Mar Gómez: «El agua es el recurso natural que más afectado se verá por el cambio climático»

Mar Gómez: " agua es recurso natural que más afectado se verá cambio climático"

Mar Gómez es la responsable del área de meteorología del soporte web líder en meteorología en España eltiempo.es. Entre sus funciones se encuentra la labor de coordinar el departamento, así como la producción de todo el contenido editorial y audiovisual relacionado con el tiempo. Gómez colabora también con programas de televisión como Saber Vivir de TVE o Cuarto Milenio de Cuatro y participa activamente como divulgadora en National Geographic web, así como en Cadena Cope o Europa FM.

Hablamos con ella para conocer un poco más acerca de la meteorología en relación con el cambio climático y sobre cómo están gestionando la crisis del coronavirus en esta ciencia.

Pregunta: A pesar de que hay muchas personas que no son conscientes de ello, la meteorología es un campo muy necesario en el día a día. ¿Cómo consideras que percibe la sociedad esta ciencia?

Respuesta: La meteorología siempre ha sido clave para algunas profesiones como, por ejemplo, los agricultores, los ganaderos, la industria de la aviación o el transporte. Sin embargo, hemos percibido un aumento del interés por parte del resto de la sociedad en informarse del tiempo en los últimos años. No solo porque el tiempo interesa para planificar nuestras actividades al aire libre cuando tenemos algo de tiempo de ocio, sino porque es crucial para evitar desgracias, daños personales y pérdidas materiales. La gente se está dando cuenta de que una buena previsión meteorológica puede evitar grandes pérdidas económicas y permite salvar vidas, algo que no es para nada novedoso, pero sí que, gracias al mundo cada vez más tecnológico y conectado que tenemos, nos permite llegar a una audiencia mayor, a un público más amplio y minimizar ciertos riesgos. Pero no solo la meteorología despierta interés en el público en general sino también el cambio climático, ya que estamos percibiendo ciertas variaciones en nuestro planeta que empiezan a ser cada vez más patentes. De este modo, el interés de la sociedad va en aumento en los últimos años ya que, por ejemplo, en España, ya estamos experimentando un aumento de las temperaturas, sobre todo durante los meses de verano con un aumento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor.

P.- En esta época en la que estamos confinados en casa, muchos se hacen la misma pregunta al ver el telediario. ¿Por qué es necesario conocer el parte meteorológico si vamos a quedarnos en casa?

R.- Es una pregunta que también nos hacen a nosotros, pero la respuesta es que la información meteorológica es vital incluso en época de confinamiento. Muchos de nuestros usuarios siguen interesados no solo por planificar las actividades cotidianas como puede ser simplemente decidir cuándo hacer la colada o arreglar el jardín, sino porque todavía muchas personas se siguen desplazando hacia sus centros de trabajo y necesitan conocer la información meteorológica para minimizar riesgos en estos traslados. Un claro ejemplo son los transportistas que continúan ejerciendo su labor a través de todo el país o los pilotos, ya que, a pesar de que el número de vuelos se ha reducido de forma sustancial, necesitan la información y los partes meteorológicos. Por supuesto también nuestros sanitarios que se desplazan cada día junto con el resto de los trabajadores de los servicios que aún siguen vigentes.

Hace unas semanas veíamos algunas regiones de nuestro país afectadas por lluvias intensas, con incluso alguna inundación. Si, en estas circunstancias de estado de alarma, se da un episodio meteorológicamente muy adverso, se podrían producir situaciones complicadas que se añadirían al confinamiento y cuarentena que estamos viviendo. Nosotros vamos a estar ahí para informar de cualquier alteración meteorológica que pueda afectar la vida de cualquier persona.

"El agua es el bien más preciado que tenemos para el desarrollo y mantenimiento de la vida en nuestro planeta"

P.- En este sentido, la digitalización y al teletrabajo cobran mucha más importancia sobre todo en el caso del parte meteorológico. ¿Cómo crees que la tecnología ha cambiado el campo de la meteorología?

