar más?




