Agro

Juan Cirera (MOLEAER): «Las nanoburbujas incrementan la producción y la calidad del fruto»

Juan Cirera (MOLEAER): " nanoburbujas incrementan producción y calidad fruto"
Juan Cirera, director de desarrollo de negocio en España de Moleaer.

En esta entrevista descubrimos por qué las nanoburbujas de Moleaer son una tecnología de riego innovadora y revolucionaria, que impulsa un crecimiento de las plantas de más saludable y sostenible.

La calidad del agua también se ve afectada por el creciente aumento de las temperaturas a nivel global, disminuyendo los niveles de oxígeno en el agua utilizada para riego, perjudicando el crecimiento de las plantas y la productividad agrícola. La tecnología de nanoburbujas aplicada al agua de riego se erige como una solución innovadora y sostenible, una tecnología con veinticinco años de recorrido, y origen en Japón, que Moleaer ha traducido en el desarrollo de sus propios equipos, elevándola a la escala industrial. A tan solo siete años de su nacimiento, Moleaer cuenta con 2.200 instalaciones distribuidas en 42 países, y universidades e institutos científicos certifican los eficientes resultados de su tecnología, tanto en el aumento de la producción en las explotaciones agrícolas como en múltiples beneficios para la calidad, el ahorro y la sostenibilidad de las mismas.

La tecnología patentada de Moleaer genera trillones de nanoburbujas, 2.500 veces más pequeñas que un grano de sal. Esta característica es la clave de su éxito, ya que, gracias a su tamaño, tienden a permanecer suspendidas durante meses y, al colapsar, provocan la lisis celular de los organismos cercanos mediante la oxidación.

Un proceso que aporta grandes y singulares beneficios al mercado español de invernaderos y horticultura. Tras su aterrizaje en nuestro país, Moleaer ha podido comprobar que en todas las instalaciones que tienen en España, se ha constatado la eficiencia de las nanoburbujas en el agua de riego, a través de diversos estudios y ensayos en colaboración con Biosabor.

Charlamos con Juan Cirera, director de Desarrollo de negocio en España de Moleaer, quien vislumbra nuevos caminos en el futuro de la compañía, hacia el desarrollo de tecnologías innovadoras en todos los ámbitos del tratamiento del agua.

Pregunta: En primer lugar, ¿podría hablarnos del origen de la empresa y cómo ha evolucionado a lo largo de estos años?

Moleaer comenzó su actividad empresarial en el año 2016, cuando sus fundadores descubrieron un nuevo método para producir billones de nanoburbujas a escala industrial. La empresa lanzó oficialmente su primer generador de nanoburbujas en el año 2017. 

En 2020, Moleaer se expandió a Canadá y México, instalando su generador de nanoburbujas número quinientos; en 2021, continuó su expansión a Europa y América del Sur; y, en 2023, Moleaer cuenta con más de 2.400 instalaciones en 51 países, en agricultura, acuicultura, aguas superficiales, tratamiento de aguas, y otras aplicaciones.

Hasta ahora, la aplicación en agricultura alcanza un poco más del 50% de las instalaciones efectuadas y, desde el inicio de las operaciones, se ha seguido una línea de certificación de la tecnología y de los resultados obtenidos a través de instituciones científicas independientes.

Actualmente, contamos con laboratorio propio y con un departamento de I + D, donde se desarrollan y perfeccionan nuevos productos y líneas de trabajo.

P.- ¿Qué barreras se presentaron en los inicios del desarrollo de sus propios generadores de nanoburbujas y su introducción en el mercado?

El inicio de desarrollo comenzó en el año 2011 con los primeros prototipos y, en 2016, se realizó la primera instalación.

P.- ¿Qué hito marcó su expansión internacional y, en concreto, cuál es la presencia actual de Moleaer en España?

"En 2018, Moleaer descubrió que su tecnología de nanoburbujas creaba un valor significativo para los productores al agregar nanoburbujas al agua de riego"

En 2018, Moleaer descubrió que su tecnología de nanoburbujas creaba un valor significativo para los productores al agregar nanoburbujas al agua de riego. Inicialmente, nos enfocamos en el creciente mercado hidropónico de EE. UU. Después de experimentar un rápido crecimiento en ese sector, nos expandimos al invernadero de estilo «holandés» de alta tecnología, más tradicional. En 2019, contratamos a nuestro primer desarrollador de negocios internacional con sede en los Países Bajos para ingresar al mercado europeo de invernaderos de alta tecnología. Durante los siguientes dos años, continuamos nuestro crecimiento tanto en el sector hidropónico como en el hortícola. A finales de 2021, continuamos nuestra expansión internacional, centrándonos en España, México y Chile. Poco después supimos que el mercado español de invernaderos y horticultura presentaba una oportunidad única para Moleaer y, posteriormente, elegimos formar Moleaer España y abrir un centro de montaje y servicio de 1000 m2 para apoyar a nuestros clientes españoles y europeos y llevamos a cabo, a través de nuestro socio BioSabor, casi una docena de estudios e instalaciones comerciales para optimizar nuestra solución para este mercado específico. Moleaer cuenta actualmente con siete empleados a tiempo completo en España y continúa expandiendo la organización.

P.- Hablemos ahora de su implementación en la agricultura. ¿Cómo se integran las nanoburbujas en los sistemas de riego?

Nuestras nanoburbujas se producen en un generador por el cual pasa el agua de riego con una presión y caudal determinados, al tiempo que en este generador se inyecta el gas que, en el caso de la agricultura, puede ser aire u oxígeno enriquecido con un 90% de pureza. La eficiencia de disolución de gas en el agua supera el 80%.

