Como decía Lord Kelvin (físico y matemático británico 1824 – 1907): “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”. Por eso, para poder mejorar la eficiencia de las redes de abastecimiento y distribución de agua, se han definido multitud de indicadores técnicos (KPIs o Key Performance Indicators), cuya utilización ha ido cambiando a lo largo del tiempo y la geografía según las circunstancias, y del que el más importante es el ANR.
Según el uso que se quiera hacer del ANR, optimización en una red o comparación con otras, se puede expresar de forma absoluta en m3, o de forma relativa como un porcentaje respecto al volumen total de agua abastecido (que sería el inverso del rendimiento de la red; es decir, el resultado de restar cien menos el porcentaje de rendimiento). También se puede expresar de forma relativa, dividiéndolo por el número de acometidas, la longitud de la red en kilómetros o la presión de la red en metros.

Infografía del ANR en la red de abastecimiento y distribución
La mayoría de la gente suele usar el ANR en la forma relativa de porcentaje respecto al volumen suministrado para poder comparar varias redes entre sí, e incluso para comparar una red consigo misma a lo largo del tiempo, pero no tiene en consideración que haya diferentes kilómetros de red, diferente número de acometidas, mayor presión o haya subido o bajado el consumo por estacionalidad.
Para tener en cuenta esos aspectos, en ACCIONA se usa lo que propone la International Water Association (IWA), que define multitud de indicadores, como comparar con el Nivel Mínimo de Pérdidas Reales en litros por día, por debajo del cual no es posible reducir las pérdidas reales, o UARL (Unavoidable Average Real Losses), que se calcula sobre ratios de 18 litros perdidos por kilómetro de red, día y metro de presión; sobre 0,80 litros perdidos por acometida, día y metro de presión; y sobre 25 litros perdidos por kilómetro de acometidas, día y metro de presión.
El problema de variaciones del ANR por cambios estacionales del caudal se resuelve en ACCIONA calculando valores del ANR interanuales
La IWA también define el indicador técnico de pérdidas reales o TIRL (Technical Indicator for Real Losses), que tiene en cuenta las pérdidas reales anuales, expresándolo en m3 por acometida y año, y se calcula según el cociente entre las pérdidas reales anuales y el número de acometidas total del sistema. Pero el indicador de la IWA con mayor aceptación internacional es el Índice Estructural de Fugas ILI (Infraestructure Leakage Index), o rendimiento para la gestión operativa de las pérdidas reales, que es un indicador adimensional que permite calcular globalmente el rendimiento de la gestión de la infraestructura para el control de las pérdidas reales discriminando la influencia de la presión de operación media, que se forma mediante el cociente entre el TIRL y el UARL y que permite medir la efectividad global a la presión actual de operación, de la gestión de la infraestructura para el control de pérdidas reales. No obstante, estos indicadores de la IWA son complejos y usan valores medios internacionales que pueden tener problemas de generalización en algunos territorios, por lo que no se suelen usar mucho.
Además del problema ya mencionado de la dificultad en la comparación de redes distintas, el porcentaje de ANR no es adecuado para comparar una red consigo misma a lo largo del tiempo, ya que los aumentos o disminuciones del consumo de los usuarios por variaciones estacionales incrementan tanto el numerador como el denominador del cociente. Esto provoca que en una misma red aumente o disminuya el porcentaje de ANR sin haber cambiado el Agua No Registrada ni haber hecho nada por cambiarla, solo por el hecho de variar el volumen distribuido a los usuarios. Por ello, para ACCIONA el ANR es un valor absoluto en m3, definido como la diferencia entre el volumen abastecido y el volumen registrado a los usuarios en un periodo de tiempo.

