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El primer episodio, titulado “Un país que se conecta: visión institucional y alianzas del PERTE”, ofrece una mirada coral sobre el alcance y las oportunidades de esta transformación. En él participan María Dolores Pascual Vallés, directora general del Agua del MITECO; Jesús Maza, presidente de DAQUAS; Luis Babiano, gerente de AEOPAS; y José Luis Pérez, miembro de la Comisión Permanente de FENACORE.
Durante la conversación, los ponentes desgranan los pilares del PERTE, los retos de la digitalización en el ciclo urbano y en el regadío, y la importancia de la cooperación institucional y territorial para garantizar un uso más eficiente y sostenible del agua.

La visión institucional: una doble transición hídrica y tecnológica
La directora general del Agua, María Dolores Pascual Vallés, contextualizó el PERTE como un instrumento clave para avanzar en una doble transición hídrica y tecnológica que España debe acometer de forma simultánea. Subrayó que el agua es un sector estratégico por su impacto ambiental, social y económico, y que la digitalización “no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para hacer más eficiente y transparente la gestión”.
Pascual recordó que la pandemia evidenció la vulnerabilidad de los sistemas y aceleró la necesidad de una gestión más resiliente. Los fondos europeos, señaló, han permitido “acompasar la necesaria transición hídrica con una transición tecnológica que multiplica la capacidad de control y conocimiento sobre un recurso cada vez más escaso”.
El PERTE, explicó, se articula en torno a cuatro líneas de acción: la adaptación normativa, la digitalización de las administraciones hidráulicas, la modernización de los usuarios públicos y privados, y la formación para reforzar las capacidades del personal técnico. “El objetivo —añadió— es llegar hasta el último punto del territorio, desde las grandes confederaciones hasta los pequeños municipios, promoviendo la implantación tecnológica con criterios de calidad, equidad e impacto social”.

Pascual puso el acento en el carácter territorial y solidario del proyecto: “España es un país diverso en climas y en realidades hídricas. Por eso priorizamos las actuaciones que generan un mayor beneficio social y ambiental, y las que impulsan la digitalización en municipios pequeños y zonas rurales”.
Finalmente, lanzó un mensaje de reconocimiento al conjunto del sector: “Detrás de cada proyecto hay personas que están trabajando con esfuerzo e ilusión. Esta transformación requiere perseverancia y convicción. Estamos ante una oportunidad histórica para hacer las cosas de otra forma”.
El agua urbana: interoperabilidad y cultura del dato
El presidente de DAQUAS, Jesús Maza, aportó la perspectiva del agua urbana y destacó la importancia de la unificación del sector con la creación de esta nueva asociación que agrupa a los operadores públicos y privados. “Llegamos al proceso de digitalización más unidos que nunca, con capacidad para presentar una visión común y construir un modelo interoperable”, señaló.
Maza insistió en que el desafío no es solo tecnológico, sino organizativo: “Debemos pasar de gestionar datos a tomar decisiones basadas en datos, y para eso necesitamos sistemas que dialoguen entre sí”. Subrayó que la interoperabilidad será la clave para que las inversiones del PERTE generen valor real. “Si cada operador maneja sus datos en silos, la digitalización se queda en una fachada. Lo importante es integrar la información, compartirla y traducirla en eficiencia, transparencia y mejor servicio al ciudadano”.
El presidente de DAQUAS aportó ejemplos concretos: “En una ciudad como Bilbao, medio millón de contadores emiten decenas de datos al día. La inteligencia está en interpretarlos de forma conjunta”.
También defendió la continuidad del esfuerzo inversor y la estabilidad regulatoria para consolidar el proceso iniciado: “El sector ha demostrado una enorme capacidad de respuesta; ahora debemos mantener el ritmo y aprovechar la inercia para alcanzar una gestión más predictiva, eficiente y sostenible”.