“Contamos con laboratorio propio y con un departamento de I + D, donde se desarrollan y perfeccionan nuevos productos y líneas de trabajo”

Estos generadores de nanoburbujas están integrados con el resto de los elementos necesarios, incluyendo un cuadro eléctrico y PLC para programar el modo de funcionamiento de forma temporal o en continuo y, en el caso de instalaciones en embalses, incluso se puede programar el nivel de oxígeno disuelto requerido.

P.- ¿Qué criterios poseen las explotaciones agrícolas más idóneas para implementar esta tecnología? 

Cualquier explotación agrícola con riego localizado puede instalar nuestra tecnología y contamos con diversos modelos que abarcan caudales de gas y de agua desde los 2 m3/h hasta miles de m3/h. También instalamos sistemas personalizados.

Básicamente, nuestros equipos son ideales para explotaciones con sistemas de riego por goteo, aspersión en suelo o hidroponía. La instalación se puede realizar en línea durante el riego o recirculando el agua en un depósito o embalse.

P.- ¿Cuáles son los principales beneficios de la tecnología de nanoburbujas en la agricultura?

Hasta la fecha, tenemos más de 1.200 instalaciones agrícolas repartidas en más de treinta países donde, en general, se constatan beneficios similares a lo largo de diferentes estaciones, especies y sistemas de cultivo.

En todas las instalaciones que tenemos en España, básicamente hemos podido comprobar que las nanoburbujas de Moleaer incrementan la producción y la calidad de frutos con menor consumo de químicos y agua.

Además, controla la proliferación de algas en las balsas, disminuye los sólidos disueltos en el agua, elimina el biofilm del sistema de riego y el atasco de goteros, descompacta los suelos, distribuye más uniformemente el agua de riego y los fertilizantes e incrementa la proliferación de la microbiota aeróbica en el suelo.

"Después de experimentar un rápido crecimiento en ese sector, nos expandimos al invernadero de estilo «holandés» de alta tecnología"

Por supuesto, no podemos afirmar incrementos de cosecha uniformes para todas las instalaciones, porque cada finca es diferente y son muchos los factores ajenos que afectan a los rendimientos de cultivo, pero sí es cierto que, al margen de los incrementos de cosecha, el resto de los beneficios están verificados en todas nuestras instalaciones.

P.- ¿Podría mencionar algunos ejemplos concretos de cómo las nanoburbujas han demostrado ser beneficiosas para los agricultores en términos de eficiencia y sostenibilidad?

Hemos constatado incrementos de producción entre el 10 y el 16% en cultivos muy variados, tanto frutales como de hortalizas, con más calidad de fruto respecto a los controles sin nanoburbujas, y esto ya nos indica que existe una menor repercusión en el consumo de agua de riego y fertilizantes por kilogramo de fruta producida, además de un menor consumo de productos químicos porque incluso los tratamientos foliares con nanoburbujas son más eficientes y requieren concentraciones más bajas de materia activa.

P.- Además de los casos de éxito mencionados, ¿existen validaciones científicas que respalden la efectividad de la tecnología de nanoburbujas en la agricultura?

Tenemos validaciones científicas de diversas Universidades e Institutos Científicos de EE. UU. respecto a la eficiencia en la producción de nanoburbujas, y la eficiencia de disolución de gas, así como en tasas de concentración y durabilidad.

Agronómicamente, tenemos validaciones de ensayos de cultivo en Holanda con cultivos hidropónicos realizados por Delphi y por Novacrop y, en España, con nuestro distribuidor, Biosabor, que durante los dos últimos años ha testado la eficacia de la tecnología con más de diez instalaciones y catorce ensayos certificados por cinco instituciones agronómicas diferentes en Almería.

P.- ¿Han llevado a cabo ensayos a nivel nacional e internacional para demostrar la eficacia de su tecnología en diferentes condiciones y cultivos? ¿Cuáles han sido los resultados y las conclusiones obtenidas en dichos ensayos?

Sí, hasta la fecha contamos con más de catorce instituciones científicas de varios países que han certificado tanto la eficiencia de nuestras nanoburbujas como los beneficios obtenidos en diversas aplicaciones.

Las nanoburbujas de Moleaer incrementan la producción y la calidad de frutos con menor consumo de químicos y agua
Imagen: Pablo González-Cebrián

En España, concretamente, hemos realizado ensayos con nuestro distribuidor Biosabor Nature durante los dos últimos años con la Fundación Cajamar, la Fundación Tecnova, la Universidad de Almería, el laboratorio Agrocolor y la Agencia IFAPA de la Junta de Andalucía, que han constatado positivamente incrementos de producción entre el 10 y el 17% de kg/m2 y mayor calidad de frutos, además de otros beneficios agronómicos como la eliminación del biofilm del sistema de riego, la descompactación del suelo y el incremento de microbiota aeróbica entre otros.

P.- Para cerrar esta entrevista, miremos al futuro, ¿cuáles son los próximos objetivos de la compañía?

Moleaer actualmente cuenta con dos plantas de fabricación en California (EE. UU.) y en Almería. El objetivo de Moleaer es colocarse como líder mundial en todos los procesos de tratamiento de aguas mediante la consolidación comercial y territorial de las aplicaciones actuales (agricultura, piscicultura, industria de petróleo, minería, tratamiento de aguas y aguas residuales); el desarrollo de nuevos sistemas adaptados a las necesidades de mercado; la expansión de nuestra tecnología a nuevas aplicaciones; y la consolidación de la fabricación en nuestra planta de Almería para atender la demanda del mercado de Europa, África y Oriente medio.

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