Los regantes reclaman en NRF2023 coherencia, planificación y eficiencia para mejorar el regadío
Nuevo Regadío Forum, que se celebra del 26 al 30 de junio en formato híbrido y se ha convertido en el punto de encuentro de administraciones públicas, comunidades de regantes, empresas y profesionales para llevar a la audiencia de España y Latinoamérica la imagen más fiel del uso del agua en la agricultura del siglo XXI, ha arrancado esta mañana su tercera edición.
Durante cinco días, cuatro de ellos de forma virtual y un último día en jornada presencial, las principales Administraciones Públicas y entidades de referencia en materia de tecnología, gestión y planificación hablarán de los últimos avances, las inquietudes y las propuestas para fortalecer la situación de los regantes. Todo ello en un momento de incertidumbre marcado por el cambio climático, los precios de la energía o la amenaza de la sequía, pero también de optimismo con las inversiones previstas en el PRTR y el PERTE de Digitalización.
Nuevo Regadío Forum no sería posible sin el apoyo de los patrocinadores: ACCIONA como Gold Sponsor; Elliot Cloud, Molecor, Global Omnium, AZUD, Hidroconta y VisualNAcert como Silver Sponsor; y Vector Motor Control, Likitech, Moleaer, Unregadíomásseguro, NTT Data, Saint-Gobain PAM y Saleplas, como Bronze Sponsor.
Nuevo Regadío Forum se celebra del 26 al 30 de junio en formato híbrido
Tras la inauguración de Isidro Campos Rodríguez, de la Comisión Europea, la primera jornada del evento ha continuado con el análisis del estado del regadío en España en el que, en primer lugar, las administraciones públicas han aportado su visión. A continuación, han tomado la palabra los regantes.
Ignasi Servià Goixart, ingeniero agrónomo del sector de regadío, ha sido el primero en intervenir en este bloque, y ha hablado del regadío en España en tiempos de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. En este sentido, ha señalado la necesidad de mejorar la comunicación relacionada con el regadío para, por un lado, transmitir una serie de ideas: ser muy eficientes y responsables en un recurso cada vez más escaso, avanzar hacia la sostenibilidad de la mano de la digitalización, que el cambio climático está avanzando más deprisa que las medidas de adaptación/mitigación y que nos encontramos ante un nuevo paradigma, pues debemos pasar de gestionar valores medios a gestionar valores extremos; y, por otro, vencer una serie de mitos en torno a la gestión de regadíos.
«Es necesario mejorar la comunicación relacionada con el regadío»
Asimismo, señaló que, para afrontar una situación con recursos de agua más irregulares, debemos avanzar hacia una gobernanza más flexible, adaptada a los recursos de agua que realmente tengamos: «Debemos mejorar los datos del agua para mejorar su gobernanza», ha dicho. En este sentido, la capacidad de adaptación pasa por infraestructuras más eficientes y flexibles, digitalización, planes de emergencia por sequía, e información para el regante para planificar la explotación. «Es importante avanzar en las tarifas binómicas para hacer un uso más eficiente, pero también para tener un control de la distribución de agua a nivel de comunidad de base, y también información de los retornos a las salidas de los sistemas, tanto en cantidad como en calidad».
Ramon Lletjós, gerente de Acatcor, la Associació Catalana de Comunitats de Regants, ha comenzado su intervención explicando el trabajo de la asociación, que se basa en cuatro pilares: ahorro en la gestión de las comunidades de regantes aprovechando la economía de escala; asesoramiento y defensa de los intereses de sus asociados ante las diferentes cuestiones relacionadas con el regadío; mejorar la transferencia de conocimiento e información en temas de distribución eficiente del agua de riego, así como temas legales, técnicos y administrativos; y la representatividad frente a organismos de la Administración y la sociedad: «Optimizar los potenciales del regadío es una de las claves para mejorar el grado de aprovisionamiento en Cataluña», ha señalado.
Para cumplir con estos cuatro pilares, la asociación cuenta con los ámbitos de actuación de la comunicación, formación a través de cursos o la oficina del regante, e innovación y mejora. En cuanto a las problemáticas que afectan a la asociación, Ramon Lletjós ha destacado la problemática energética, que califica como muy importante y afecta a determinadas comunidades de regantes. También el tema del IBI, que graba a las grandes infraestructuras de las comunidades de regantes con costes muy importantes, y también la sequía. Para finalizar, ha señalado que: «La asociación tiene como objetivo que la vida de las comunidades de regantes sea un poco más fácil».
También ha participado Mariano Soto, secretario general de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, que ha comenzado su intervención dando una visión general del regadío en España y, en particular, en el sureste español. Además, ha asegurado que: «El regadío tiene que ser sostenible sí o sí» y que «todos estamos convencidos de que tenemos que hacer una agricultura de regadío totalmente compatible con el medioambiente». En este sentido, teniendo en cuenta que el cambio climático está reduciendo considerablemente la disponibilidad de los recursos hídricos, ha señalado que las comunidades de regantes juegan un papel fundamental en la gestión sostenible del agua.
