En el Spain Smart Water Summit 2025, la ponencia conjunta David Costa, Tech Manager, Jorge Bravo, Spain Tech Manager en Netmore, acompañados por Jorge Manrique, Chief Officer de Arson, abordó un aspecto clave —y a menudo infravalorado— en los proyectos de digitalización del ciclo del agua: la evaluación rigurosa de la cobertura IoT como condición indispensable para lograr despliegues LoRaWAN estables, eficientes y sostenibles. La intervención se enmarcó en la sesión Evaluación de cobertura IoT para impulsar la eficiencia y la sostenibilidad en el ciclo del agua.
La ponencia partió de una pregunta recurrente entre operadores y utilities: hasta qué punto los análisis teóricos de cobertura son fiables cuando se trata de desplegar miles de contadores y sensores en entornos reales, complejos y muchas veces impredecibles. Desde la experiencia de Netmore como operador de redes LoRaWAN, la respuesta fue clara: la cobertura debe analizarse antes, durante y después del despliegue, combinando simulación, verificación en campo y operación continua.
No te pierdas todo lo que sucedió en Spain Smart Water Summit 2025
Planificar la cobertura antes del despliegue
David Costa explicó el enfoque de Netmore para el preanálisis de cobertura, diferenciando dos estrategias. La primera es la cobertura específica, utilizada cuando el operador conoce de antemano la ubicación de los sensores o contadores, y que permite estudiar emplazamientos óptimos para los gateways, redundancias y puntos críticos. La segunda es la cobertura genérica, orientada a cubrir grandes áreas donde se prevé un crecimiento progresivo de proyectos IoT.
Para esta fase, Netmore emplea herramientas de análisis geoespacial como Google Earth con Street View, que permiten evaluar la orografía, las distancias, los perfiles de elevación y los posibles obstáculos sin necesidad de desplazamientos iniciales. A partir de ahí, se definen los emplazamientos preliminares de gateways, priorizando puntos elevados o estratégicos.
Simulación radio y validación teórica
Una vez definidos los emplazamientos, el análisis se completa con simulaciones radioeléctricas mediante herramientas especializadas. Costa detalló el uso de soluciones como CloudRF, que permiten modelizar la propagación LoRaWAN considerando parámetros como frecuencia, potencia de transmisión, ganancia y altura de antenas, así como la topografía real del terreno. Estas simulaciones generan mapas de cobertura diferenciando escenarios outdoor, indoor e indoor light.
De forma complementaria, Netmore utiliza QGIS con extensiones específicas para radiofrecuencia, una herramienta más flexible y personalizable que permite analizar con mayor detalle escenarios complejos, especialmente en interiores. El objetivo no es solo estimar si habrá cobertura, sino anticipar zonas de sombra y puntos críticos antes de instalar un solo dispositivo.
Gateways, tipologías y decisiones de coste
La ponencia abordó también las diferencias entre gateways indoor y outdoor, un aspecto clave para equilibrar coste y rendimiento. Los gateways indoor, más económicos, son adecuados para interiores, pero presentan menor alcance y están más condicionados por obstáculos. Los outdoor, más robustos y con certificaciones IP, ofrecen mayor cobertura y rango de temperatura, a cambio de un mayor coste.
La elección entre uno u otro, subrayaron los ponentes, debe basarse en el análisis previo de cobertura y en los requisitos del proyecto, evitando despliegues sobredimensionados o insuficientes.
Operación real: del 99 % al 100 %
Jorge Bravo centró su intervención en la fase posterior al despliegue, cuando el proyecto ya está en operación. Según explicó, en proyectos maduros el ratio de éxito en lectura suele rondar el 99 %, una cifra elevada pero que aún deja margen de mejora. El reto operativo consiste en identificar y resolver las causas que impiden alcanzar el 100 %.
Para ello, Netmore utiliza dispositivos de verificación de cobertura en campo que permiten detectar puntos ciegos reales, contrastando la simulación con la realidad. En estos casos, se refuerza la red mediante nuevos gateways, incluidos gateways solares, que pueden instalarse en ubicaciones remotas sin infraestructura eléctrica.
Netmore puso en valor la colaboración continua entre utilities, fabricantes de contadores y operadores de red
Bravo insistió en que muchas de las incidencias atribuidas inicialmente a problemas de comunicación tienen en realidad orígenes humanos u operativos: contadores retirados sin darse de baja, errores de configuración, asignaciones incorrectas o falta de coordinación entre instaladores, operadores y centros de control. Por ello, defendió la importancia de categorizar las anomalías y abordarlas con procedimientos claros.
El factor humano como parte de la red
Uno de los mensajes más destacados de la ponencia fue el papel del equipo humano en el éxito de los despliegues IoT. Netmore puso en valor la colaboración continua entre utilities, fabricantes de contadores y operadores de red, así como la cercanía con los instaladores en campo. Mantener canales de comunicación directos y fluidos permite resolver incidencias en tiempo real y evitar que pequeños errores operativos se conviertan en problemas estructurales.
Desde el punto de vista de la operación, el uso del portal Netmore facilita la gestión centralizada de gateways y dispositivos, el seguimiento en tiempo real del estado de la red, la definición de KPIs personalizados y la integración con sistemas externos mediante APIs, MQTT o web services. Todo ello permite a las utilities centrarse en la gestión del agua, sin necesidad de profundizar en la complejidad técnica de la red.

Cobertura como base de la eficiencia y la sostenibilidad
A lo largo de la intervención, los ponentes coincidieron en que la evaluación de cobertura IoT no es una fase puntual, sino un proceso continuo que acompaña a todo el ciclo de vida del proyecto. Una red bien planificada y correctamente operada reduce desplazamientos innecesarios, optimiza el uso de recursos, mejora la fiabilidad del dato y, en última instancia, contribuye a una gestión del agua más eficiente y sostenible.
Integrado desde el inicio del discurso, el mensaje final fue claro: sin una cobertura IoT bien evaluada y gestionada, la digitalización del ciclo del agua pierde eficacia. La combinación de análisis teórico, verificación en campo y operación colaborativa se presenta como la base silenciosa sobre la que se construyen proyectos IoT robustos y escalables.




