Sacyr Agua es una de las principales compañías del sector de la tecnología del agua. Referente en la gestión del ciclo integral del agua, la empresa enfoca sus esfuerzos en el mercado concesional, la expansión internacional y la sostenibilidad.
Hace poco más de año y medio, Eva Jalón lidera Sacyr Agua en base al plan estratégico del grupo, centrando sus esfuerzos en proyectos concesionales y sostenibles. Hablamos con ella sobre el rumbo de la compañía y los objetivos en el corto y medio plazo, además de hacer balance de cómo los últimos acontecimientos han afectado al sector.
En primer lugar, nos gustaría saber cómo ha sido su trayectoria profesional y cómo llegó al mundo del agua.
Una vez terminados los estudios de Ingeniería de Caminos en la Universidad Politécnica de Madrid, estuve varios años trabajando en el sector de la construcción, en el área de licitaciones y en ejecución de infraestructuras lineales. Hace ya más de quince años recalé en el mundo de las concesiones.
Llevo trabajando en la división de Concesiones de Sacyr desde 2007 y he ocupado distintas posiciones. Hace año y medio asumí la dirección general de Sacyr Agua, con el reto de integrar esta actividad estratégica dentro de Sacyr Concesiones y convertirnos en un referente en el desarrollo de proyectos complejos, sostenibles, con una elevada tecnología aplicada e innovación.
Desde su puesto como directora general de Sacyr Agua, ¿podría detallarnos cuál es la posición de la compañía en los ámbitos de gestión de servicios y construcción y mantenimiento de infraestructuras?
La división de Agua se creó dentro de Sacyr en el año 1995. Durante estos años, la empresa fue creciendo muy rápidamente y se convirtió en uno de los referentes mundiales en el campo de la desalación tanto en construcción como en explotación. Todo ello, sin descuidar nuestro papel dentro del tratamiento de aguas residuales, reutilización, aguas industriales y ciclos integrales del agua. Desde hace algunos años, con el fin de optimizar recursos y maximizar sinergias, el diseño y construcción (EPC) de plantas de agua se encuentra enmarcado dentro de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras, la división de Construcción de Sacyr, mientras que Sacyr Agua ha pasado a ser parte de Sacyr Concesiones, con el objeto de focalizarse en la gestión de concesiones de agua, así como de contratos en operación.
Sacyr Agua está alineada al nuevo plan estratégico de Sacyr, concentrando nuestros esfuerzos en proyectos concesionales y sostenibles
Contamos con activos muy relevantes, que suponen más de 2.000.000 m3 diarios diseñados y construidos y 1.200.000 m3 en operación en la actualidad, como las desaladoras de Perth en Australia (305.000 m3/día), Honaine (200.000 m3/día), y Skikda (100.000 m3/día), en Argelia, Sohar (250.000 m3/día), en Omán, o Águilas (210.000 m3/día) en España, así como contratos del ciclo del agua como Santa Cruz de Tenerife (205.000 hab.), Guadalajara (25.000 hab.), o Sotogrande (16.000 hab. equiv.). A estos grandes contratos hay que sumar los de operación de desaladoras, plantas potabilizadoras, depuradoras o industriales y de distribución de agua o saneamiento.
Hasta hace algunos años, nuestro crecimiento había sido orgánico, pero en los últimos ejercicios hemos cerrado operaciones de adquisición de activos como la concesión perpetua de cinco empresas sanitarias en Chile o la compra a Técnicas Reunidas de su participación en la desaladora de Perth (Australia).

¿Cuál ha sido el impacto de la COVID-19 en el desarrollo de la actividad de la división de Agua de Sacyr? ¿Qué balance hace de estos dos últimos años?
Al prestar un servicio esencial a la población, la COVID-19 no solo no ha supuesto una disminución en la actividad, sino que ha sido un gran reto dado que desde la compañía teníamos la responsabilidad de proporcionar un servicio imprescindible a la población en todo momento y en una situación de gran incertidumbre.
Confiamos en que 2022 sea el año de la estabilización y se recupere la actividad de licitación e inversión en infraestructuras de agua
Desde el primer momento, se establecieron los protocolos y procedimientos para un trabajo seguro para empleados y clientes, y siempre se garantizó el suministro de agua y tratamiento de efluentes de nuestras instalaciones; las instalaciones nunca han parado. Las personas que no estaban en servicios sino en oficinas o trabajos más comerciales o de gestión estuvieron teletrabajando, continuamente comunicados y con una elevada eficacia.
