Connecting Waterpeople
FACSA
OVARRO
ACCIONA
Hach
Catalan Water Partnership
AMPHOS 21
ISMedioambiente
ICEX España Exportación e Inversiones
Diehl Metering
ESAMUR
Veolia
ANFAGUA
AECID
Arup
Sacyr Agua
Gomez Group Metering
Nexmachina
Rädlinger primus line GmbH
Cámara de Granada
AVK Válvulas
POSEIDON Water Services
Barmatec
GS Inima Environment
Vodafone IoT
Bentley Systems
Fundación Botín
Open Intelligence
Global Omnium
J. Huesa Water Technology
Honeywell
Moval Agroingeniería
Aqualia
Asociación de Ciencias Ambientales
ONGAWA
Grupo Mejoras
ATLANTIUM
LACROIX
ADECAGUA
Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat (ATL)
Ingeteam
Saint Gobain PAM
Red Control
AGENDA 21500
Baseform
Netmore
Xylem Water Solutions España
ISEO Ultimate Access Technologies
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Laboratorios Tecnológicos de Levante
Amiblu
Kamstrup
Itron España
SCRATS
Fundación CONAMA
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
KISTERS
Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia
INVENT
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades
Minsait
Aganova
CAF
SIGMADAF
Aigües de Manresa
Hidroconta
Almar Water Solutions
IAPsolutions
Terranova
Vodafone Business
FENACORE
TEDAGUA
Badger Meter Spain
Lama Sistemas de Filtrado
Autodesk Water
Schneider Electric
Molecor
Filtralite
Adasa Sistemas
Xylem Vue
VEGA Instrumentos
TecnoConverting
HRS Heat Exchangers

Se encuentra usted aquí

España enfrenta una creciente vulnerabilidad hídrica ante 141 riesgos climáticos interconectados

  • España enfrenta creciente vulnerabilidad hídrica 141 riesgos climáticos interconectados
    Estado del embalse de la Baells que embalsa las aguas del río Llobregat, en la provincia de Barcelona, Cataluña, durante la severa sequía que azotó la zona. Febrero 2024.
    González-Cebrián/Fotos iAgua.
  • La Evaluación de Riesgos e Impactos derivados del Cambio Climático en España (ERICC-2025) alerta de que los efectos sobre el agua —sequías extremas, inundaciones y reducción de la disponibilidad hídrica— se sitúan en el núcleo de las interacciones más críticas del sistema climático nacional.
  • Estos fenómenos actúan como detonantes de impactos en cadena que afectan a sectores esenciales como la agricultura, la energía y la salud.

Sobre la Entidad

Redacción iAgua
Redacción de iAgua. La web líder en el sector del agua en España y Latinoamérica.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), ha presentado este martes la Evaluación de Riesgos e Impactos del Cambio Climático en España (ERICC-2025), un documento científico y técnico que concluye que España se enfrenta a 141 riesgos climáticos que afectan a la salud, la economía y la biodiversidad.

De estos, 51 son riesgos clave por su severidad o inminencia y 17 presentan baja reversibilidad, lo que significa que podrían generar pérdidas permanentes si no se actúa con rapidez.

El agua, eje vertebrador del riesgo climático

Coordinado por la OECC con la participación del Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria (IHCantabria), Tecnalia y el Basque Centre for Climate Change (BC3), el estudio ofrece por primera vez una visión sistémica de los riesgos climáticos en España, evidenciando cómo los impactos se relacionan y se amplifican mutuamente.

El modelo empleado, basado en la teoría de grafos, representa las conexiones entre los distintos riesgos a través de dos indicadores: el grado de entrada, que mide la dependencia de otros factores, y el grado de salida, que refleja su capacidad de generar impactos sobre otros ámbitos.

En el caso del agua, los riesgos hídricos se consolidan como nodos estructurales del sistema. El riesgo de daños por sequías extremas de larga duración (RC2.1) registra un grado de entrada de 2 y un grado de salida de 26, lo que lo convierte en el riesgo con mayor capacidad de generar impactos en cascada sobre otros sectores, con escasa dependencia de factores externos. Las sequías prolongadas influyen directamente en 26 de los 51 riesgos identificados, afectando a la producción agrícola, la energía hidroeléctrica, la biodiversidad y la estabilidad socioeconómica.

