La ciudadanía de Cataluña sigue ahorrando agua, a pesar de la ligera mejora en el episodio de sequía que estamos viviendo desde finales de 2020. Aunque se han ganado unos 50 hm³ con las lluvias de principios del otoño, el sistema Ter Llobregat continúa en la fase de alerta y, en caso de no incrementarse las reservas en los próximos meses, se podría entrar en la fase de excepcionalidad a partir de la próxima primavera.
La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, destaca “el esfuerzo de los municipios para cumplir con las dotaciones del plan de sequía y ahorrar el máximo de agua”. A pesar de esta mejora, Paneque recuerda que “la sequía continúa y es necesario que mantengamos estos consumos contenidos para alargar las reservas actuales hasta que entren en servicio las obras que estamos impulsando para aportar agua nueva (hasta 31 hm³) a las redes para incrementar la garantía de abastecimiento durante el 2025”.
Los municipios que dependen del sistema Ter Llobregat, que abastece a cerca de seis millones de personas, siguen haciendo un consumo responsable, según los datos publicados por la Agencia Catalana del Agua (ACA).
Con los consumos correspondientes al mes de octubre, el consumo medio por habitante y día es de 173 litros. Esta cifra incluye los consumos domiciliarios, el agua destinada a usos económicos y municipales. Esta cifra es igual o inferior a la de los meses de noviembre y diciembre de 2023, cuando estaba en vigor la fase de preemergencia (181 y 173, respectivamente).
Los consumos más bajos se produjeron con la declaración de la fase de emergencia, que entró en vigor en el mes de febrero y se extendió hasta el mes de mayo. En este período, los consumos en el sistema Ter Llobregat oscilaron entre los 159 y los 166 litros por habitante y día.
Ligero repunte en verano y bajada en otoño
En el mes de mayo de 2024 se pasó a la fase de excepcionalidad y, en el mes de junio, se entró en la fase de alerta, que es la que se mantiene actualmente. En verano se produjo un ligero repunte, con consumos de 178 y 177 litros por habitante y día correspondientes a los meses de julio y agosto. Con la entrada en el otoño, la tendencia vuelve a ser decreciente, con consumos de 174 y 173 litros por habitante y día correspondientes a los meses de septiembre y octubre.
Otros sistemas
En el resto de unidades de explotación, si tomamos los datos correspondientes a hace un año, observamos descensos generales en los consumos. En el sistema que depende del acuífero del Fluvià Muga, actualmente se consumen 193 litros por habitante y día, cuando hace un año se consumían 2 litros más (195 en octubre de 2023). En esta zona cabe remarcar el descenso experimentado entre septiembre y octubre, con una disminución de los 207 a los 193 litros por habitante y día.
En Darnius Boadella sucede una situación similar, con un consumo en el mes de octubre de 187 litros por habitante y día. Hace un año, concretamente en octubre de 2023, el consumo era superior, con 206 litros por habitante y día.
En relación con el acuífero de Carme Capellades, que el 13 de diciembre pasó de la excepcionalidad a la alerta, también se evidencia un consumo más bajo que hace un año. Actualmente, los municipios que se abastecen de este acuífero tienen un consumo de 184 litros por persona y día, mientras que en noviembre del año pasado el consumo era superior, concretamente de 219 litros por habitante y día.
Puedes consultar el detalle de los consumos de las 18 áreas en las que el Plan de Sequía divide el territorio de las cuencas internas en este enlace.
Desde el Gobierno de la Generalitat se agradece el esfuerzo que está haciendo la ciudadanía en relación con el consumo de agua.




