La empresa francesa Saint-Gobain Pam se ha adjudicado un importante contrato para el suministro de tuberías destinadas al megaproyecto angoleño de agua potable Bita, valorado en más de mil millones de dólares, informa Afrik 21.
El Proyecto de Garantía de Suministro de Agua Luanda Bita es una de las mayores iniciativas en curso en el África subsahariana para el acceso al agua potable. Según el Banco Mundial, «el proyecto consta de un componente, la primera fase del Proyecto Bita, que desarrollará infraestructuras de abastecimiento de agua para zonas urbanizadas y en proceso de urbanización del sur de Luanda que actualmente carecen de servicios».
Este logro marca un hito para Saint-Gobain Pam, ya que la empresa ha conseguido el contrato para suministrar «todos los productos» necesarios para el proyecto de Bita. El contrato, de gran envergadura, supone el suministro de «15.000 toneladas de tuberías, la mayoría de ellos de gran diámetro», informó la empresa francesa en sus redes sociales, además de destacar que pronto «3,8 millones de habitantes estarán conectados al agua potable gracias a las soluciones de PAM».
En 2021, la Empresa Pública de Aguas de Luanda (Epal) seleccionó a Suez junto con sus socios Mota Engil y Soares da Costa de Portugal para ejecutar el proyecto. Esta iniciativa pretende reforzar las infraestructuras hídricas de la capital angoleña, Luanda. Entre las infraestructuras previstas figura una estación de bombeo a lo largo del río Kwanza, que facilitará el transporte de agua bruta a través de tuberías hasta una planta de agua potable de nueva construcción con una capacidad de 260.000 metros cúbicos diarios. Esta planta será una de las mayores del África subsahariana y abastecerá a unos 3,8 millones de habitantes de la provincia de Luanda.
El proyecto también incluye la creación de nuevas redes de distribución de agua potable en varias zonas periurbanas, como Bita, Cabolombo, Mundial y Ramiros. El Banco Mundial aporta una ayuda financiera de unos 500 millones de dólares a través de su filial, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Con un presupuesto global que supera los mil millones de dólares, el proyecto cuenta también con el respaldo del Banco Francés de Inversiones Públicas (Bpifrance).