Lara Duro lidera la actividad de RSK Group en Europa y América Latina, impulsando desde Amphos 21 y ABM una estrategia basada en el conocimiento científico, la innovación tecnológica y la colaboración con los clientes. En esta entrevista comparte su visión sobre los retos globales del agua, la importancia de atraer inversión y el papel clave que juegan la digitalización y la sostenibilidad en la construcción de un futuro más resiliente.
En un momento en el que el sector del agua afronta desafíos de escala global y una creciente necesidad de inversión inteligente, el conocimiento, la visión estratégica y el compromiso con la sostenibilidad marcan la diferencia. Lara Duro encarna ese liderazgo con propósito. Al frente de la división de Europa y América Latina de RSK Group, impulsa la actividad de un grupo multinacional británico con más de 35 años de experiencia en ingeniería y consultoría medioambiental, y más de 16.000 profesionales en todo el mundo.
Desde la integración en RSK en 2020, las marcas españolas Amphos 21 y ABM se han convertido en referentes de un modelo que combina excelencia técnica, enfoque científico y capacidad de innovación. Amphos 21, con presencia internacional y fuerte implantación en los sectores del agua y la minería, y ABM, con una reconocida trayectoria en el ámbito de la ingeniería hidráulica representan dos visiones complementarias: global y local, analítica y aplicada, científica y operativa.
La incorporación a RSK ha sido clave para ampliar nuestra capacidad de impacto global y consolidar nuestra presencia internacional
En esta entrevista, Lara Duro desgrana las claves de la estrategia del grupo en los mercados de Europa y América Latina, y reflexiona sobre cómo la ciencia, la digitalización y la cocreación con los clientes son hoy vectores imprescindibles para generar impacto real y atraer inversiones. Un diálogo para entender el presente del sector y anticipar el futuro.
Desde la incorporación a RSK Group de Amphos 21 en 2020 y ABM en 2023, ¿cómo han evolucionado las compañías y qué impacto ha tenido esta integración en su estrategia en los mercados de Europa y América Latina?
La incorporación a RSK ha sido clave para ampliar nuestra capacidad de impacto global y consolidar nuestra presencia internacional. Hemos experimentado un gran crecimiento, logrando fortalecer nuestra estructura, acceder a nuevos mercados y compartir sinergias con otras empresas del grupo. Esta integración nos ha permitido acelerar nuestra estrategia en Europa y América Latina, donde Amphos21 está presente con dos filiales en Chile y en Perú. Nuestro crecimiento tan marcado en los últimos años ha ido muy ligado a una diversificación de servicios, manteniendo siempre nuestro enfoque científico y técnico como valor diferencial. Cabe resaltar como un dato relevante que, aproximadamente, el 75% de los servicios del año 2024 realizadas por Amphos 21 España se realizaron para clientes internacionales, en mercados tan relevantes como Suecia, Finlandia, Francia, Bélgica, Japón o Corea, y así hasta 24 países diferentes. Por otra parte, aunque ABM tiene un carácter marcadamente local y de proximidad con los clientes, puesto que se trata de una de las principales empresas de ingeniería hidrológica e hidráulica en el mercado catalán, su incorporación a RSK está favoreciendo la internacionalización de sus servicios. Valga como ejemplo el hecho de que ambas empresas (Amphos 21 y ABM) están desarrollando en Irak un importante proyecto de gestión de recursos hídricos.

Amphos 21 es una consultora con una fuerte base científica y técnica. ¿Cómo se traduce este enfoque en soluciones innovadoras y en la atracción de inversión en el sector del agua?
