Abastecimiento

Infraestructura, agua y futuro: por qué Perú es clave para la empresa española

Infraestructura, agua y futuro: qué Perú es clave empresa española

El mercado del agua y saneamiento en Perú se presenta como uno de los sectores estratégicos con mayor potencial de crecimiento en América Latina, impulsado por una combinación de necesidad estructural, déficit de infraestructuras y creciente apertura a la inversión privada.

Para las empresas españolas, este ámbito no solo representa una oportunidad de negocio relevante, sino también un espacio donde su experiencia acumulada les otorga una ventaja competitiva clara.

En primer lugar, la importancia del sector radica en la magnitud de las carencias existentes. A pesar de los avances registrados en los últimos años, Perú aún presenta importantes brechas en el acceso al agua potable y al saneamiento. Cerca del 10 % de la población carece de acceso a agua por red pública, cifra que se eleva significativamente en zonas rurales, mientras que más de 7,6 millones de personas no disponen de sistemas adecuados de alcantarillado.

A esto se suma un problema cualitativo: aunque la mayoría de la población tiene acceso diario al agua, solo una parte dispone de suministro continuo las 24 horas. Esta situación convierte al sector en una prioridad nacional y en un eje central de las políticas públicas, lo que garantiza un flujo constante de proyectos e inversiones en los próximos años.

El mercado del agua y saneamiento en Perú se presenta como uno de los sectores estratégicos con mayor potencial de crecimiento en América Latina

Desde el punto de vista empresarial, este contexto abre un amplio abanico de oportunidades. La brecha de inversión estimada hasta 2030 asciende a aproximadamente 51.000 millones de soles, lo que evidencia la necesidad urgente de desarrollar infraestructuras hidráulicas, especialmente en alcantarillado y tratamiento de aguas residuales.

El Gobierno peruano ha impulsado mecanismos como las Asociaciones Público-Privadas (APP) y las Obras por Impuestos (OxI) para canalizar estas inversiones, facilitando la participación de empresas internacionales en el diseño, financiación, construcción y operación de proyectos. En particular, las APP se han consolidado como el principal vehículo para proyectos de gran escala, mientras que las OxI ofrecen oportunidades en proyectos de menor tamaño, especialmente en zonas rurales o periurbanas.

Otro elemento clave es la diversificación de las oportunidades más allá de la obra civil tradicional. El sector está evolucionando hacia una mayor sofisticación técnica, con una creciente demanda de soluciones vinculadas a la digitalización del ciclo del agua, la eficiencia energética, la detección de fugas, la medición inteligente y el tratamiento avanzado de aguas residuales.

Asimismo, la desalación y la reutilización de agua se perfilan como áreas estratégicas, especialmente en zonas costeras con estrés hídrico. Este cambio de paradigma favorece a empresas con alto componente tecnológico y know-how especializado.

Oportunidades para las empresas españolas

En este contexto, las empresas españolas parten con una posición privilegiada. Su presencia histórica en el mercado peruano ha contribuido a consolidar una imagen muy positiva, asociada a calidad técnica, fiabilidad y capacidad de ejecución en proyectos complejos.

A lo largo de las últimas décadas, han participado en algunas de las infraestructuras más emblemáticas del país, lo que les ha permitido adquirir un profundo conocimiento del entorno local y establecer relaciones sólidas con las administraciones públicas.

Esta reputación actúa como un activo clave en los procesos de licitación, donde la experiencia previa y la solvencia técnica son factores determinantes.

Además, el modelo de negocio en Perú favorece la participación en consorcios internacionales, lo que permite a las empresas españolas colaborar con socios locales o de otros países, compartiendo riesgos y aprovechando sinergias. Este enfoque resulta especialmente relevante en proyectos de gran envergadura, donde la complejidad técnica y financiera exige estructuras colaborativas.

No obstante, el mercado también presenta desafíos que deben ser gestionados adecuadamente. El marco regulatorio es complejo y fragmentado, con múltiples organismos implicados, lo que puede generar incertidumbre y retrasos en los procesos. Asimismo, existen dificultades operativas asociadas a la ejecución de proyectos, como problemas en la calidad de los expedientes técnicos, retrasos administrativos, conflictos sociales o la complicada orografía del país. A ello se suma la debilidad financiera de muchas empresas prestadoras de servicios, lo que puede afectar la sostenibilidad de los proyectos.

Pese a estas barreras, las perspectivas del sector son claramente positivas. El impulso de la inversión pública, el fortalecimiento de los mecanismos de colaboración público-privada y el apoyo de organismos multilaterales como el Banco Mundial o el BID están contribuyendo a dinamizar el mercado. Además, la creciente preocupación por la sostenibilidad y la gestión eficiente del agua refuerza la relevancia del sector a largo plazo.

En definitiva, el mercado del agua y saneamiento en Perú combina necesidad estructural, apoyo institucional y oportunidades de negocio en expansión. Para las empresas españolas, representa un destino natural de internacionalización, donde su experiencia, tecnología y reputación les permiten competir con ventaja.

Aquellas que sepan adaptarse al entorno local, gestionar los riesgos y posicionarse en los segmentos de mayor valor añadido estarán en condiciones de aprovechar un ciclo de inversión que, previsiblemente, marcará la evolución del sector en la próxima década.

Para más información, descarga nuestro informe ‘El Mercado del agua y saneamiento en Perú‘ en www.icex.es. También puedes contactar con nuestros expertos en la Oficina Económica y Comercial de España en Lima.

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