Abastecimiento

Plan de reducción del agua no registrada. Un enfoque para mejorar la eficiencia de los operadores

Plan reducción agua no registrada. enfoque mejorar eficiencia operadores

Desde 1980, y debido al crecimiento demográfico junto con el desarrollo socioeconómico y el cambio de las pautas de consumo, se ha producido, a nivel mundial, un aumento del 1% al año en el consumo de agua. Y se prevé que, de aquí a 2050, la demanda mundial de agua siga creciendo a un ritmo similar, lo que equivale a un incremento de entre el 20% y el 30% con respecto al nivel actual, debido principalmente al aumento de la demanda en los sectores industrial y doméstico (Informe mundial de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos hídricos 2019).

En lo que se refiere al suministro, no solo está aumentando la brecha entre la disponibilidad y las necesidades de agua, sino que, si se tienen en cuenta todos los sistemas urbanos de distribución, las pérdidas de agua pueden alcanzar la asombrosa cifra de 346 millones de metros cúbicos diarios, es decir, el 30% del volumen de agua suministrada a nivel mundial, lo que permitiría abastecer agua a 2.000 millones de personas más.

El coste total de estas pérdidas para las empresas de aguas y, por tanto, para los contribuyentes y los usuarios del sistema, puede ascender a 39.000 millones de dólares al año (unos 32.700 millones de euros). El potencial de mejora de la eficiencia de la gestión del agua y de reducción de la ANR es significativo, incluso en regiones como Europa.

Coste/valor del ANR (en miles de millones de dólares/año)

Si los gobiernos, los operadores de agua, públicos y privados no gestionan esta cuestión a tiempo y de manera adecuada, no solo seguirá minando los cimientos de un crecimiento socioeconómico sostenible, sino que reducirá nuestra capacidad de evitar el agotamiento de los recursos naturales, lo que choca con los objetivos de desarrollo sostenible.

Importantes tendencias como el rápido crecimiento de las ciudades, la necesidad de gestionar el estrés hídrico, la lucha contra el cambio climático o la promoción de la sostenibilidad de los operadores hacen que la problemática de la eficiencia en la gestión del agua asuma creciente importancia para todos los stakeholders del sector.

El potencial de mejora de la eficiencia de la gestión del agua y de reducción de la ANR es significativo, incluso en regiones como Europa

Para solucionar este problema, es inevitable aplicar un enfoque holístico, como el de los proyectos de reducción de agua no registrada, que garantizan la disminución de los niveles de ANR mediante buenas prácticas, asegurando también que estos niveles se mantengan bajo control a largo plazo.

Esto es algo que va mucho más allá de la reducción de las pérdidas físicas y aparentes de las infraestructuras de agua. En función del alcance del plan, puede implicar la reingeniería de los procesos de la empresa, la revisión de los sistemas, el uso de tecnología inteligente, la formación del personal, el uso de herramientas de gestión centradas en el rendimiento y, en general, el fomento de la productividad y la eficiencia general de la empresa.

Teniendo en cuenta todo ello, las ventajas de aplicar un plan de reducción del ANR son más que evidentes: i) beneficios económicos y financieros derivados de la reducción del volumen de agua tratada o de la reducción de los costes relacionados con la O&M; ii) importantes beneficios ambientales, debido a un menor impacto en el medio ambiente y un menor consumo de energía; iii) importantes mejoras sociales y de imagen; iv) transferencia de los riesgos del proyecto al proveedor del servicio; v) disponibilidad de financiación; y v) plazo de amortización relativamente corto.

Integrar la información de gestión en una plataforma permite obtener el máximo potencial de la información de gestión disponible

Estas ventajas, entre otras muchas, son consecuencia directa de los contratos orientados a la eficiencia, en los que la retribución está vinculada al rendimiento certificado alcanzado con beneficios económicos precontractuales garantizados para el cliente. Los contratos están diseñados para generar ahorros que puedan cubrir los costes de inversión y de explotación del proyecto y generar futuros flujos de caja adicionales.

La reducción del ANR permitirá financiar la implementación del plan y generar beneficios económicos adicionales para la empresa, que dispondrá así de capacidad financiera para nuevas inversiones que posteriormente mantendrán y reducirán los niveles de ANR hasta alcanzar el nivel económico óptimo.

Los proyectos de reducción de agua no registrada garantizan la disminución de los niveles de ANR mediante buenas prácticas

Estos planes, que se enmarcan en contratos basados en el rendimiento, y pueden constar de diferentes componentes, impactan en las distintas dimensiones del modelo organizativo del operador, rebasando ampliamente el concepto inicial de la reducción de las pérdidas físicas y comerciales del sistema. Los efectos irán mucho más allá de las mejoras técnicas.