Nuestro enfoque científico aplicado, nos permite desarrollar soluciones eficaces, adaptadas a contextos complejos y cambiantes, como lo es el sector del agua. Esto nos ha posicionado como un socio de confianza y largo recorrido para clientes que buscan decisiones basadas en sólidos criterios científico-técnicos y con aplicaciones tecnológicas innovadoras. Esta relación de gran confianza con nuestros clientes, junto con nuestra capacidad de transferencia de conocimiento y tecnología, está claro que atrae inversión. Y dicha inversión cobra especial sentido en el actual contexto de cambio climático, en el cual la gestión de la incertidumbre toma un valor especialmente importante para los inversores. Es precisamente en dicho contexto en el cual el conocimiento científico y la habilidad de aplicarlo, se convierte en un valor fundamental, y diferencial. Nuestra capacidad de desarrollar soluciones digitales para la evaluación cuantitativa de riesgos físicos asociados al cambio climático nos posiciona en una situación inmejorable para ofrecer a nuestros clientes soluciones prácticas más allá de nuestros servicios tradicionales de consultoría e ingeniería.
Europa y América Latina afrontan grandes desafíos en la gestión del agua, lo que requiere estrategias innovadoras y una apuesta decidida por la inversión. ¿Cuál es la estrategia de Amphos 21 y ABM para responder a estos retos y en qué áreas está centrando sus esfuerzos para potenciar su impacto en ambos mercados?
Nuestra estrategia se centra siempre en la relación con nuestros clientes: entender a fondo las necesidades locales y desarrollar soluciones específicas con un enfoque integral. Nos gusta mucho trabajar bajo el paradigma de la cocreación, es decir, crear valor junto a nuestros clientes y colaboradores. Tanto en España como en América Latina, estamos apoyando a nuestros clientes en la planificación y gestión de los recursos hídricos bajo escenarios complejos de cambio climático. Nos esforzamos en aportar soluciones científicas a problemas ambientales que son verdaderos retos para el planeta.
Nuestro enfoque científico aplicado nos permite desarrollar soluciones eficaces, adaptadas a contextos complejos y cambiantes
En América Latina trabajamos muy enfocados en apoyar a la industria minera para alcanzar unas operaciones sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, mientras que, en Europa, nos especializamos en la gestión sostenible de los recursos hídricos, la calidad del agua y la resiliencia urbana. En la actual situación de incertidumbre y la crisis económica y de materias primas actual, es esperable, no obstante, que nuestros servicios de gestión del agua puedan extenderse a la industria minera también en Europa. En cualquiera de los casos, desde Amphos21 y ABM siempre hemos apostado por alianzas estratégicas con socios y colaboradores para ofrecer un servicio de la máxima calidad. La utilización de herramientas digitales para realizar la transferencia del conocimiento es una de las bases de nuestro desarrollo

La digitalización y la modelización avanzada están transformando la gestión del agua. ¿Cómo aplica RSK estas herramientas y qué impacto tienen en la planificación y eficiencia de las inversiones en infraestructura hídrica?
La modelización hidráulica, hidrogeológica y climática es una de nuestras especialidades históricas, y hoy la complementamos con herramientas de inteligencia artificial, particularmente de aprendizaje automático (o Machine Learning, como se conoce en inglés), análisis de datos y sistemas de apoyo a la toma de decisiones. Estas soluciones permiten anticipar y categorizar escenarios, evaluar riesgos y priorizar actuaciones de forma precisa con una base cuantitativa. Gracias a ello, contribuimos a una mejor gestión de los recursos y a la sostenibilidad a nivel global. En España contamos con un equipo humano de gran talento especializado en la generación de gemelos digitales para la gestión de los recursos hídricos. Nuestras soluciones tecnológicas se han implementado con éxito contrastado en clientes relevantes, como la Agència Catalana de l´Aigua, la Confederación Hidrográfica del Tajo, el Consorci Besos Tordera o el Canal de Isabel II, por destacar algunos.
Uno de los mayores retos del sector es la resiliencia ante el cambio climático. ¿Qué estrategias deberían priorizar gobiernos e inversores para garantizar la seguridad hídrica a largo plazo?
