La Comisión Europea lanzó el 17 de marzo una convocatoria de aportaciones de cuatro semanas con el objetivo de recabar información para una revisión específica de la Directiva Marco del Agua (DMA), principal normativa de la UE para la protección y gestión de la calidad del agua en los Estados miembros. La consulta en línea estará abierta hasta el 14 de abril de 2026.
Esta iniciativa forma parte del Plan de Acción RESourceEU, presentado en diciembre de 2025, cuyo objetivo es acelerar el acceso de la UE a materias primas críticas (MPC), incluidas las utilizadas en vehículos eléctricos, defensa, el sector aeroespacial y las infraestructuras de inteligencia artificial. Para ello, se busca simplificar los procedimientos de autorización y reducir las vulnerabilidades en la cadena de suministro.
La convocatoria de pruebas, impulsada por la Unidad de Gestión Sostenible de las Aguas Dulces de la Dirección General de Medio Ambiente, constituye el primer paso hacia una propuesta de revisión de la Directiva, prevista actualmente para el segundo trimestre de 2026. El documento subraya que la iniciativa no prejuzga la decisión final de la Comisión sobre si avanzar con el proceso ni sobre su contenido.
El choque entre protección del agua y los permisos mineros
Uno de los elementos centrales de la revisión es la tensión entre el principio de no deterioro de la DMA, que limita el vertido de contaminantes en las masas de agua, y las necesidades de autorización de los sectores minero y metalúrgico. Estos sectores han señalado en repetidas ocasiones, en consultas previas sobre simplificación, que dicho principio dificulta la obtención de permisos para proyectos estratégicos de extracción, procesamiento y reciclaje de metales y minerales.
En vigor desde el año 2000, la Directiva exige a los Estados miembros alcanzar un buen estado ecológico y químico en todas las aguas superficiales y subterráneas. Una evaluación de idoneidad realizada en 2019 confirmó su valor añadido y su coherencia con el principio de subsidiariedad, destacando que su alcance transfronterizo justifica la coordinación a nivel de la UE. En septiembre de 2025 se alcanzó un acuerdo político sobre una nueva ronda de revisiones que abarca la Directiva sobre aguas subterráneas y la Directiva sobre normas de calidad ambiental, introduciendo mayor flexibilidad en los plazos de cumplimiento y dos nuevas exenciones al principio de no deterioro.
Quiénes pueden participar y cómo
La Comisión ha indicado que la revisión debe preservar la contribución de la DMA a la resiliencia hídrica, tal como se recoge en la Estrategia de Resiliencia Hídrica adoptada en junio de 2025, al tiempo que apoya la autonomía estratégica de la UE en relación con materias primas críticas de carácter transfronterizo. Como parte del proceso, se elaborará una evaluación de impacto que analizará las consecuencias económicas, sociales, medioambientales y territoriales, incluidos posibles efectos sobre la asequibilidad del agua potable en comunidades cercanas a proyectos vinculados a estas materias primas.
La Comisión invita a participar a una amplia gama de partes interesadas, incluidas empresas de la cadena de valor de las materias primas críticas, organizaciones de la sociedad civil, empresas de gestión del agua y autoridades nacionales y regionales responsables de la concesión de permisos y del cumplimiento de la Directiva. Se solicita especialmente a las empresas que aporten pruebas concretas sobre las disposiciones de la DMA que puedan suponer obstáculos para estos proyectos, así como información sobre su impacto medioambiental y posibles medidas de mitigación. También se tendrán en cuenta las contribuciones recogidas a través del proceso de simplificación «Environmental Omnibus» y del Diálogo de Aplicación sobre las directivas relacionadas.
La convocatoria de pruebas está disponible en el portal «Have Your Say» de la Comisión.