La gestión pública: equidad, eficiencia y convergencia territorial
Por parte de los operadores públicos, Luis Babiano, gerente de AEOPAS, situó el PERTE como “una oportunidad de aprendizaje y modernización colectiva”, al tiempo que alertó sobre la necesidad de garantizar la cohesión territorial en la implementación del programa. “La digitalización —dijo— no puede ser una brecha más. Debe servir para equilibrar territorios y reforzar el derecho humano al agua”.
Babiano explicó que cerca de 5.000 municipios en España tienen menos de mil habitantes, y que muchos de ellos no cuentan con recursos técnicos ni financieros para abordar un proceso de digitalización. “Es fundamental acompañar a esos municipios. El éxito del PERTE no se medirá solo por la cantidad de sensores instalados, sino por la capacidad de llegar donde antes no llegábamos”, apuntó.
El gerente de AEOPAS también abordó la necesidad de simplificar los procedimientos administrativos y mejorar la gobernanza: “La transparencia es un valor esencial, pero la burocracia no puede frenar la transformación. Necesitamos reglas claras, pero también agilidad y enfoque en resultados”.
En su intervención, Babiano definió la digitalización como “un proceso de cambio cultural”, que debe servir para avanzar hacia una gestión más eficiente, participativa y sostenible, centrada en el ciudadano y en el equilibrio entre coste, calidad y servicio.

El regadío: inteligencia y eficiencia para un uso sostenible del agua
En representación de las comunidades de regantes, José Luis Pérez, miembro de la Comisión Permanente de FENACORE, recordó que el regadío español gestiona cerca del 70 % del agua utilizada en el país y que, por tanto, es un actor esencial en esta transformación. “Hace décadas que modernizamos nuestras infraestructuras; ahora damos el salto a la gestión digital del regadío, con una nueva capa de inteligencia que nos permitirá ser más eficientes y sostenibles”, afirmó.
Pérez explicó que la digitalización debe servir para “producir más con menos”, optimizando el uso del agua y la energía. “La clave está en disponer de información en tiempo real para ajustar el riego, controlar el consumo y reducir costes. El PERTE llega en el momento oportuno para consolidar este cambio de paradigma”.

El representante de FENACORE insistió en la necesidad de reforzar la estructura cooperativa del regadío, fomentando la colaboración entre comunidades grandes y pequeñas. “La gobernanza es esencial; sin estructuras sólidas y formación, no podremos aprovechar el potencial de la tecnología”.
Concluyó con una visión de futuro optimista: “La digitalización es el camino. Nos permitirá anticipar los efectos del cambio climático y garantizar la sostenibilidad de la agricultura. No hay marcha atrás”.
Una reflexión compartida: digitalizar es transformar
El episodio concluyó con una reflexión coral en torno a una misma pregunta: ¿qué significa digitalizar el agua en España?
Para María Dolores Pascual, digitalizar es transformar: “Es integrar conocimiento, tecnología y personas en un proceso que hará más sostenible la gestión del recurso”. Jesús Maza lo definió como “dar sentido a los datos para mejorar la vida del ciudadano”. Luis Babiano lo asoció a la eficiencia y la inclusión, destacando que “la digitalización debe ser un instrumento de cohesión y equidad territorial”. Y José Luis Pérez resumió su visión en tres palabras: “formación, inteligencia y eficiencia”, insistiendo en que la tecnología debe ir acompañada de capacitación y gobernanza.
Epílogo: una oportunidad colectiva
El estreno de Conexión Agua confirma el compromiso del MITECO con la divulgación y el conocimiento compartido.
El PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua es, en palabras de sus protagonistas, una oportunidad única para que España lidere una nueva etapa en la gestión del agua, en la que la tecnología y la cooperación institucional se consolidan como los pilares de un modelo más eficiente, transparente y resiliente.
La digitalización ya no es un horizonte: es la herramienta que permitirá conectar el territorio, anticipar los retos climáticos y garantizar el agua para las generaciones futuras.




