Sequía

São Paulo se enfrenta a una crisis de agua por sequía extrema

São Paulo se enfrenta crisis agua sequía extrema
São Paulo, la megalópolis de Brasil y el área urbana más poblada de América Latina, se enfrenta a una grave crisis hídrica, ya que la región está experimentando las precipitaciones más bajas de la última década, lo que ha provocado que su principal embalse se reduzca a meros arroyos rodeados de tierra agrietada. La ciudad, con 22 millones de habitantes, lleva mucho tiempo siendo vulnerable a la escasez de agua, al igual que otras ciudades como Ciudad de México, Ciudad del Cabo y Chennai.
 
Según la agencia meteorológica brasileña, INMET, São Paulo ha sufrido tres años consecutivos de precipitaciones por debajo de la media, lo que ha contribuido a la crisis actual. La agencia de agua y saneamiento del país, ANA, informa de que el principal embalse de la ciudad, que abastece de agua a nueve millones de personas, funciona ahora a menos del 18 % de su capacidad. Esta situación se acerca a los niveles observados durante la devastadora sequía de 2014, cuando los embalses de São Paulo estuvieron a punto de colapsar.

La superficie del embalse está prácticamente seca, solo la atraviesan pequeños arroyos, y la tierra circundante está agrietada y reseca. "Desde agosto, el nivel del agua no ha dejado de bajar. Es muy preocupante, cada día vemos cómo se reduce", afirma Daniel Bacci, propietario de una posada cerca del embalse de Jaguari-Jacareí. "La semana pasada llovió un poco, pero no fue suficiente para elevar el nivel del agua".

La superficie del embalse está prácticamente seca, solo la atraviesan pequeños arroyos, y la tierra circundante está agrietada y reseca

En respuesta a la disminución del suministro de agua, el gobierno del estado de São Paulo anunció en octubre nuevas medidas de racionamiento, que podrían reducir la presión del agua en las tuberías hasta 16 horas al día, en comparación con las 12 horas anteriores. Si el embalse alcanza niveles cercanos a cero, se implementarán cortes de agua rotativos en varias regiones.

La situación en São Paulo refleja la creciente preocupación mundial por la escasez de agua en zonas densamente pobladas que se enfrentan a condiciones de sequía extrema. En los últimos años, ciudades como Ciudad del Cabo y Chennai se han enfrentado a crisis similares, mientras que en 2023, los habitantes de Montevideo (Uruguay) recurrieron al agua embotellada cuando sus embalses descendieron a niveles peligrosamente bajos.

A pesar de albergar el 12 % del agua dulce del mundo, el suministro de agua de Brasil está distribuido de forma desigual, ya que gran parte de ella se encuentra en la selva amazónica y no en los principales centros urbanos. Además de la sequía, problemas como la contaminación, el rápido crecimiento urbano y el envejecimiento de las infraestructuras han agravado la situación, poniendo a millones de residentes en riesgo de sufrir una grave escasez de agua.

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