M.ª Amparo Ferrer Giménez, administrativa de la Junta Central de Usuarios de la Masa de Agua Subterránea Requena-Utiel, presentó en la Jornada Técnica sobre el Estado de Implantación del Plan de Acción de las Aguas Subterráneas: Inteligencia Artificial y Aguas Subterráneas, celebrada el 20 de mayo de 2026 en la ETS de Ingenieros de Minas y Energía de la UPM, el proyecto de digitalización impulsado por la agrupación en el marco del PERTE.
La Junta Central de Usuarios de la Masa de Agua Subterránea Requena-Utiel es una corporación de derecho público sin ánimo de lucro adscrita a la Confederación Hidrográfica del Júcar, constituida en 2018. Integra comunidades de regantes, usuarios de abastecimiento, industria, ganadería y particulares en una masa de agua de 987,9 kilómetros cuadrados, con concesiones anuales de 30 hectómetros cúbicos y un peso muy relevante en el sistema de explotación Júcar.
La agrupación ha obtenido financiación en dos convocatorias del PERTE. El PERTE I concedió algo más de tres millones de euros, y el PERTE II sumó 1.586.499,77 euros
El contexto hidrogeológico es exigente. La masa se encuentra en mal estado cuantitativo, con reducción de precipitaciones, sequías prolongadas y un río Magro en mal estado que obliga a suplir caudales superficiales con aguas subterráneas. A esa presión se añadían carencias de información: censos desactualizados, falta de datos de consumo, información agronómica y meteorológica insuficiente y niveles del acuífero poco conocidos. Ferrer resumió la necesidad de transformación con una frase directa: lo que no se puede medir, no se puede mejorar.
La agrupación ha obtenido financiación en dos convocatorias del PERTE. El PERTE I concedió algo más de tres millones de euros, y el PERTE II sumó 1.586.499,77 euros. Las medidas implantadas cubren el abanico de soluciones digitales: contadores digitales gratuitos, sede digital para trámites, GIS para identificar parcelario y redes de riego, teledetección satelital sobre 16.000 hectáreas, lisímetros de succión pasiva, sondas de humedad, sondas NPK, estaciones meteorológicas, fotovoltaica y un sistema integral de gestión.
La inteligencia artificial entra a través del sistema de soporte a la decisión. A partir de los datos de catorce estaciones meteorológicas, el sistema genera previsiones de humedad y temperatura a cuatro días y las aplica a modelos de enfermedades de la vid y el almendro. El resultado se visualiza mediante un semáforo de riesgo y permite emitir alertas tempranas a los usuarios. Esta información facilita tratamientos en el momento óptimo, reduce el uso de fitosanitarios, disminuye costes para el agricultor y protege el acuífero frente a contaminación por infiltración.
La ponencia mostró cómo el PAAS y el PERTE aterrizan en el territorio cuando los usuarios organizados se convierten en generadores y gestores de datos. El objetivo de fondo no es solo digitalizar trámites o instalar sensores, sino avanzar hacia la recuperación cuantitativa y cualitativa de la masa de agua subterránea Requena-Utiel.




