Abastecimiento

La sectorización y el telecontrol, claves en la lucha contra la sequía en Fuente Álamo de Murcia

sectorización y telecontrol, claves lucha sequía Fuente Álamo Murcia

La sectorización de las redes de abastecimiento y el uso de herramientas tecnológicas propias ha permitido a Gestagua reducir drásticamente el agua no registrada, tanto por fugas como por fraudes, desde que se hizo cargo del servicio de abastecimiento en el municipio de Fuente Álamo de Murcia. ¿Cuáles han sido las claves de esta evolución?

En los municipios de toda España nos enfrentamos a un desafío crítico, continuo, debido a la actual situación de sequía. Aunque existen Planes Especiales de Sequía (PES) desde no antes de 2007, la planificación eficiente del agua es esencial a la hora de dar respuesta rápida a la escasez del recurso. Por ello, servirnos de la digitalización para lograr la reducción del agua no registrada y de las pérdidas en los sistemas se ha convertido en un objetivo primordial dentro de una adecuada gestión integral del agua.

El Grupo Saur, al que pertenecen Gestagua y Emalsa, trabaja con las administraciones públicas en la elaboración de planes de emergencia contra la sequía en los territorios en los que presta servicio. Dichos planes ponen el foco en la máxima eficiencia y en las posibilidades de las herramientas digitales en el cuidado de los medios de captación. Pero la lucha contra los efectos más duros y peligrosos de la sequía, empieza en su ahorro y preservación, también, por los usuarios finales. De ahí que Gestagua ponga regularmente en marcha campañas de concienciación ambiental en los municipios en los que opera, desde iniciativas en colaboración con los centros educativos hasta actividades de divulgación y sensibilización, jornadas de puertas abiertas, etc.

La reutilización del agua es otro de los pilares de la lucha contra la sequía y de la preservación del recurso. Por eso, Emalsa, un ejemplo paradigmático de la colaboración público-privada, redobla sus esfuerzos en reutilización, en su apuesta por la eficiencia energética y la economía circular en un territorio, Gran Canaria, cuya disponibilidad de acuíferos es mucho menor que la del resto de España. Y lo hace destinando el 45% del agua depurada para riego de parques y jardines, y cada vez más para el riego de cultivos autóctonos, especialmente demandantes de recursos.

Teresa Quiroz, directora técnica de Gestagua y experta en gestión de recursos hídricos, destaca también el ejemplo de Murcia. Allí, en coordinación con las Comunidades de Regantes y con ESAMUR, ya se reutiliza más del 95% del agua tratada, lo que supone un claro caso de éxito considerando que el índice de sobreexplotación de las reservas de agua en España es uno de los más elevados de Europa. Un contexto en el que el riesgo de sequía es uno de los retos fundamentales a los que se enfrentan los sistemas de abastecimiento urbano.

La colaboración entre Gestagua y el Ayuntamiento de Fuente Álamo es un caso de éxito en preservación del agua y mejora de la eficiencia

En todo caso, para afrontar con éxito las situaciones de carencia de recursos que muchos abastecimientos padecen, los mencionados planes de emergencia son esenciales. «Establecer los umbrales de alerta y tener estructuradas las acciones que se adoptarán en cada caso es lo mínimo que se debe pedir a los titulares y gestores de los servicios», explica Gonzalo Murillo, director de explotaciones de Gestagua. En muchas ocasiones, las medidas de tipo estructural que deberían adoptarse necesitan «un tiempo de ejecución mayor de lo que nos gustaría, por lo que los planes de emergencia son la única estrategia a corto plazo para salvar la situación de sequía, sin que se resienta demasiado el bienestar de los ciudadanos ni la economía de nuestras ciudades». No obstante, las medidas excepcionales o coyunturales no deben confundirnos y hacernos pensar que el problema de fondo ha quedado resuelto, según aclara Murillo.

Así, la tecnología se erige como herramienta fundamental para ganar ese tiempo necesario para renovar las infraestructuras que así lo requieran. «El control en tiempo real de la producción, la sectorización real o virtual, el control continuo de la demanda y las herramientas de IA, nos permiten acelerar muy rápidamente en la mejora de nuestros sistemas e incluso en la priorización de las inversiones que mayor eficiencia aportan al sistema», incide Gonzalo Murillo. El director de operaciones de Gestagua señala que «un ejemplo de cómo las políticas públicas ayudan en la promoción de una gestión eficiente lo encontramos en los PERTEs, especialmente en el de digitalización de los servicios del ciclo urbano del agua».

En este sentido, Gonzalo Murillo destaca tres elementos esenciales de los PES: en primer lugar, un sistema de indicadores hidrometeorológicos, que permita valorar objetivamente la situación natural respecto de la sequía prolongada y la escasez coyuntural; en segundo, una serie de acciones y medidas de gestión coyunturales que permitan mitigar los efectos de la sequía; y por último, «la coordinación de los planes de emergencia con los sistemas de abastecimiento urbano, especialmente aquellos que atienden a más de 20.000 habitantes».