R.- Esta ciencia ha sufrido una transformación enorme las últimas décadas. Los meteorólogos han pasado de trazar sus propios mapas en papeles o pizarras a poder contar con unos súpercomputadores que ejecutan modelos meteorológicos que permiten predecir el tiempo con una resolución muy alta a corto, a medio y a largo plazo. La llegada de los smartphones a nuestra sociedad ha permitido que podamos tener el tiempo en nuestros dispositivos móviles y acceder a él a golpe de clic, informándonos de la previsión del tiempo para las próximas horas, días o incluso semanas. Por ejemplo, en eltiempo.es desarrollamos una herramienta de gran precisión, rain alert, que nos dice cuándo comenzará a llover y cuándo terminará. También contamos con algoritmos propios desarrollados que nos permiten tener un índice de fiabilidad de los pronósticos muy alto, algo impensable hace años.

Por otro lado, en cuanto al teletrabajo, los meteorólogos que nos dedicamos al entorno digital podemos incluso producir nuestros propios vídeos a través de estudios improvisados en nuestras propias casas. La revolución de internet y las redes sociales nos brinda esta buena oportunidad también para acceder a un público mucho más amplio y joven, por lo que en la situación de confinamiento en la que estamos no nos vemos para nada limitados en este sentido.

P.- En este contexto de crisis sanitaria, hemos reducido la vida en las ciudades a la actividad mínima y en ciudades como Madrid ha llovido gran parte de estos días. ¿Cómo se relacionan el descenso de la actividad y el incremento de lluvias, hablando en términos de meteorología?

R.- No existe ningún estudio científico que vincule el hecho de que al disminuir la actividad en las ciudades tengamos un mayor movimiento atmosférico o un aumento de las precipitaciones. Lo que es cierto es que sí que existen algunos trabajos a la inversa, es decir, estudios que nos muestran cómo las partículas contaminantes pueden ejercer de núcleos de condensación o “semillas” para producir precipitación. De hecho, algún trabajo estadounidense habla de la posibilidad de que las precipitaciones sean más frecuentes en los fines de semana debido a la acumulación de polución durante el resto de la semana. Son estudios puntuales, pero, en cualquier caso, no hemos encontrado ningún tipo de relación entre el confinamiento y un aumento de la precipitación. Recordemos que nos encontramos en primavera, una estación caracterizada por su alta variabilidad meteorológica y por la presencia de inestabilidad, lluvias y tormentas. Por lo tanto, es habitual que experimentemos estos cambios de tiempo en este momento.

"El cambio climático pondrá en riesgo el agua de todo el planeta incluso aunque logremos mitigar los efectos del calentamiento a 1.5ºC"

P.- En relación a este tema, algunos expertos sostienen que el coronavirus podría volver el próximo invierno. Climatológicamente hablando, ¿pueden favorecer las lluvias y las temperaturas frías la expansión de coronavirus?

R.- Esta es una pregunta que creo que podría contestar mejor un virólogo, ya que bajo mi conocimiento puedo aportar la relación que existe entre la meteorología y un virus de la gripe habitual, que ya es un virus muy estudiado y analizado, y por lo tanto contamos con estudios validados y constatados. Sin embargo, ahora mismo nos encontramos ante un virus desconocido y los expertos con los que he podido hablar nos comentan que hay mucha disparidad entre los estudios que se están realizando. La mayor parte de ellos nos hablan de que un aumento de las temperaturas podría ayudar a la erradicación del virus, pero no obstante esta información todavía no está 100% validada.

P.- La principal medida para reducir el contagio de coronavirus es la higiene de manos, pero no todo el mundo tiene acceso a agua para lavarse las manos. ¿Cómo crees que el cambio climático puede agravar esta falta de agua en muchas regiones?

R.- Está claro que el cambio climático pondrá el riesgo del agua y la comida de todo el planeta incluso aunque logremos mitigar los efectos del calentamiento a 1,5ºC.

