Carolina Guardiola Albert, directora del Departamento de Aguas y Cambio Global del IGME-CSIC, intervino en la Jornada Técnica sobre el Estado de Implantación del Plan de Acción de las Aguas Subterráneas: Inteligencia Artificial y Aguas Subterráneas, celebrada el 20 de mayo de 2026 en la ETS de Ingenieros de Minas y Energía de la UPM, para presentar el conjunto de actividades que el instituto desarrolla en apoyo a la Dirección General del Agua y a las confederaciones hidrográficas.
Guardiola situó el papel del IGME en una colaboración que arranca desde la propia redacción del PAAS y que se ha intensificado en su fase de ejecución. El instituto aporta experiencia hidrogeológica acumulada en todo el territorio, capacidad científica y presencia técnica en las demarcaciones. La ponente subrayó una idea relevante: el PAAS es ambicioso no solo por lo que propone, sino por lo que debe abrir a futuro. El conocimiento acumulado es grande, pero también lo es el desconocimiento que todavía queda por resolver.
Guardiola explicó el potencial de los datos InSAR para identificar subsidencia asociada a acuíferos sobreexplotados
La presentación diferenció dos periodos de trabajo. En 2024 y 2025, el IGME se centró en actuaciones transversales de alcance nacional. Entre ellas figuran varias guías técnicas, como las relativas a manantiales, perímetros de protección, clausura y sellado de captaciones o recarga artificial; una base de datos de expertos en aguas subterráneas; el curso FASTEN, con más de sesenta profesores y orientado a técnicos de organismos de cuenca y usuarios; y una herramienta web piloto para facilitar el diseño de perímetros de protección en captaciones de abastecimiento.
Otra línea destacada es el uso de información satelital. Guardiola explicó el potencial de los datos InSAR para identificar subsidencia asociada a acuíferos sobreexplotados y de los datos GRACE para estimar variaciones de almacenamiento de agua subterránea. Estos productos no sustituyen el trabajo de campo, pero ayudan a detectar masas que requieren un análisis hidrogeológico más detallado.
En 2026, el trabajo se ha territorializado con actividades específicas para las confederaciones. La revisión de masas en el Cantábrico, los estudios de vulnerabilidad en el Miño-Sil, la siembra y cosecha de agua en La Valduerna dentro del Duero, la propuesta de nueva masa en Calderizo-Cáceres, el seguimiento piezométrico en Guadiana, la caracterización de un túnel minero en Guadalquivir, los pozos de sequía y subsidencia en Segura, la revisión de la red piezométrica del Júcar o los impactos térmicos de instalaciones geotérmicas en Zaragoza muestran la amplitud del apoyo del IGME. La conclusión fue una apelación a la continuidad: el PAAS no debe cerrarse como un proyecto aislado, sino consolidarse como una política técnica sostenida.