Ejemplos de Componentes del Plan:

  • Modernización de la red.
  • Supervisión de la red.
  • Gestión de la presión y los flujos.
  • Control activo de fugas.
  • Reparaciones de la red.
  • Gestión de contadores con ingresos garantizados.
  • Optimización de procesos.
  • Gestión de clientes.
  • Formación y transferencia de conocimientos.
  • Integración de sistemas de información.
  • Aplicación de un cuadro de mando integral (BSC).
  • Seguimiento de los indicadores de rendimiento.
  • Digitalización de los procesos de negocio.
  • Revisión del modelo económico-financiero.
  • Programa de gestión del cambio.

Así, por ejemplo, en el caso de los sistemas de TI, es fundamental contar con sistemas de información geográfica, un sistema de facturación o un sistema de ayuda en la toma decisiones (DSS) que incrementa la eficacia del mantenimiento de las infraestructuras, la gestión de los clientes y la gestión interna de la empresa. Muchas empresas disponen de sistemas antiguos que hay que actualizar e integrar, y un plan de reducción del ANR puede brindar la oportunidad de revisar el sistema.

Conoce cómo reduce Miya Water las pérdidas Agua No Registrada y sus planes en el mercado español en este diálogo entre Nuno Fragoso, Vicepresidente de Desarrollo de Negocio y Operación de Miya Water, y Alejandro Maceira, director y fundador de iAgua, en la novena jornada de INVESTAGUA.

Asimismo, integrar toda la información de gestión en una sola plataforma (finanzas, operaciones, calidad del servicio, RR.HH.), permite a los operadores obtener el máximo potencial de la información de gestión disponible (SIG, CRM, ERP, Excel, Operativa), de modo que el operador puede enfocarse en los indicadores clave de gestión que transforman los datos en valor.

En cuanto al aspecto de los procesos, implantar un plan de reducción del ANR brinda la oportunidad de revisar los procesos principales. La compañía puede rediseñar procesos como la gestión y el mantenimiento de la red, el control de calidad, la elaboración de informes o la gestión de clientes para alcanzar los objetivos contractuales y mantener el nivel de rendimiento contratado una vez finalizado el contrato.

Por otra parte, en el proceso comercial, que engloba desde la lectura de los contadores hasta la facturación final, se garantizaría la eficiencia del proceso, lo que reduciría de forma considerable el agua no facturada. Si además se combina con sistemas comerciales eficientes y equipos comerciales motivados, las mejoras serán significativas, ya que se reducirá el consumo no autorizado, los errores de medición, los errores de lectura y los fallos en el catastro comercial.

En cuanto al aspecto de los procesos, implantar un plan de reducción del ANR brinda la oportunidad de revisar los procesos principales

En lo relativo a los procesos técnicos, el objetivo de reducir el ANR promoverá el uso eficiente de los equipos materiales, tecnológicos y humanos en la gestión de las presiones del sistema, el control de las fugas y la gestión de las infraestructuras, asegurando la rapidez de las reparaciones. También mejorarán los indicadores clave del rendimiento, como el número de detecciones de fugas al día o el número de reparaciones, gracias a la aplicación de procesos más eficaces.

En el aspecto funcional, los operadores de agua muchas veces tienen que pasar por un proceso de reestructuración, especialmente si se trata de empresas de servicios que operan en países en desarrollo. En esos casos suele ser necesario revisar las funciones, procesos y procedimientos para incorporar las mejores prácticas organizativas y del sector. Son enfoques más complejos y al mismo tiempo fundamentales si queremos garantizar la sostenibilidad a largo plazo de los beneficios conseguidos durante el proyecto.

De esa manera es posible realizar un seguimiento de la forma en que las actividades desarrolladas en las infraestructuras están contribuyendo, en última instancia, a la mejora de los indicadores y resultados operativos y financieros. Se realiza un cálculo sistemático de los balances hídricos y de los indicadores KPI para evaluar constantemente los resultados obtenidos y compararlos con el punto de partida del proyecto.

Miya se ha adjudicado los mayores contratos basados en el rendimiento para la reducción del agua no registrada en Manila (Filipinas), Nassau (Bahamas), Kingston (Jamaica) y Emfuleni (Sudáfrica), entre otros, reduciendo los costes operativos y de inversión, mejorando los ingresos y ahorrando recursos hídricos para suministrar agua potable en grandes zonas urbanas de todo el mundo, a una mayor población y con la infraestructura existente.

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