iAgua y SCRATS han organizado hoy el encuentro digital “Caudales ecológicos. ¿Por qué elevarlos?", con el objetivo de dar a conocer en mayor profundidad la metodología para establecer los caudales ecológicos y para debatir sobre si es necesario aumentarlos en el río Tajo, así como qué implicaciones tiene esta situación para el Travase Tajo-Segura.
Águeda García de Durango, redactora jefe de iAgua, ha sido la encargada de inaugurar este encuentro digital, poniendo en valor la importancia de la Directiva Marco del Agua, que se ha convertido en el marco de referencia para garantizar la protección ambiental de nuestros ríos, nuestras aguas subterráneas, de transición y costeras.
Esta Directiva obliga a todos los estados miembros a realizar un proceso de planificación hidrológica de todas sus cuencas, de manera que se asegure el cumplimiento de las demandas en cantidad y calidad suficiente y se respete el objetivo medioambiental de la protección del buen estado de las masas de agua.
Para lograr este cometido, España establece un régimen de caudales para cada masa de agua superficial en función de sus características particulares como una herramienta más para intentar logra lograr el buen estado de sus cauces.
Tras la presentación de la jornada, Alejandro Maceira, fundador y director de iAgua, ha moderado el cara a cara entre Luis Garrote, catedrático del departamento de Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Madrid y Fernando Mariño, director de Ingeniería y Ciencia Ambiental.
Así, el debate ha comenzado con la definición de los caudales ecológicos por parte de Luis Garrote, quien ha aclarado que en la Directiva Marco del Agua no aparecen como tal si no que se apela al buen estado ecológico de las masas de agua medido mediante parámetros físico-químicos y de otro tipo. “En España, los caudales ecológicos se relacionan con la vida natural que habita en un río”, ha matizado.

Por su parte, Fernando Mariño ha explicado cómo se calculan estos caudales, con metodología recogida en Instrucción de Planificación Hidrológica (2008).
A continuación, a la pregunta de Alejandro Maceira sobre la importancia de los caudales ecológicos, Luis Garrote ha explicado que “son de obligado cumplimiento”, además de remarcar que su uso está prohibido excepto en casos muy particulares. Uno sería la sequía, en la que ha remarcado que la legislación es muy exigente al respecto.
Otra de las cuestiones ha sido la diferencia entre los caudales ecológicos y los caudales mínimos. Luis Garrote ha comentado que “un caudal mínimo de explotación no se considera caudal ecológico si no está relacionado con mantener la vida piscícola y de ribera de un río”. “Caudales mínimos no son los ecológicos, ya que incluyen más elementos en su cálculo”, ha matizado.
Por su parte, Fernando Mariño ha explicado con qué precisión se calculan estos caudales ecológicos según la normativa española. “Hay una amplia variedad de cálculos y criterios que se pueden emplear para ello”, ha dicho, y Luis Garrote ha completado: “pero estos métodos no son precisos, ya que además habría que aplicarlos a caudales diarios en régimen natural. La legislación propone que, en ausencia de ellos, se haga en simulaciones. El modelo en España es el SIMPA, que ofrece una estimación con una precisión relativa. Son métodos bastante inciertos”.

En relación al ajuste de los caudales ecológicos mínimos obtenidos por métodos hidrológicos y los biológicos teniendo en cuenta las especies de peces, Fernando Mariño ha manifestado que los resultados suelen reflejar la realidad. Luis Garrote ha afirmado que “los métodos de modelación de hábitats están directamente relacionados con las especies que se elijan para su estudio”, y ha expuesto que “el proceso de cálculo de caudales ecológicos no puede ser un proyecto llave en mano en el que se fija el caudal y se aplica durante 50 años, tiene que ser un proceso de retroalimentación flexible, con capacidad de reaccionar a procesos de deterioro”.
Alejandro Maceira ha continuado con la cuestión sobre el cálculo en la práctica, donde no se sigue por completo la metodología recogida en la Instrucción de Planificación Hidrológica. Fernando Mariño ha respondido: “aunque la Instrucción marca unas líneas generales, se están desarrollando muchas alternativas de cálculo con criterios válidos”. “Me llama la atención que el cálculo de caudales ecológicos en el tramo del trasvase sea tan escaso, con datos muy antiguos. Llama la atención que no se hayan destinado más recursos a calcularlos en puntos de importancia, como el de la cabecera del Tajo: los recursos que se han dedicado son ridículos en comparación con el interés económico de estos recursos para el Trasvase Tajo-Segura”, ha completado Luis Garrote.

Terminando el cara a cara, en relación a cómo afecta a los usuarios de agua la imposición del caudal ecológico, Luis Garrote ha mencionado el “proceso de concertación, que se basa en transparencia, información pública y participación activa de los actores involucrados”, que sería el que se aplicaría en este caso con un seguimiento adaptativo. Alejandro Maceira lo ha resumido como “participación pública y análisis económico”, que recoge la Directiva Marco del Agua.
En conclusión, Fernando Mariño ha terminado invitando a “profundizar en aspectos metodológicos”, e invitando a consultorías y universidades a incluir y ampliar más elementos para el estudio de los caudales ecológicos. Luis Garrote ha declarado que “debemos proceder con sentido común y no caer en posturas dogmáticas influenciadas por la postura hacia el medio ambiente o por los usos económicos, no se pueden resolver los caudales ecológicos imponiendo desde la administración”.

El evento ha sido clausurado por Lucas Jiménez, presidente de SCRATS, que ha querido aprovechar su intervención para remarcar que desde SCRATS “hemos hecho lo humanamente posible para mimar el agua del Trasvase Tajo-Segura, asumiendo el coste prohibitivo de la desalación, y la ingente inversión privada y pública en modernización de regadíos para reducir a huella hídrica. No hay preparada ninguna medida que palie el daño que podrían provocar los incrementos de los caudales ecológicos propuestos para la planificación del Tajo-Segura en los embalses de cabecera, y consideramos que esto no concuerda con la DMA”.
