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Lo que no ves bajo el suelo podría costar millones

Lo que no ves suelo podría costar millones

Las redes de saneamiento urbanas están al límite. Molecor alerta sobre los riesgos del deterioro de estas infraestructuras invisibles y propone Sanecor®, su sistema en PVC estructurado, como solución eficaz, duradera y sostenible para afrontar la crisis.

Las redes de saneamiento y drenaje urbano cumplen una función esencial dentro del Ciclo Integral del Agua. Son las encargadas de conducir las aguas residuales y pluviales desde su punto de origen hasta las estaciones de tratamiento o los lugares de vertido autorizados. Aunque forman parte de la infraestructura básica de nuestras ciudades, su importancia suele pasar desapercibida, a pesar de ser tan vitales como las redes de abastecimiento.

Las redes de saneamiento son invisibles, pero su deterioro puede poner en jaque la salud pública y el medio ambiente

En muchas localidades, estas infraestructuras presentan un notable grado de deterioro. Su antigüedad, junto a una escasa inversión en mantenimiento y renovación, ha derivado en redes que no cumplen adecuadamente su función. A esto se suman las dificultades técnicas que conlleva intervenir en redes situadas en zonas urbanas densamente construidas, lo que complica aún más su renovación.

Consecuencias del deterioro de las redes

El principal problema derivado del envejecimiento de estas redes es la pérdida de estanqueidad. Las tuberías deterioradas permiten la fuga de aguas residuales al terreno, contaminando el suelo e incluso, con el tiempo, las aguas subterráneas. Esta contaminación puede generar también la aparición de malos olores persistentes en zonas cercanas. En ciertas situaciones, el agua contaminada puede alcanzar redes de agua potable, sobre todo en zonas con fuerte pendiente, generando un riesgo sanitario.

El entorno natural también responde a estos desequilibrios. Las raíces de los árboles cercanos detectan las fugas de agua rica en nutrientes y tienden a desarrollarse hacia las tuberías, generando obstrucciones y daños estructurales que agravan aún más la situación. A su vez, la pérdida de finos del terreno como consecuencia de filtraciones puede provocar el descalce de las conducciones, favoreciendo la aparición de hundimientos o grietas en la superficie.

La pérdida de estanqueidad en las tuberías puede contaminar el suelo, las aguas subterráneas y generar malos olores

Cuando el nivel freático del terreno se sitúa por encima de las conducciones, la red de saneamiento puede actuar de forma indeseada como un sistema de drenaje, absorbiendo agua subterránea y llevándola a las estaciones depuradoras. Este caudal adicional, ajeno al flujo previsto por los proyectistas, reduce la capacidad hidráulica útil de las tuberías y compromete su funcionamiento, especialmente durante episodios de lluvia intensa. Además, si esa agua infiltrada posee una alta conductividad, la posibilidad de reutilizarla, por ejemplo, para riego, se reduce drásticamente, al no ser eliminables los sólidos disueltos mediante tratamientos convencionales.

Renovación como solución

Frente a este panorama, resulta urgente abordar planes de renovación y mantenimiento de las redes existentes. En muchos casos, se puede recurrir a tecnologías sin zanja que permiten rehabilitar conducciones sin necesidad de abrir grandes superficies, mientras que en otros será necesaria la sustitución completa de los tramos más degradados. En ambos casos, es esencial emplear materiales que garanticen la estanqueidad, la resistencia mecánica, la durabilidad y un buen comportamiento hidráulico.

El sistema Sanecor®, desarrollado por Molecor, se presenta como una alternativa altamente eficiente para redes de saneamiento y drenaje. Esta solución está basada en una tubería de PVC estructurada en dos capas: una externa corrugada que proporciona resistencia frente a las cargas del terreno y del tráfico superficial, y una interna lisa que facilita el flujo del agua, minimizando las pérdidas de carga y evitando la acumulación de sedimentos. Esta configuración asegura tanto la estabilidad estructural como una buena capacidad hidráulica a largo plazo.

