Un innovador proyecto en el Reino Unido está transformando la forma en que se gestionan las aguas residuales y se produce combustible sostenible. Conocido como "Green Machine", este sistema pionero convertirá algas cultivadas en aguas residuales en combustible sostenible para la aviación (SAF), en un esfuerzo por reducir la huella de carbono y mejorar la eficiencia del tratamiento de agua.
Desarrollado por Northumbrian Water, en colaboración con la empresa estadounidense BrightWave y la especialista en filtración Liqoflux, el proyecto cuenta con una inversión de 6,5 millones de libras. Se basa en la capacidad de las microalgas para absorber nitrógeno y fósforo de las aguas residuales. Estos nutrientes, en lugar de ser desechados, se convierten en SAF, estableciendo un modelo circular en el que el tratamiento del agua y la producción de energía renovable van de la mano.
Del laboratorio a la industria: un proceso desarrollado durante años
El concepto detrás de "Green Machine" nació en 2016, cuando Matt Pickersgill, coordinador de innovación en Northumbrian Water, descubrió especies de microalgas genéticamente únicas en una celda de tratamiento abandonada en Teesside. Tras años de desarrollo en colaboración con Newcastle University y diversas startups, se logró escalar el sistema, que ahora será probado en la planta de tratamiento de Bran Sands en el verano de 2025.
Además de la producción de SAF, los investigadores están explorando otras aplicaciones de la biomasa de algas, incluyendo la generación de biohidrógeno, bioetanol y bioestimulantes agrícolas, lo que podría ampliar aún más el impacto del proyecto en múltiples sectores.
Un avance en sostenibilidad y reducción de costos
Las ventajas de este enfoque van más allá del combustible para aviones. Se espera que el sistema logre:
- Una reducción del 90% en el consumo de energía y productos químicos en el tratamiento de aguas residuales.
- Captura del 30% de las emisiones directas de CO₂ generadas en la planta.
- Optimización del sistema de tratamiento de lodos activados, liberando capacidad para el crecimiento futuro sin necesidad de grandes inversiones.
- Ahorros operativos de hasta 1 millón de libras anuales en el tratamiento de aguas.
Angela MacOscar, directora de innovación en Northumbrian Water, destacó el impacto de este proyecto en la industria del agua y la energía:
"Green Machine revolucionará la manera en que tratamos los residuos. Ya hemos demostrado con el proyecto 'Power from Poo' que podemos generar energía a partir del tratamiento de lodos, y ahora estamos llevando esta innovación al siguiente nivel con combustible para la aviación."
Tim Shaw, presidente de BrightWave, también resaltó el potencial del proyecto:
"Será una de las iniciativas de algas en interiores más grandes de Europa y un modelo para futuras aplicaciones a nivel global."
Un futuro donde el agua impulsa la aviación
El sector del agua en el Reino Unido está explorando diversas estrategias para convertir lodos de depuradora en combustibles sostenibles, y la planta de Bran Sands servirá como modelo para evaluar la viabilidad de estas tecnologías a gran escala.
Si la "Green Machine" tiene éxito, podría marcar un antes y un después en la producción de SAF, ofreciendo una alternativa viable a los combustibles fósiles sin comprometer la operatividad del sector aéreo. Con proyectos como este, la posibilidad de que el agua residual impulse el futuro de la aviación está cada vez más cerca de convertirse en realidad.