En el caso del agua, los riesgos hídricos se consolidan como nodos estructurales del sistema

Las sequías prolongadas actúan, por tanto, como un nodo detonante del sistema climático español, afectando a la agricultura, la producción hidroeléctrica, el turismo, la biodiversidad y la estabilidad económica. Según las proyecciones, la frecuencia e intensidad de estos episodios seguirá aumentando hasta finales de siglo, con una reducción prevista de las precipitaciones entre un 30 % y un 40 % en el peor escenario de emisiones.

Por su parte, el riesgo de daños por inundaciones pluviales y fluviales (RC2.2) presenta un grado de entrada de 5 y de salida de 18, lo que indica una dependencia moderada, pero una alta capacidad de transmisión de impactos, especialmente en las zonas costeras y urbanas del Mediterráneo, donde la torrencialidad y la temperatura del mar en aumento incrementan la frecuencia e intensidad de los episodios extremos.

El riesgo para los diferentes usos y demandas por reducción de la disponibilidad de recursos hídricos superficiales en cantidad y calidad suficientes (RC2.3) muestra un grado de entrada de 9 y de salida de 15, reflejando su papel intermedio: recibe la influencia de fenómenos como las sequías o la desertificación, pero también transmite impactos hacia sectores dependientes del agua, como la agricultura, la industria o el suministro urbano.

España, uno de los países europeos más vulnerables

El capítulo sectorial Agua y Recursos Hídricos del informe advierte de que España es uno de los países de la Unión Europea más afectados por el cambio climático, con un aumento de la temperatura media y una reducción sostenida de las precipitaciones. Esta situación, unida a la alta variabilidad climática del territorio, intensifica los riesgos de sequías más largas, inundaciones más destructivas y conflictos por el uso del agua.

La demanda anual de agua ronda los 32.000 hm³, de los cuales el 80,6% se destina al regadío, el 15,4% al abastecimiento urbano y el resto a usos industriales. Además, más del 70% de los recursos proceden de fuentes superficiales, especialmente vulnerables a la reducción de caudales y al deterioro de la calidad del agua.

Las proyecciones climáticas señalan que la escorrentía media podría reducirse un 24% para 2070-2100 en los escenarios más pesimistas, mientras que la recarga de acuíferos podría disminuir entre un 10 % y un 20 % en más de la mitad del territorio peninsular. Estos cambios, combinados con presiones antrópicas como la sobreexplotación y la contaminación difusa, ponen en riesgo la seguridad hídrica del país.

Infraestructuras, gobernanza y digitalización como claves de adaptación

El informe también subraya la vulnerabilidad de las infraestructuras hidráulicas, muchas de ellas diseñadas para condiciones climáticas pasadas. España cuenta con más de 2.400 presas y una extensa red de suministro y saneamiento —más de 150.000 km de conducciones—, cuya resiliencia frente a fenómenos extremos debe reforzarse.

El informe también subraya la vulnerabilidad de las infraestructuras hidráulicas, muchas de ellas diseñadas para condiciones climáticas pasadas

Asimismo, el documento señala que la gobernanza del agua sigue siendo un punto crítico, debido a la fragmentación competencial y la falta de coordinación entre administraciones. En este sentido, destaca la importancia de avanzar hacia una gestión integrada y basada en datos, apoyada en herramientas como el PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua (2022-2026), que busca mejorar la monitorización, el control de pérdidas y la planificación preventiva.

Una visión interconectada para priorizar la adaptación

El MITECO subraya que el enfoque del ERICC-2025 supone un cambio metodológico fundamental, al pasar de una evaluación sectorial a una visión interconectada del riesgo climático. Esta aproximación permitirá priorizar las políticas de adaptación en función de los riesgos más estructurales y sus efectos en cadena.

En el caso del agua, la prioridad pasa por reforzar la gestión integrada de los recursos hídricos, adaptar las infraestructuras a escenarios de mayor variabilidad y promover una cultura social de prevención y ahorro.

Con el agua en el centro de los riesgos más influyentes del sistema climático español, la resiliencia del país dependerá de la capacidad de anticipar, planificar y gestionar los impactos hídricos, evitando que sequías, inundaciones y pérdida de calidad del agua se conviertan en detonantes de crisis ecológicas, sociales y económicas de gran magnitud.

Suscríbete al newsletter

Los datos proporcionados serán tratados por iAgua Conocimiento, SL con la finalidad del envío de emails con información actualizada y ocasionalmente sobre productos y/o servicios de interés. Para ello necesitamos que marques la siguiente casilla para otorgar tu consentimiento. Recuerda que en cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación y eliminación de estos datos. Puedes consultar toda la información adicional y detallada sobre Protección de Datos.

La redacción recomienda