«El regadío tiene que ser sostenible sí o sí»
Asimismo, Mariano Soto ha hecho hincapié en la digitalización para la monitorización del regadío: «La incorporación de las TICs ofrece muchas oportunidades, dado que se puede contar con diferentes herramientas para optimizar la distribución de agua y consumo de energía, tanto a nivel de comunidad de regantes como en parcela». Además, señaló que el regadío no puede renunciar a ningún recurso, incluida la incorporación de los recursos no convencionales, y que es importante disponer agua de calidad, de manera que se está produciendo una explosión del uso de las energías renovables en regadío. Para ello, es esencial la investigación y la colaboración entre la empresa privada, pública, comunidades de regantes, centros de investigación y las universidades. «El regadío consume agua para producir alimentos y garantizar nuestra alimentación, gracias al trabajo diario y no reconocido de los agricultores», concluyó.
Por su parte, Rafael Calvo-Júdici Torres, director en Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir, ha hablado de cómo se han adaptado a la sequía y al mercado eléctrico. Se trata de una comunidad de regantes con más de 110 años de historia, que abarca casi 19.000 ha, 2.300 regantes, 3.000 parcelas y 10 términos municipales. Así, entre las medidas de antes, la situación de sequía y restricciones, ha señalado que es importantísima la predisposición del regante que se adapta a las circunstancias, sustituyendo cultivos por otros menos demandantes de agua, aunque son menos rentables para el agricultor. «El 67% de la comunidad utiliza riego por goteo y el resto es riego por gravedad, con una contribución mínima de aspersión», ha indicado.
"Es importantísima la predisposición del regante que se adapta a las circunstancias "
Además, gracias a la integración de SCADAS, telecontrol y big data, la comunidad de regantes tiene pleno conocimiento de la disponibilidad de agua, con el objetivo de no exceder la dotación global aprobada y ofrecer flexibilidad para distribuir el recurso de la forma más adecuada y adaptada a las necesidades de la parcela. Esto se puede hacer gracias a controles constantes de consumos y mantenimiento del telecontrol, ha señalado. «Se requiere diligencia en la gestión y realización de controles constantes de consumos y mantenimiento del telecontrol en regadío». En lo que respecta a la modernización energética, a finales del 2019 empezó a funcionar nuestra planta fotovoltaica, con una potencia de 6 MWp y una producción de 11.500.000 kWh/año, y con el objetivo de mejorar el servicio al regante: «Para nosotros el autoconsumo es fundamental», ha señalado. «En 2022, nuestra planta fotovoltaica contribuyó un 57% de la energía consumida por nuestras estaciones de bombeo, y el 43% restante vino de la red».
Finalmente, David Salinas Poch, CEO de Unregadíomásseguro, ha hablado de los siniestros en comunidades de regantes relativos a la fotovoltaica y los robos: «Puede haber siniestros durante la fase de montaje, y luego durante la fase de explotación, que dura 25-35 años», ha comentado. Respecto a los primeros, pueden ocurrir durante la fase de montaje o la de explotación, siendo las causas principales inundaciones por desbordamiento de ríos, viento o un error de montaje de tornillería en la estructura portante, que supone importantes pérdidas de beneficios para los regantes. En el caso de los siniestros en la explotación de la instalación, pueden producirse debido a un incendio forestal o un incendio de inversores del centro de transformación, averías de módulos por hotspots, movimientos de terreno que causan deformaciones en la estructura, fenómenos atmosféricos o, incluso, robo de componentes.
Respecto a los robos, David Salinas ha comentado que se producen en circunstancias similares: nocturnidad, robo de componentes internos e interrupción del riego, y son cada vez más frecuentes e intensos. «Los siniestros suceden cuando menos se espera, por lo que es importante estar bien asegurado, con una visión de largo plazo y como inversión», ha concluido.
La sesión ha finalizado con una ronda de preguntas en la que los ponentes han respondido a las cuestiones planteadas por la audiencia, entre las que se encontraba si es compatible la sostenibilidad del regadío con mantener la actividad económica y el empleo y garantizar la seguridad alimentaria, a medio y largo plazo. Miguel Ángel García Turienzo ha respondido que: «La utilización del recurso agua tiene que ser óptima. El desarrollo de los proyectos tiene que ser acorde a la zona, ambientalmente sostenible, con el máximo rendimiento del recurso de agua por unidad de superficie. Prefiero un desarrollo más óptimo para las zonas rurales, aunque se perjudiquen los ríos de alguna manera, porque yo creo que hay medidas para paliar eso». Por su parte, Ignasi Servià ha comentado que: «Debemos tener en cuenta la sostenibilidad y adaptarnos a la reducción del recurso del agua, no solo en cuanto a producción de alimentos, sino también otros problemas económicos por abandono de zonas, como incendios forestales».
En este sentido, Ramon Lletjós ha hecho hincapié en la necesidad de fomentar los regadíos, las nuevas tecnologías, el riego eficiente. «Todo lo que no sea regadío va a suponer a la larga despoblación, desertización y, por lo tanto, abandono de la población del territorio». Sobre esto mismo, Mariano Soto ha comentado que: «Hemos avanzado mucho gracias a la colaboración de administraciones, comunidades de regantes, los propios regantes, universidades y tanto empresa pública como privada. Tenemos que dejar a un lado el ruido de fuera. Estamos técnicamente cualificados». Asimismo, Rafael Calvo-Júdici Torres ha señalado que entiende la sostenibilidad como respeto y que es posible mantener el respeto al medio ambiente rural gracias a detalles en el campo de las infraestructuras y, David Salinas, que se necesita planificación a largo plazo: «Es de sentido común, no se juega con las cosas de comer».