Lógicamente, ha habido actividades que se han visto reducidas, como es el caso de los viajes de trabajo, contactos en persona con clientes y socios, así como la actividad licitadora de las administraciones.
Como balance general, para nosotros han sido dos años similares a los anteriores en cuanto a actividad o incluso con mayor éxito, dado que se han cerrado operaciones importantes como la ya comentada compra de las empresas sanitarias en Chile o el incremento de nuestra participación en la desaladora de Perth, junto con la obtención de contratos importantes en España como la operación de las plantas desaladoras de Alicante, la impulsión de agua desalada de Carboneras a Níjar, o el trasvase Júcar-Vinalopó.

De cara a 2022, ¿cuáles son sus expectativas?
Confiamos en que 2022 sea el año de la estabilización del sector, de forma que se recupere la actividad normal de licitación e inversión en infraestructuras de agua, tan necesarias a nivel mundial.
En el caso de España, la necesidad de inversión, principalmente en depuración, es una oportunidad para la creación de nuevas plantas y modernización de las existentes, de forma que cada vez contemos con instalaciones más tecnológicas, sostenibles y eficientes.
En España, la necesidad de inversión es una oportunidad para la creación de nuevas plantas y modernización de las existentes
Por otro lado, seguimos apostando por continuar creciendo en Latinoamérica, tanto en Chile, donde Sacyr Agua ya tiene presencia, como en el resto de países en los que el resto de compañías de Sacyr ya cuenta con contratos, como es el caso de Perú, Colombia o Brasil.
Por lo que respecta a Sacyr Agua, tenemos el objetivo de seguir aumentando nuestra cifra de negocios y mejorando los márgenes de EBITDA y BDI con el fin de afianzar los buenos resultados de estos dos últimos años.
Sacyr ha presentado este año su programa estratégico 2021-2025. ¿Cuáles son las principales líneas de actuación y objetivos de este plan? ¿Cómo afectan a la división de Agua de la compañía?
Los pilares estratégicos de Sacyr para este periodo son la sostenibilidad, la generación de caja, la generación de valor para el accionista, la reducción de la deuda neta con recurso y la gestión del talento.
Las principales líneas de actuación son la búsqueda de la solidez financiera, crecimiento en activos concesionales, convertir a Sacyr en empleador de referencia y con un perfil de compañía con modelo de negocio concesional, focalizado en toda la cadena de valor, en infraestructuras de transporte, sociales, energías renovables, agua, residuos y edificación singular.
La nueva estrategia de Sacyr Agua está totalmente alineada a este nuevo plan estratégico de Sacyr, concentrando nuestros esfuerzos en proyectos concesionales y sostenibles. Son de destacar los proyectos de eficiencia energética y de ahorro de agua que estamos implantando en nuestros servicios y operaciones.
Una de las líneas principales es la consolidación del modelo de negocio concesional. En este sentido, ¿cómo valora la situación actual del mercado concesional español? ¿Qué posición quiere ocupar Sacyr Agua en este ámbito?
En España falta madurar el concepto de proyecto concesional en el sector del agua, si exceptuamos el caso de los ciclos del agua municipales. Aunque se lleva tiempo hablando de que se va a promover este tipo de contratos, todavía hay restricciones legales y económicas que no los hacen atractivos. Sacyr está apostando por las concesiones y en la división de Agua estamos focalizados en la consolidación de contratos a largo plazo que den estabilidad al negocio.

En todo caso, es un hecho que las concesiones tienen muchas ventajas para las administraciones y confiamos en que poco a poco el sistema concesional se incorpore a la licitación pública como una forma más de contratación.
¿Y a nivel internacional? ¿Cuáles son los mercados prioritarios de Sacyr Agua?
En algunos campos específicos, como la desalación, ya hace tiempo que somos uno de los principales actores a nivel mundial, con concesiones por todo el mundo, y aunque somos todavía menos conocidos por ello, ya contamos con un buen número de contratos del ciclo del agua en diversas ciudades y empezamos a crecer en países estratégicos para Sacyr como Chile.
Estamos concentrando nuestros esfuerzos en nuestros “home markets”: España e Italia en Europa y Chile y Colombia en Latinoamérica. Asimismo, estamos enfocando nuestra estrategia en crecer en países anglosajones como Estados Unidos, Canadá y Australia, así como en Brasil y países nórdicos de Europa.