De hecho, el agua es el recurso natural que más afectado se verá por el cambio climático, y el futuro abastecimiento de la población está en riesgo, ya que todos queremos acceder a esa agua para consumo propio y también para otros usos, como el consumo agrícola o ganadero. Evidentemente, en un futuro podrían producirse graves problemas por la falta de abastecimiento de agua en muchas regiones o incluso conflictos, ya que a pesar de que hoy en día no nos paremos a pensar en ello, el agua es el bien más preciado que tenemos para el desarrollo y mantenimiento de la vida en nuestro planeta

P.- El aluvión de noticias e informaciones sobre la COVID-19 parece haber sido relevante para concienciar a gran parte la población y hacer que nos comprometamos a tomar las medidas que sean necesarias. ¿Qué crees que necesitamos para comprometernos de igual manera en relación al cambio climático?

Necesitamos que el cambio climático deje de parecer un asunto abstracto y que no nos afecta directamente. Para ello es muy importante comunicar de forma adecuada los efectos que estamos teniendo y que vamos a sufrir en un futuro cada uno de nosotros. Las futuras generaciones se enfrentarán a un clima muy diferente y mucho más severo. Por ello, a pesar de que vamos tarde, todavía estamos a tiempo de mitigar los efectos del cambio climático, reduciendo las emisiones a mediados de siglo y limitando el calentamiento a 1,5ºC con respecto a la era preindustrial. Excedernos de esta limitación de temperatura pueden traer consecuencias extremadamente graves en las próximas décadas. Necesitamos cambiar nuestro estilo de vida y, por ello, necesitamos concienciarnos de que muy probablemente la próxima crisis grave que sufriremos será la crisis climática.

P.- Lluvias extremas, DANA, nieve en marzo, tiempo primaveral en invierno… ¿Cómo está cambiando el clima del siglo XXI?

R.- Desde luego es innegable el aumento de la temperatura media global por encima de 1ºC con respecto a los niveles preindustriales, algo que tiene un impacto directo en muchos de los cambios que estamos percibiendo ya en nuestro país. De hecho, aproximadamente ya 32 millones de españoles se ven afectados por los efectos del cambio climático. Por ejemplo, el verano ya es casi 5 semanas más largo que inicio de los años 80 y es que esta estación se está alargando unos 9 días por década.

"Para comprometernos con el cambio climático, necesitamos que deje de parecer un asunto abstracto y que no nos afecta directamente"

El mar Mediterráneo está aumentando también la temperatura al ritmo de 0,34 grados por década desde los años 80, y esto evidentemente tiene también unos efectos. Cuando esta agua caliente interacciona con las denominadas DANAs o depresiones aisladas de niveles altos, pueden generarse tormentas más intensas con precipitaciones de tipo torrencial como las que estamos viviendo más frecuentemente en el Mediterráneo. Pero no es el único aspecto a destacar en la región Mediterránea, ya que el nivel del mar se está incrementando a un ritmo de 3,4 milímetros por década, con aumento de las noches tropicales; noches en las cuales la temperatura iguala o supera los 20ºC. Todo ello combinado con el hecho de que en España las olas de calor se están haciendo más frecuentes en los últimos años, con especial incidencia en su duración. 

Sin embargo, no debemos confundir estos efectos del cambio climático con situaciones meteorológicas concretas que pueden darse algunos meses. Por ejemplo, no es habitual que nieve en el mes de marzo, pero no es la primera vez en nuestra historia que ocurre.

P.- ​¿Crees que tendremos que acostumbrarnos a sufrir fenómenos extremos en las próximas décadas?

