El Ayuntamiento de Barcelona ha sacado a licitación uno de los contratos públicos más importantes de la próxima década: el mantenimiento y conservación de la red e instalaciones del alcantarillado de la ciudad entre los años 2026 y 2034, con una posible prórroga de dos años adicionales. El importe total del contrato asciende a 141.799.180,80 euros (IVA incluido), según recogen los pliegos administrativos y técnicos publicados en el portal de contratación pública de Cataluña.
Se trata de una licitación de carácter ordinario, mediante procedimiento abierto y sujeta a regulación armonizada, impulsada por la Gerencia de Medio Ambiente y Servicios Urbanos, y gestionada a través de la empresa pública Barcelona Cicle de l’Aigua, SA (BCASA).
Una infraestructura crítica para la ciudad
La red de alcantarillado de Barcelona es una de las más complejas y extensas de Europa, con más de 1.650 kilómetros de longitud. Esta infraestructura tiene una doble función esencial: por un lado, recoge y transporta las aguas residuales procedentes de hogares, comercios e industrias hasta las plantas depuradoras; y por otro, gestiona el drenaje urbano durante episodios de lluvia, reduciendo el riesgo de inundaciones. A ello se suman depósitos de retención de aguas pluviales y estaciones de bombeo distribuidas estratégicamente para reforzar el sistema hidráulico y proteger tanto la ciudad como el medio ambiente.
La red de alcantarillado de Barcelona es una de las más complejas y extensas de Europa, con más de 1.650 kilómetros de longitud
El contrato también incluye la limpieza de la superficie de las aguas litorales de la ciudad —excepto en las zonas del Puerto de Barcelona y el Puerto Olímpico—, y se desarrollará en todo el ámbito municipal, a excepción de infraestructuras bajo competencia de otras administraciones como la Generalitat, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) o el Consorcio de la Zona Franca.
Un único lote para una gestión integral
Pese a su gran envergadura, el contrato se ha estructurado en un único lote. La decisión, justificada en el informe de necesidad del expediente, busca maximizar la eficiencia operativa, evitar duplicidades de recursos y garantizar una respuesta integral ante situaciones de emergencia, como hundimientos, filtraciones de aguas residuales o lluvias torrenciales. Esta gestión centralizada también evita una sobreinversión en maquinaria específica y refuerza la coordinación entre servicios de limpieza, conservación y atención 24 horas.
El contrato abarca una amplia gama de servicios:
Inspección y limpieza de la red visitable y no visitable, con uso de cámaras robotizadas, inspección de sumideros y limpieza de elementos singulares.
Mantenimiento de infraestructuras hidráulicas y sensores conectados a sistemas de telegestión.
Obras de conservación para garantizar la estabilidad estructural del alcantarillado.
Actuaciones urgentes y atención continua con equipos de retén para emergencias nocturnas y festivas.
Gestión de residuos, control de plagas y limpieza del litoral marítimo con embarcaciones especializadas.
El proyecto incorpora además un amplio conjunto de medidas de contratación pública sostenible, tanto sociales como medioambientales. Estas incluyen la contratación de personas en riesgo de exclusión social, la aplicación de planes de igualdad, medidas contra el acoso, cláusulas LGTBI+, el uso de flotas con bajas emisiones, el ahorro de agua y energía, y la obligatoriedad de contar con sistemas de gestión ambiental certificados.
Asimismo, el contrato establece que las empresas licitadoras deberán acreditar una alta solvencia técnica y económica, dada la dimensión, complejidad y sensibilidad del servicio. Las ofertas podrán presentarse hasta el 23 de junio de 2025, y se prevé que el nuevo contrato entre en vigor a partir del 1 de junio de 2026, una vez concluya el actual.