El otro punto fuerte de este plan es la apuesta por la sostenibilidad y la innovación. ¿Cuáles son los objetivos de Sacyr Agua en este sentido?
Efectivamente, el futuro sostenible y la innovación son valores muy importantes en Sacyr y que ganan valor en el nuevo plan estratégico. Respecto a la sostenibilidad, desde Sacyr se han fijado importantes objetivos de reducción de la huella hídrica, de CO2 y medioambientales en el plan estratégico (objetivo neutralidad en carbono en 2050, con un 25% de reducción para 2025 e incremento del 50% de la inversión en protección del medio ambiente) y Sacyr Agua está totalmente implicada en la consecución de estos objetivos, con importantes acciones como el uso de energías renovables para nuestras plantas, la implementación de equipos e instalaciones más eficientes, la movilidad sostenible y la obtención de agua de la máxima calidad para su uso y posterior reutilización, con las tecnologías más avanzadas.
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De hecho, recientemente en Sacyr hemos obtenido por primera vez el sello “Calculo, reduzco y compenso” por compensar parte de nuestra huella de carbono a través de un proyecto de absorción de CO2. Este sello, que otorga el Ministerio para la Transición Ecológica, refleja nuestro esfuerzo y compromiso en la lucha contra el cambio climático y nos distingue como una organización que, además de calcular las emisiones de gases de efecto invernadero, las reduce y va un paso más allá compensando parte de la huella de carbono.
Sacyr Agua siempre se ha caracterizado por ser una empresa innovadora. Diseñamos, construimos y operamos nuestras instalaciones con lo mejor de las tecnologías disponibles en cada momento e incorporando cada innovación a la mejora de nuestras instalaciones y servicios.
Nuestras innovaciones han estado siempre focalizadas, más que a la obtención de nuevos productos, a resolver los problemas de nuestros clientes y dar soluciones para la mejora de los contratos y el medioambiente. En la actualidad, innovamos en proyectos relacionados con la digitalización (gemelos digitales, IoT, big data, IA, drones, etc.), así como en proyectos relacionados con la sostenibilidad y la economía circular (reciclado de membranas de desalación, producción de energía renovable a partir del agua, desarrollo de agricultura eficiente en consumo de agua y energía, etc.)
Dentro de esta propuesta sostenible e innovadora, Sacyr promueve el talento interno, la igualdad y la diversidad. ¿Qué herramientas se han puesto en marcha para impulsar estos conceptos?
Sacyr cuenta con diversos programas de desarrollo del talento interno enfocado a la retención y captación del talento, como parte de nuestros objetivos estratégicos para facilitar una mejor conciliación laboral y familiar en un ambiente de trabajo seguro y diverso. En Sacyr estamos muy orgullosos de ser un año más la mejor empresa para trabajar en España en el sector de infraestructuras y servicios y la número veintinueve en el ranking general de empresas, según Actualidad Económica.
Este compromiso con la conciliación ha obtenido el respaldo de la Fundación Más Familia otorgándonos la certificación EFR como Empresa Familiarmente Responsable en conciliación.
Estamos concentrando nuestros esfuerzos en nuestros “home markets”: España e Italia en Europa y Chile y Colombia en Latinoamérica
Algunas de las actividades desarrolladas en este sentido son nuestro compromiso para facilitar la conciliación de la vida laboral y profesional, a través de jornadas “flex working” o actividades para niños y niñas en jornadas no lectivas. También contamos con otras actividades, como el club deportivo, que promueven el espíritu de equipo y los hábitos de vida saludables.
Pero además de estas acciones, el nuevo plan estratégico ha fijado unos nuevos objetivos para el próximo periodo con el desarrollo de itinerarios de desarrollo para cada colectivo, el objetivo de duplicar el número de mujeres directivas, incrementar la diversidad e inclusión (de género, cultural, generacional y funcional), mejorar los índices de accidentabilidad y establecer el plan Sacyr saludable para mejorar la salud de los empleados.
Estos últimos años han sido claves para la para la transformación digital de la industria del agua. ¿Cómo valora el posicionamiento de la compañía en este ámbito, y qué planes de futuro manejan?