R.- Es muy probable que nos tengamos que acostumbrar a sequías en la mitad sur de la península, ya que el porcentaje de desertificación ha ido aumentando en los últimos años y es muy probable también que lo siga haciendo. Del mismo modo tendremos que habituarnos a que llueva, por ejemplo, en la región mediterránea; pero a que llueva “mal”, es decir, se espera una reducción en las precipitaciones en esta zona, pero con un carácter más torrencial. De este modo podríamos vivir episodios de lluvias muy severas que, combinados con la orografía y la mala distribución del territorio y urbanismo en esta región, podrían complicar bastante la situación. De hecho, algunos estudios, como el reciente realizado por la Universidad de Manchester, en EE.UU., nos muestra que entre 1960 y 2017 se ha observado una tendencia positiva en el número de DANAs en diferentes regiones del planeta, incluida la nuestra.

Pero además de nuestro país, a nivel global, experimentaremos huracanes mucho más potentes, inundaciones más severas, aumento del nivel del mar, sequías extremas y migraciones masivas.

"Los jóvenes son la generación del futuro que sufrirá las consecuencias del cambio climático de una manera más notable"

P.- A pesar de que vivimos en la era de la sobreinformación, no siempre estamos bien informados. ¿Qué le dirías a la gente que aún cree que el cambio climático es un timo?

R.- Les diría que deben elegir bien la fuente de la cual reciben la información y siempre recurrir a fuentes fiables como, por ejemplo, el panel intergubernamental del cambio climático, el IPCC. Ellos son quienes redactan un informe muy exhaustivo y elaborado con la participación de cientos de científicos a lo largo de todo el mundo y con pruebas constatadas y evidencias del futuro que nos depara.

P.- ¿Consideras que los medios de comunicación están sabiendo comunicar la importancia de la crisis climática que vivimos?

R.- Considero que muchos medios lo están haciendo, consultando con expertos en la temática, no solo investigadores que están a pie del cañón y que trabajan con los datos en su día a día, sino también con comunicadores como nosotros que nos mantenemos informados de los últimos estudios y que podemos trasladar esa información a una audiencia mucho más amplia y con un lenguaje más cercano y comprensible.

P.- En relación a esa labor de comunicación y de concienciación, también hay figuras mediáticas, como Greta Thunberg, que generan una llamada de atención a la sociedad para concienciarlos sobre el cambio climático. ¿Qué opinas del papel que desempeñan personas como ella?

R.- Creo que, independientemente de que te guste o no te guste Greta, la labor que está desempeñando es crucial a la hora de movilizar a los jóvenes, la generación futura que sufrirá las consecuencias del cambio climático de forma más notable. A la vez, personas como ella están ejerciendo presión para que se tomen las decisiones políticas necesarias para mitigar los efectos del calentamiento global. Considero que es necesario que haya líderes de este tipo para que puedan realizarse movimientos sociales, ya que al final cada uno de nosotros tiene en su mano la posibilidad de presionar para que nuestro modo de vida cambie y con él podamos ayudar a cuidar la salud de nuestro planeta.

"El cambio climático ya está aquí, no es algo que esperemos en los próximos años, no podemos demorarnos más ni posponer la toma de decisiones"

P.- ​Para terminar, cuando se tratan temas relacionados con cambio climático, a menudo los organismos toman decisiones a medio y largo plazo, (como es el caso de los compromisos pospuestos en materia de descarbonización en la COP25). ¿Crees que estamos a tiempo de frenar el cambio climático?

R.- No estamos a tiempo de eliminarlo, pero sí de mitigar los efectos que este puede tener en la Tierra. Debemos tener presente que el cambio climático ya está aquí, no es algo que esperemos en los próximos años, pero lo que sí esperamos es que las consecuencias sean mucho más graves. Es cierto que necesitamos una transformación sin precedentes a nivel económico, empresarial, energético, educacional y social y esta transformación tiene que suceder ya. No podemos demorarnos más en el tiempo ni posponer la toma de decisiones. Las acciones para lograr cambios para el año 2030 y 2050 se deben empezar a aplicar inmediatamente ya que, de no ser así, podríamos entrar en un punto de no retorno y sería imposible tan siquiera mitigar sus efectos. Si los países no aumentan sus compromisos y los cumplen, el panorama futuro no es para nada esperanzador.

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