La Jornada Técnica sobre el Estado de Implantación del Plan de Acción de Aguas Subterráneas (PAAS): Inteligencia Artificial y Aguas Subterráneas, celebrada el 20 de mayo de 2026 en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de la Universidad Politécnica de Madrid, comenzó con una apertura institucional centrada en el cambio de paradigma que vive la gestión del recurso subterráneo en España. La sesión fue inaugurada por María Dolores Pascual Vallés, directora general del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y contó a continuación con una breve intervención de Carolina Guardiola Albert, directora del Departamento de Aguas y Cambio Global del IGME-CSIC.
En su intervención, Pascual enmarcó la jornada como una oportunidad para hacer balance del estado de implantación del PAAS y de la incorporación de la tecnología y la inteligencia artificial a las actuaciones incluidas en el plan. La directora general del Agua partió de una idea central: las aguas subterráneas han dejado de ocupar un lugar marginal en la política hídrica española. Recordó que, en el pasado, eran un recurso “prácticamente invisible”, tanto por su propia naturaleza física como por su escasa presencia en el debate público, pero defendió que esa etapa empieza a quedar atrás.
Pascual subrayó el papel estratégico de las aguas subterráneas en varios planos. Por un lado, como recurso esencial para cubrir demandas urbanas, agrarias, industriales y de pequeños abastecimientos especialmente sensibles. Por otro, como herramienta de resiliencia ante el cambio climático, la sequía y la creciente variabilidad hidrológica. Y, además, como soporte de ecosistemas naturales que dependen del buen estado de los acuíferos. Desde esa perspectiva, defendió la necesidad de avanzar hacia una gestión integrada de aguas superficiales y subterráneas, en línea con las Orientaciones Estratégicas sobre Agua y Cambio Climático y con el propio PAAS.
Pascual subrayó el papel estratégico de las aguas subterráneas en varios planos
La directora general repasó también algunos de los avances ya alcanzados en el marco del plan. Entre ellos, destacó la mejora del conocimiento hidrogeológico mediante campañas de campo, estudios técnicos y modelos numéricos; el refuerzo de las redes de control; la existencia de más de 4.200 puntos activos de control piezométrico; cerca de 6.000 estaciones de seguimiento químico; y más de 1.500 piezómetros automatizados. Todo ello, explicó, está permitiendo sistematizar mejor la información, mejorar el tratamiento de los datos y facilitar su acceso público.
La digitalización ocupó un lugar destacado en la intervención. Pascual la presentó como una herramienta imprescindible para obtener datos fiables, sistemáticos y útiles para la toma de decisiones. En este sentido, vinculó el impulso reciente a los fondos Next Generation y al PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, tanto en el ámbito de los organismos de cuenca como en el de los usuarios urbanos y de regadío. Sobre esa base, situó la inteligencia artificial como una oportunidad especialmente relevante para un ámbito poco visible como el subterráneo, siempre que se aplique bajo supervisión humana y con una finalidad clara: mejorar la planificación, el seguimiento, la evaluación del estado de los acuíferos y la gobernanza del agua.
La apertura se completó con la intervención de Carolina Guardiola Albert, que trasladó el saludo de la dirección del IGME-CSIC y agradeció a la Escuela de Minas su acogida. Guardiola destacó que el IGME ha trabajado “codo con codo” con la Dirección General del Agua desde la redacción del PAAS hasta su seguimiento y participación en las actividades asociadas. Además, recordó que el Departamento de Aguas y Cambio Global del IGME reúne a más de sesenta profesionales técnicos y científicos con experiencia territorial en todas las confederaciones hidrográficas, una capacidad que permite aportar conocimiento especializado a los trabajos del plan.
Guardiola reforzó una de las ideas que recorrería toda la jornada: la inteligencia artificial no sustituye el conocimiento hidrogeológico, pero puede mejorar la forma en que se utilizan los modelos para gestionar y predecir el comportamiento de los acuíferos. En sus palabras, la IA ofrece una oportunidad para emplear esos modelos de manera más eficiente, más rápida e incluso más intuitiva para los usuarios. También adelantó que el programa incluiría ejemplos prácticos desde distintos enfoques, entre ellos una experiencia internacional de Dinamarca, país que ha desarrollado herramientas de inteligencia artificial aplicadas a escala nacional.




