Siguiendo la Directiva 91/271/CEE, se considera pequeña población “pequeña aglomeración urbana” a aquella población inferior a 2.000 habitantes-equivalentes, excluyendo las viviendas aisladas o poblaciones muy pequeñas que no dispongan de sistemas colectores de aguas residuales. En esta definición caben a su vez diferentes tipologías, que compartiendo características comunes, presentan especialmente acentuadas algunas de ellas, cuyo conocimiento es fundamental para abordar con eficacia la depuración de sus aguas residuales.
Según datos del INE en España, de los 8.131 municipios existentes, el 72% están por debajo de los 2.000 habitantes, con una población de 2.700.000 habitantes, representando el 5,74% de la población española. En España existen más de 3.700 pedanías, entidades locales menores. Muchas de ellas atienden a poblaciones inferiores a 200 habitantes que, si bien en conjunto suponen un porcentaje pequeño de la población total del país, por su dispersión, y sobre todo por estar frecuentemente ubicadas en entornos con importantes valores ambientales, requieren de un tratamiento fiable de las aguas residuales.

Biofiltrosiltros en instalación en Villares.
Estas pequeñas poblaciones se caracterizan por tener poblaciones envejecidas y con pocas infraestructuras de procesado de residuos, siendo vertidos a través de los desagües domésticos y alcantarillado de manera rutinaria productos como disolventes y compuestos orgánicos, detergentes no biodegradables, pinturas, aceites de fritura y otras grasas, higiene personal y productos empleados en jardinería como abonos y fitosanitarios, generando un pequeño volumen de aguas residuales fuertemente contaminadas y con gran impacto ambiental.
La dispersión y el aislamiento de estos pequeños núcleos impide la construcción de infraestructuras que puedan beneficiarse de la reducción de costes esperable en los proyectos de agrupación de vertidos, si bien cuando, como es el caso, tenemos entre manos poblaciones tan pequeñas, abordar la depuración de aguas residuales bajo el enfoque del “saneamiento autónomo” presenta claras ventajas, abusándose en exceso de la agrupación de vertidos.
Se barajan diferentes alternativas para abordar la depuración de las aguas de Villares, optando finalmente por un sistema ECOFLO®
Junto a la dispersión, la disponibilidad de recursos es el otro factor que más condiciona a estas instalaciones, caracterizándose por presupuestos extremadamente bajos para la instalación y el mantenimiento. La falta de recursos para el mantenimiento y explotación es, frecuentemente, la causa principal en el inapropiado tratamiento de las aguas residuales, con multitud de ejemplos de poblaciones con instalaciones abandonadas.
Todo ello hace que los sistemas de depuración implantados en estas poblaciones tiendan a cumplir las siguientes premisas:
- Sistemas sin consumo energético o con un mínimo consumo que puede ser acometido con una pequeña instalación de energía renovable.
- Costes de mantenimientos bajos y sencillos sin necesidad de personal cualificado.
- Capacidad de adaptarse a la variación estival de caudal y carga contaminante.
En este contexto, junto a la Diputación de Albacete se aborda la depuración de la pedanía de Villares, perteneciente a Elche de La Sierra, población del límite oriental de la Sierra de Alcaraz. Villares tiene una población de entre cincuenta y setenta habitantes, con una marcada estacionalidad estival, pudiendo llegar a los cien habitantes durante las fiestas y fines de semana del verano. La red de saneamiento de Villares es separativa, y como industrias únicamente existe una panadería que descarga sus aguas residuales a la red adecuadamente tratadas. La gestión de la depuradora, una vez construida, quedará en manos del personal municipal existente.
Se barajan diferentes alternativas para abordar la depuración de las aguas de Villares, optando finalmente por un sistema ECOFLO®. En la elección se han considerado múltiples factores, que se analizan a continuación y que son los propios de poblaciones muy pequeñas.
