Desalinización

Sabesp construye en Ilhabela la primera planta desalinizadora de São Paulo

Sabesp construye Ilhabela primera planta desalinizadora São Paulo

Sabesp construirá en Ilhabela, en el litoral norte del estado, la primera planta pública de desalinización de agua de São Paulo destinada al abastecimiento humano. Con una inversión prevista de 56,4 millones de reales (aproximadamente 10 millones de euros), la proyección es que la infraestructura amplíe en un 20% la oferta de agua en el municipio. Será la tercera planta de este tipo en Brasil.

La primera etapa de la planta deberá concluirse a finales de 2027, y la entrega completa del sistema está prevista para 2029. Sabesp informó que las fases de autorización ambiental y cesión del terreno ya han sido finalizadas.

La elección de Ilhabela no es casual. Según el director de Ingeniería e Innovación de Sabesp, Roberval Tavares, el municipio presenta características únicas: al ser una isla, la captación de agua dulce tiene grandes restricciones, una gran parte del territorio es área de preservación ambiental y la perforación de pozos profundos no es técnicamente viable. Actualmente, solo el 69,96% de la población de la isla cuenta con servicio de abastecimiento de agua, frente a una media estatal del 96,6%.

La primera etapa de la planta deberá concluirse a finales de 2027, y la entrega completa del sistema está prevista para 2029

Al contrario de lo que ocurre en algunos proyectos internacionales, la planta no captará agua directamente del océano. El agua será extraída del Ribeirão Água Branca, en un tramo cercano a la desembocadura, donde la influencia de las mareas convierte el agua en salobre. El proceso utilizará la tecnología de ósmosis inversa.

La nueva unidad tendrá capacidad inicial para producir 20 litros de agua por segundo, con posibilidad de alcanzar los 40 litros por segundo a pleno rendimiento. La expectativa de Sabesp es que el refuerzo ayude principalmente durante los periodos de mayor presión sobre el sistema: en épocas de alta temporada turística, la población habitual de 35.000 habitantes puede llegar a triplicarse, agravando la escasez.

Según Sabesp, producir agua potable a partir de agua salobre exige un elevado consumo de energía eléctrica, lo que encarece la operación respecto a los sistemas convencionales en torno a un 30%. No obstante, la compañía afirma que el impacto financiero será absorbido por su estructura operacional y no debería provocar un aumento en las tarifas cobradas a los consumidores.

El proyecto también incluye la construcción de un centro de educación ambiental abierto a visitas, con auditorio y paneles fotovoltaicos destinados al abastecimiento energético de la estructura. Sabesp indicó que todas las fases de autorización ambiental necesarias han sido cumplidas hasta el momento, y que tras la conclusión de las obras solicitará la licencia de operación para el inicio de las actividades.

Las otras dos plantas desalinizadoras de Brasil se encuentran en Fernando de Noronha (Pernambuco), con una capacidad de 20 litros por segundo tras una ampliación en 2021, y en Ceará, donde Cagece está construyendo el mayor proyecto de desalinización de América Latina, con una capacidad de 1.000 litros por segundo.

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