La transformación digital se está produciendo desde hace años. El sector del agua siempre ha avanzado incorporando las últimas tecnologías a las instalaciones de tratamiento, distribución y gestión. Quizá en los últimos años llama más la atención porque se está dando más a conocer y somos más conscientes de las necesidades que tenemos en el ámbito del agua. La generalización de tecnologías como la inteligencia artificial, el uso de big data, internet of things, etc., son nuevas herramientas para dar mejores servicios a la población e incluso anticiparnos a sus necesidades.
¿Cuáles son los mayores retos de esta transformación para las utilities del agua?
Está claro que tenemos que empezar ya a pensar en cómo estar preparados para un futuro incierto en el que la gestión de los datos a través de la inteligencia artificial y los procesos tecnológicos serán de gran ayuda, pero no pueden desplazar a la experiencia y el conocimiento en el sector del agua. Uno de los principales retos va a ser conjugar ambos mundos con el fin de obtener lo mejor de cada uno de ellos. Para ello, contamos con programas de formación a nuestros equipos en el uso y desarrollo de las últimas tecnologías y sistemas de gestión.
En campos como la desalación hace tiempo que somos uno de los principales actores a nivel mundial, con concesiones en todo el mundo
Asimismo, desarrollamos distintos programas de colaboración con startups tanto a través de los retos iChallenges, como con la participación conjunta en los proyectos de innovación de la Unión Europea, el CDTI y otros organismos.
Contamos además con una herramienta interna valiosísima que permite a todos nuestros equipos proponer soluciones innovadoras para implantación en nuestros contratos. De esta forma potenciamos al innovador interno que todos llevamos dentro.
En este sentido, el Plan de Recuperación para Europa prevé importantes inversiones para digitalización. ¿Cómo esperan que impacte en el sector del agua?
Todas las inversiones son bienvenidas, pero la impresión general del sector es que el agua no va a ser uno de los sectores más beneficiados con los fondos Next Generation y, probablemente, las inversiones previstas están comprometidas con proyectos que no han podido desarrollarse anteriormente. Quizá por la vía de la digitalización y del objetivo de promover la cohesión económica, social y territorial se puedan conseguir estas mejoras para el sector del agua, pero por el momento tampoco se han concretado cómo van a ser las vías de acceso a todos estos fondos.
Los próximos meses son decisivos para ver cómo se desarrollan los planes de actuación y si finalmente dan respuesta a las necesidades de modernización, tecnologización y sostenibilidad de un sector tan importante para los ciudadanos.

En relación a la innovación anteriormente mencionada, ¿qué papel juega a la hora de hacer frente a este “tsunami” digital?
Estamos viendo que a todas estas tecnologías tan prometedoras y que parecen disponibles comercialmente todavía les falta recorrido para dar el servicio que pensamos pueden dar. Estamos en un proceso en el que todos nuestros sistemas están recopilando millones de datos, pero tenemos la impresión de que todavía no se le saca todo el rendimiento que pudiera. La inteligencia artificial está ahí pero aún le queda un cierto nivel de desarrollo para hacer todo lo que nosotros quisiéramos hacer. Por todo ello, hay que seguir trabajando en el ámbito de la innovación, combinando el conocimiento de las empresas del sector del agua con las empresas especializadas en la digitalización.
Para concluir la entrevista, ¿cómo le gustaría que estuviera posicionada Sacyr Agua más allá de 2025?
En la división de Agua, estamos focalizados en la consolidación de contratos a largo plazo que den estabilidad al negocio
Queremos ser un referente en el mercado mundial por lo que respecta a sostenibilidad, tecnología aplicada, diversidad y rentabilidad. Somos conscientes de que es un sector muy competitivo pero nuestra experiencia, capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías y el respaldo del grupo Sacyr, nos convierten en una compañía capaz de dar solución a los retos que supone cualquier tipo de proyecto complejo.
En el ranking publicado en el IDA Water Security Handbook 2019-2020 de la IDA (International Desalination Association) 2009-2020, Sacyr Agua está posicionada en el número trece a nivel mundial siendo el número tres de las empresas españolas. Nuestro objetivo es llegar a estar dentro de las diez mayores compañías por capacidad de agua desalada.
Por lo que respecta a la cartera de negocio, cerramos 2020 con un volumen de 2.412 millones de euros, y tenemos el objetivo de alcanzar una cartera de negocio de 3.000 millones de euros en nuestro plan estratégico 2021-2025.