Frente a otras tecnologías, ECOFLO® reduce las operaciones de mantenimiento y ofrece unas condiciones más estables ante cambios climáticos
La parcela disponible para ubicar la instalación no dispone de acceso a la red eléctrica. Construir las infraestructuras necesarias para dotarla de electricidad, siendo técnicamente viable, no lo es desde el punto de vista económico, triplicando el presupuesto disponible para todo el proyecto. Esto obliga a buscar soluciones que no necesiten electricidad, y poner el foco en tecnologías no convencionales. ECOFLO® minimiza, igualmente, las necesidades de espacio que pueden plantear otras tecnologías no convencionales. También frente a estas reduce las operaciones de mantenimiento, y ofrece unas condiciones más estables frente a los cambios climáticos. El diseño de flujo subsuperficial evita insectos y olores.
ECOFLO® es una solución que podría definirse como una tecnología no convencional prefabricada. Se trata de un sistema de depuración formado por un tratamiento primario, una fosa séptica, seguido de un secundario y un biofiltro, en el que se ha sustituido el tradicional relleno mineral de los humedales construidos de flujo subsuperficial convencionales por un relleno vegetal que permite incrementar considerablemente las cargas hidráulicas y orgánicas, o desde otro punto de vista, reducir las superficies necesarias, lo que lleva a que sea posible su construcción prefabricada con todas las ventajas que supone, siempre teniendo presentes el tamaño de las poblaciones que nos ocupan.
En el caso de Villares, la línea construida empieza con una arqueta de llegada y una arqueta manual de desbaste, desde la que se conduce las aguas hasta la fosa séptica de 30 metros cúbicos. Con el objeto de aprovechar algunas infraestructuras existentes, el tratamiento primario se lleva a cabo en dos compartimentos separados, con un volumen total citado anteriormente. La fosa séptica se equipa con un prefiltro de salida, con un paso de 4 mm para minimizar la llegada de sólidos al secundario. La llegada del agua al secundario se hace a través de una arqueta de reparto, que la conduce alternativamente a cada una de las dos celdas instaladas.

Villares es una pequeña pedanía de Elche de La Sierra, en Albacete, ubicada en las estribaciones de la Sierra de Alcaraz. La población es de 50-70 he.
La circulación por el filtro es subsuperficial vertical, aportándose por lotes con el objetivo de conseguir un mejor reparto por toda la superficie y también, mejorar la aireación de relleno. La carga hidráulica de diseño es de 222 Lm2d-1 con una carga hidráulica punta de 266 Lm2d-1. En lo que se refiere a carga orgánica aplicada, tenemos igualmente una de diseño de 88 gDBO5m2d-1, y una carga orgánica punta de 106gDBO5m2d-1. El agua tratada se recoge en la parte inferior de las celdas, y se vierte en una rambla cercana, previo paso por una arqueta toma de muestras.
La instalación se ha diseñado para alcanzar los rendimientos que se exigen por parte del órgano competente, la Confederación Hidrográfica del Júcar (DBO5 < 25 mgL-1, DQO< 125 mgL-1 y SS< 35 mgL-1). En este sentido, la tecnología ECOFLO® es muy consistente, acreditando muy buenos resultados en contextos con cargas cambiantes, como es el caso.
La línea ECOFLO® instalada no está equipada con equipos eléctricos por criterios de diseño, lo que simplifica su mantenimiento
El material vegetal empleado como relleno, medio filtrante, tiene una gran capacidad de absorber humedad, permitiendo la supervivencia de los microorganismos depuradores en momentos de bajo caudal, a la vez que permite una respuesta muy rápida cuando la carga hidráulica se normaliza, algo similar pasa con los cambios que afectan a la carga orgánica. Se trata de una mezcla de diferentes fibras del mesocarpo de la especie Cocus nucifera, seleccionada buscando un material que aúne el citado grado de absorción de agua junto con otras características tan importantes como la inexistencia de finos y la resistencia a formarlos por el ataque de los ácidos orgánicos, resistencia a la compactación y una larga vida útil: un material sin finos, resistente, elevada superficie específica, fácilmente aireable, que es el responsable de los buenos resultados de las soluciones ECOFLO®.