Gracias a su elevada rigidez de 8 kN/m2, la tubería Sanecor® aporta una gran resistencia frente a las cargas que gravitan sobre el tubo, tanto del terreno como del tráfico que circula por encima del mismo. Pero lo más importante es que dicha rigidez se mantiene muy elevada en el tiempo, ya que, al tratarse de una tubería de PVC, su pérdida de rigidez en el tiempo como consecuencia de la fluencia del material es mucho más baja que la que experimentan otros materiales plásticos. Esto asegura que, a largo plazo, la tubería siga resistiendo las cargas y no se produzcan apenas deformaciones en su estructura.

Las raíces buscan las fugas, penetran las tuberías y provocan obstrucciones y daños estructurales graves

Además, presenta una excelente resistencia química frente a residuos orgánicos, detergentes, aceites y combustibles, lo que lo hace especialmente adecuado para entornos urbanos donde estos compuestos están presentes en las aguas residuales. Su comportamiento frente a la abrasión también es sobresaliente, lo que garantiza la conservación de la sección útil de la tubería incluso después de años de funcionamiento. A diferencia de otros materiales plásticos, el PVC mantiene su rigidez estructural con el paso del tiempo, ya que muestra una baja deformación por fluencia, lo que permite conservar las propiedades mecánicas iniciales incluso décadas después de su instalación.

Estanqueidad total y versatilidad

Uno de los puntos fuertes del sistema Sanecor® es su unión estanca. Gracias a un sistema de campana integrada, que mantiene el perfil corrugado y el espesor del tubo en toda su longitud, y al empleo de juntas elásticas específicas según el diámetro, se logra una unión firme y segura. Estas juntas, que pueden ser bilabiadas o de labio simple según el caso, han sido diseñadas para evitar desplazamientos durante la instalación y asegurar un sellado eficaz, incluso bajo presión negativa o en presencia de aguas agresivas.

La continuidad del sistema es otro aspecto que refuerza su fiabilidad. Sanecor® ofrece una amplia gama de tuberías, accesorios, arquetas y pozos de registro fabricados en el mismo material, lo que garantiza la compatibilidad total entre sus elementos. Esta estandarización favorece una instalación más rápida y segura, y minimiza los riesgos de fallos en puntos críticos como uniones o acometidas.

Compromiso con la sostenibilidad desde la producción hasta el uso

Además de sus propiedades técnicas, el sistema Sanecor® incorpora criterios de sostenibilidad en todas sus fases. Su fabricación requiere menos materia prima que otros materiales convencionales, y el PVC empleado es completamente reciclable. La ligereza del sistema facilita su transporte y manipulación, reduciendo el consumo de energía y las emisiones asociadas. Durante su vida útil, la durabilidad del material evita intervenciones frecuentes, lo que también reduce el impacto ambiental.

Sanecor® combina resistencia, estanqueidad y durabilidad para renovar redes urbanas con garantías a largo plazo

Estas cualidades han sido reconocidas con la obtención de la Declaración Ambiental de Producto (DAP), una certificación que analiza y comunica de forma transparente el impacto ambiental del producto desde la extracción de materias primas hasta su disposición final. Esta certificación confirma que Sanecor® no solo es eficiente desde el punto de vista técnico, sino que también contribuye a una economía circular y al uso responsable de los recursos.

Un cambio necesario cuanto antes

Renovar el saneamiento urbano es una urgencia técnica, ambiental y social que no puede seguir posponiéndose

Pese a la importancia de estas redes, en muchas regiones aún no existe una conciencia real del problema que supone su deterioro. La falta de visibilidad de estas infraestructuras ha relegado su renovación a un segundo plano en muchas agendas públicas. Es necesario cambiar esta percepción y entender que las redes de saneamiento son un eslabón fundamental en la gestión sostenible del agua.

Invirtiendo en soluciones avanzadas como Sanecor®, no solo se mejora la eficiencia de las infraestructuras urbanas, sino que también se protege el medio ambiente y se promueve una gestión más inteligente y responsable del ciclo del agua. Modernizar las redes de saneamiento no es solo una necesidad técnica, sino una responsabilidad ambiental y social que no podemos seguir aplazando.

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