El rendimiento de las redes de abastecimiento se ha incrementado en casi un 30% desde que Gestagua presta servicio en el municipio

Teresa Quiroz llama también la atención sobre Galicia, un territorio tradicionalmente asociado a abundancia de precipitaciones, pero donde estas han disminuido un 26% respecto al año pasado. Pese a que los Planes de Emergencia y Gestión del Riesgo de Sequía (PEGRS) son obligatorios para municipios de más de 20.000 habitantes desde 2001, en Galicia solo se ha realizado, por ahora, el 40%.

El servicio de abastecimiento y saneamiento que Gestagua presta en Fuente Álamo de Murcia desde 2012, supone un claro caso de éxito en el uso de la tecnología para luchar contra los efectos de la sequía, además de un ejemplo paradigmático de cómo un proyecto puede adecuarse tanto a una óptima planificación hidráulica como a un proceso de transformación digital en la gestión del agua.

José Martí, jefe de servicio en Gestagua y experto en sectorización y digitalización del ciclo integral del agua, señala «la sectorización y el telecontrol» como pilares de dicha gestión en el municipio, ilustrando la utilidad tanto de la transformación digital como de la planificación. Si bien recuerda que la renovación de las infraestructuras de abastecimiento sigue siendo tan necesaria como siempre, incide también en que «mejorar la eficiencia de las redes de abastecimiento es clave para luchar contra la sequía aquí y ahora».

La lucha contra la sequía pasa por una correcta planificación hidráulica de la mano de la transformación digital

Martí resume en tres los componentes de la sectorización y digitalización de las infraestructuras hidráulicas: el diagnóstico del sistema, la sectorización, y el telecontrol para tener un pleno conocimiento de las redes en tiempo real. Como experto en la materia, conoce al milímetro las características del servicio de abastecimiento de Fuente Álamo, con una población de unos 17.500 habitantes y la ganadería como principal actividad económica.

En efecto, en 2012, el rendimiento técnico de la red era del 52%. En otras palabras, unas pérdidas de prácticamente la mitad del agua distribuida. Entre los trabajos realizados para reducir el Agua No Registrada (ANR), durante estos años se han llevado a cabo diversas actuaciones de detección de fugas, detección del fraude y reducción de pérdidas aparentes, así como la regulación de presiones y el control del consumo municipal.

Según explica José Martí, gracias al trabajo realizado por Gestagua entre 2012 y 2020, especialmente en diagnóstico y sectorización, se ha alcanzado un rendimiento técnico del 80,17%. «Monitorizamos el consumo y el caudal en todo momento, localizando cualquier pérdida de agua no registrada y, con ello, también posibles fraudes». De cara al futuro, la idea es aumentar el número de microsectores, la digitalización de las salidas del sistema y los recursos humanos. En la actualidad, se ha optado por implementar la telelectura de contadores y emplear IA como herramienta de análisis de los datos del sistema.

Por citar datos concretos, el ahorro de agua durante dicho periodo gracias a estas actuaciones equivaldría al llenado de 288 piscinas olímpicas, o al consumo de todos los habitantes del municipio durante más de un año. Así mismo, a nivel energético, se ha ahorrado el equivalente al consumo eléctrico de 71 viviendas al año, y se ha reducido la huella de carbono en más de 62.088 kg de CO2.

Martí destaca, «como gran asignatura pendiente, la renovación de infraestructuras de abastecimiento que Gestagua viene reivindicando desde hace años, necesaria para hacer frente a los retos presentes y futuros del sector». Con la implantación de la telelectura y el uso de IA, «el objetivo de Gestagua es lograr un rendimiento del 90% en todas sus redes para 2026».

El jefe de servicio destaca la importancia de la digitalización como vehículo para mejorar la eficiencia, minimizar el impacto de los episodios de sequía, garantizar la sostenibilidad de los recursos del planeta y promover la transparencia hacia todos los actores participantes. «La eficiencia hará que tengamos un planeta más sostenible y todo ello con la máxima transparencia, para que todos podamos participar y valorar el trabajo que estamos llevando a cabo».

Son precisamente la transparencia y la concienciación sobre el valor del agua los factores que vertebran la colaboración, desde 2012, entre Gestagua y el Ayuntamiento de Fuente Álamo de Murcia, tal y como confirma el ingeniero jefe del Área de Infraestructuras del consistorio, Francisco Miguel Giménez. «Los vecinos deben valorar el agua potable de calidad y comprender su coste». En esta línea, con Gestagua se han desarrollado «campañas de concienciación de los vecinos, haciendo hincapié en cómo funciona el servicio y por qué tiene la tarifa que tiene».

Giménez recuerda la importancia que supone para las administraciones públicas poder contar con altos niveles de transparencia en la prestación del servicio y destaca que para estas «es esencial trabajar con documentación técnica que plasme claramente la relación entre la empresa concesionaria y la administración local». En el caso de Fuente Álamo, se decidió fijar el objetivo de rendimiento en el 80%, una cifra que ya se ha superado, apostando por la inversión en renovación de redes que permitieran mejorar los rendimientos iniciales del 52%.

En palabras del propio Giménez, la gestión del servicio de abastecimiento de agua por parte de Gestagua «es excelente en este sentido desde hace muchos años, realizando su trabajo incluso por encima de las exigencias del contrato que mantiene con Fuente Álamo».

Síguenos en Google Discover