Las pequeñas poblaciones como Villares requieren igualmente soluciones que precisen de un mantenimiento fácil y económico, a la vez que genere el mínimo posible de dependencia tecnológica. Esto es tan importante como el correcto dimensionamiento de la planta. La línea ECOFLO® instalada no está equipada con equipos eléctricos por criterios de diseño, pero esto a la vez simplifica el mantenimiento y redunda en su fiabilidad en la medida de que no hay posibilidad de sufrir averías, fallas en la aireación o recirculaciones inadecuadas. Si las cargas aplicadas al sistema son las de diseño o inferiores, los rendimientos que se le exigen al sistema se alcanzaran, sin más. Más de 150.000 instalaciones por todo el mundo y veinte años de funcionamiento lo acreditan.
La fiabilidad del sistema se ha sometido a multitud de comprobaciones por órganos de control externos, tanto en Europa como en América. Entidades de prestigio como Veolia en Europa o la EPA norteamericana han desarrollado estudio en los que han valorado los rendimientos del sistema.

EDAR de Villares antes del cerramiento perimetral.
La gestión de los fangos es otro punto a tener en cuenta en Villares, que como en otras muchas pedanías por su tamaño y características no tiene sentido instalar una línea de fangos. De esta forma, la gestión de los fangos primarios de la fosa séptica se hace a través de un gestor autorizado, retirándolos periódicamente. En lo que se refiere a los fangos secundarios, en una línea ECOFLO® los fangos permanecen en el sistema, en el biofiltro, acumulándose y produciéndose su mineralización. En el transcurso de entre 12-15 años será preciso sustituir el relleno por uno nuevo. La sustitución del relleno es una operación económica y que no requiere mano de obra cualificada. El residuo que se extrae es un material completamente estabilizado y fácilmente compostable, con uso frecuente como enmienda orgánica en los alrededores de la instalación.
Otros trabajos de mantenimiento incluyen la supervisión periódica de las tuberías de entrada/salida, un escarificado cada 1-2 años de la superficie del medio al objeto de romper la costra que se va formando con el paso del tiempo, operaciones que en cualquier caso son de bajo coste y son fácilmente asumibles por el personal disponible.
La fiabilidad del sistema se ha sometido a multitud de comprobaciones por órganos de control externos, tanto en Europa como en América
En definitiva, para atender la depuración de las aguas residuales de muy pequeñas poblaciones, como es el caso de Villares, ECOFLO® presenta importantes ventajas frente a otros sistemas convencionales. No requiere electricidad para funcionar, minimizando gastos de instalación y de explotación; no necesita disponer de personal cualificado para su explotación y mantenimiento, y se trata de un sistema fiable y sin posibilidad de averías. Su presentación como una solución prefabricada facilita su puesta en obra, y hace posible la participación de las empresas de construcción locales para el desarrollo de las obras. Mantenimiento muy simple y resultados que se ajustan a los requisitos exigidos de forma consistente, todo ello con unas necesidades de inversión al alcance de cualquier corporación municipal.
En materia de depuración, las pequeñas poblaciones juegan un papel fundamental para cumplir con la Directiva 91/271/CEE y alcanzar los objetivos medioambientales, consiguiendo el buen estado ecológico de las aguas a la vez que se desarrollan servicios sostenibles.
Si bien el ciudadano de estas poblaciones se debe concienciar de la importancia del saneamiento del agua, asumiendo que somos generadores de contaminación y, por tanto, avanzar en “recuperación de costes” con la adecuada contribución por parte de los usuarios, el desarrollo de tecnologías de bajo coste en depuración hace viable que en el horizonte se llegue a conseguir depurar el 100% de las aguas residuales.