Optimización del ANR mediante búsqueda acústica de fugas.
Como ya se ha mencionado, el principal problema del ANR respecto al periodo de tiempo de selección para su cálculo es ocasionado porque el consumo de agua es estacional con una triple frecuencia: anual, semanal y diaria. La anual porque es distinto el consumo en verano y en invierno; la semanal porque es distinto en un día laborable y en uno festivo; y la horaria porque está sujeto a las costumbres humanas a lo largo del día (levantarse, ducharse, desayunar, trabajar, comer, cenar, dormir). Esto provoca que el ANR sea más o menos importante respecto al caudal suministrado, ya que este puede cambiar mucho de un intervalo de tiempo a otro. El problema de variaciones del ANR por cambios estacionales del caudal se resuelve en ACCIONA calculando valores del ANR interanuales. Es decir, que en cada instante se calcula para los últimos 365 días (52,1 semanas o 8.760 horas), con lo que siempre hay el mismo número de días de verano, invierno e incluso fiestas de Semana Santa, el mismo número de días laborables y el mismo número de horas del día.
El ANR también presenta problemas con el tiempo utilizado en su cálculo por la diferente periodicidad en captar los datos a comparar, ya que, aunque se registre diaria o casi instantáneamente el volumen de agua abastecido a un sistema, no se suele hacer con esa frecuencia el registro del volumen de los usuarios finales porque son muchos. Salvo que se tenga un sistema de telelectura de los usuarios, se suelen leer mensual, bimestral o trimestralmente y nunca de forma simultánea, ya que se tarda cierto tiempo en leerlos. Esto obliga a establecer criterios sobre las fechas o periodos de comparación de ambos volúmenes, siendo lo más usual calcular una fecha media ponderada de lectura de los volúmenes registrados a los usuarios y usar esas fechas para ver el volumen introducido en el sistema.
Se puede decir que el ANR es la suma de pérdidas aparentes (consumo no autorizado e imprecisión medidores), más pérdidas reales, más consumo autorizado no registrado
El AR (Agua Registrada) puede ser de particulares, como consumos domésticos, industriales, comerciales, e institucionales; y puede ser de consumos públicos, como riego de parques y jardines, suministro a bomberos y abastecimiento de fuentes. Por el contrario, el ANR puede ser en consumos públicos como baldeo y limpieza de calles, ejecución de obras en la vía pública, riego de jardines – fuentes y lucha contra incendios; en consumos privados, como en fraudes; o puede ser en consumos propios de la red, como limpieza de la red de saneamiento, roturas de conducciones, subcontaje de contadores, fugas en redes y depósitos, etc.
Los consumos de Agua No Registrada pueden clasificarse en registrables o no registrables, y los esfuerzos de los gestores que quieren mejorar sus sistemas se deben encaminar a conseguir aumentar la medición de los consumos registrables y a disminuir los consumos no registrables, como reparando las fugas en redes y depósitos o reduciendo el subcontaje y el fraude en los medidores.
En inglés se suele hablar de NRW (Non Revenue Water), aunque no es exactamente el mismo concepto, ya que la traducción literal, y la definición de las sucesivas revisiones del concepto de la IWA, es que significa agua que no genera ingresos o incluso que no genera cobros. Es decir, que al concepto español del ANR, que es meramente técnico, se le añade la componente económica con el agua registrada no facturada (normalmente parte de los consumos municipales y bonificados), y el agua registrada y facturada pero no cobrada por morosidad e impagados.

Control ANR por mínimos nocturnos y variaciones horarias de caudal.
También se puede decir que el ANR es la suma de pérdidas aparentes (consumo no autorizado e imprecisión medidores), más pérdidas reales, más consumo autorizado no registrado. Las pérdidas reales pueden ser en tuberías, acometidas o técnicas mínimas en poros, juntas…
Según AEAS, en el reciente XIV Estudio Nacional sobre Suministro de agua potable y saneamiento en España, en 2016 el ANR medio en España era del 22% (que se distribuía en 12,2% en pérdidas reales, 5,7% en imprecisión de los equipos de medida, 2,7% en consumos autorizados no medidos y 1,6% en consumos no autorizados). Este porcentaje de ANR se ha conseguido porque hay un 95% de servicios que hacen campañas periódicas de búsqueda de fugas sobre un 69% de la red, aunque se podría mejorar si aumentase el escaso 0,6% de redes renovadas y el pequeño 6% de renovación de contadores.
Reducir el Agua No Registrada mediante el aumento del Agua Registrada (AR) es prioritario, ya que produce una subida de ingresos al recuperar m3 de agua a precio de venta (mucho mayor que el precio de producción o compra), contribuyendo a la mejora de la rentabilidad del servicio y a su desarrollo, al disponer de mayor capacidad financiera para acometer las inversiones en renovación de infraestructuras. Para reducir el ANR aumentando el AR, se deben tener medidores en todas las tomas de agua, detectando los fraudes y falta de medidores, asegurándose de que el diámetro y forma de instalación del medidor es el adecuado, renovando los medidores averiados o con subcontaje por uso, y leyendo todos los medidores con la frecuencia adecuada.
Reducir el Agua No Registrada mediante el aumento del Agua Registrada es prioritario, ya que produce una subida de ingresos
No obstante, también es importante controlar el ANR mediante su disminución propiamente dicha, porque permite mejorar la sostenibilidad del sistema y la lucha contra la emergencia climática mediante el ahorro del uso de recursos naturales y el descenso de los costes del servicio a largo plazo. Para ello, se debe reducir el agua que se pierde por las fugas y reducir las fugas en la red. Para reducir las fugas en la red, lo primero es detectar en qué zona se están produciendo mediante control de mínimos nocturnos y prelocalizadores, y luego localizarlas con precisión con métodos acústicos como geófonos y correladores, gas trazador, inspecciones del alcantarillado, drones, fotos satélites, ondas de rarefacción, fibra óptica, etc. Para reducir el agua perdida en las fugas, se debe sectorizar la red y regular las presiones por la noche o cuando se consume menos.
Con todos esos métodos, en los dos últimos años ACCIONA ha mejorado su ANR en más del 4%, ahorrando para el futuro consumos de 1.500.000 m3/año de agua, 500.000 kWh/año de energía, y 110.000 kg de emisión de CO2.