Nuestra estrategia se centra siempre en la relación con nuestros clientes: entender a fondo las necesidades locales
La clave está en combinar conocimiento, planificación y gobernanza. Es fundamental apostar por soluciones basadas en la naturaleza, diversificar fuentes de abastecimiento, incluir la variable climática en los planes de inversión, fomentar la participación de las comunidades e integrar el conocimiento científico que se ha ido generando desde las universidades y centros de investigación, pero también desde las empresas. De esta manera, y focalizándonos ahora en un plano puramente técnico, debemos integrar la modelización predictiva y los sistemas de alerta temprana para reducir la vulnerabilidad y aumentar la adaptabilidad de los sistemas hídricos. Al fin y al cabo, se trata de generar estrategias de adaptación a los nuevos escenarios climáticos que nos permitan reducir los riesgos y salvaguardar la seguridad de las personas y de los ecosistemas.

La economía circular aplicada al agua y la reutilización están ganando protagonismo. ¿Qué barreras deben superarse para atraer más inversión en estos modelos de gestión sostenible?
En Amphos 21 y ABM ya llevamos muchos años trabajando en ambos aspectos. Las principales barreras actuales son regulatorias. Hace unos pocos años nos enfrentábamos a problemas de percepción social y de viabilidad económica, pero creo que estos dos aspectos han mejorado notablemente tras la pandemia. Diría que, hoy en día, el reto principal es desarrollar marcos normativos claros, incentivos a la innovación y no olvidarnos de las campañas de sensibilización ciudadana. Desde Amphos 21 y ABM se trabaja para generar esa evidencia, diseñando proyectos que integran la reutilización como parte central de la solución, no solo como un complemento, y aportando herramientas que aumentan la transparencia y la seguridad al usuario. Cabe resaltar que participamos en numerosos proyectos de I+D+i, tanto europeos como nacionales y autonómicos, que permiten desarrollar y demostrar soluciones novedosas como la reutilización de aguas depuradas o la recarga gestionada de acuíferos.
En un sector donde la infraestructura es intensiva en capital, ¿qué innovaciones pueden ayudar a optimizar la rentabilidad y eficiencia de las inversiones en agua?
Visualizo dos transformaciones: la inteligencia artificial y la integración transversal del agua con otros sectores clave
La integración de soluciones digitales y la utilización de tecnologías de bajo mantenimiento son claves. Desde RSK trabajamos y potenciamos las alianzas y los distintos modelos de asociación para ayudar a mejorar la eficiencia y acelerar la ejecución, como el caso de asociaciones público-privadas. También es clave ofrecer seguridad en las inversiones y una manera de hacerlo es a través de la minimización de los riesgos derivados del cambio climático. En los últimos años estamos observando un elevado crecimiento de la demanda de estudios de evaluación de riesgos físicos derivados del cambio climático para evaluar inversiones en infraestructuras. No hablo únicamente de España sino de una tendencia mundial, ya sea en Europa, África o América Latina. En RSK contamos con diversos equipos de trabajo localizados en muy diversas latitudes, desde Sudáfrica hasta Singapur, pasando por España y el resto de Europa. Estos equipos se coordinan regularmente en un grupo de trabajo que ofrece nuestros servicios a clientes de todo el mundo.

Si tuviera que señalar una gran transformación en la industria del agua en la próxima década, ¿cuál cree que será y qué impacto tendrá en la atracción de inversiones?
Visualizo dos transformaciones principales. Por un lado, todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial, la cual es ya una realidad que está cambiando el mundo, y el sector del agua no puede permanecer (y de hecho no permanece) ajeno. Por otro lado, y ahora no hablo de algo que vaya a suceder en el corto plazo, sino más bien de un de un deseo, me gustaría que hubiera una gran transformación en la integración transversal de la gestión del agua con otros sectores. El agua debe dejar de tratarse como un recurso aislado para ser vista como un eje estratégico del desarrollo sostenible en sentido amplio, en cualquier parte del mundo en general, pero en los países en vías de desarrollo muy en particular. Estamos hablando del famoso trinomio Agua-Energía-Alimentos, que debería ampliarse a un polinomio más complejo todavía que incorporase a los ecosistemas, el desarrollo humano y la lucha contra la pobreza. Amphos 21 y ABM, así como otras muchas unidades de negocio del grupo RSK, trabajamos intensamente para desarrollar esta visión sistémica del agua, pues creemos firmemente que es la mejor manera de construir un mundo más próspero y resiliente para las generaciones futuras.





