La digitalización del regadío debe entenderse como algo más que la implantación de herramientas tecnológicas. Ese fue uno de los principales mensajes trasladados por Vicente José Richart Díaz, director técnico de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, L'Alacantí y Consorcio de Aguas de la Marina Baja, durante el primer taller de Conexión Agua – Talleres Regadío.
Durante su intervención, Richart presentó el PERTE del Vinalopó como una iniciativa colectiva que agrupa a 30 comunidades de regantes y más de 32.000 hectáreas digitalizadas. Según explicó, el proyecto busca facilitar el paso desde una gestión unitaria de los recursos hacia una gestión integral e integrada, apoyada en herramientas digitales compartidas.
La actuación incorpora soluciones de sede electrónica, gestión documental, tramitación de expedientes y una plataforma GIS web multi-entidad para la gestión de infraestructuras y la monitorización hidráulica. También contempla la centralización de datos y la monitorización piezométrica mediante series temporales e interoperabilidad con el organismo de cuenca.
Richart destacó que el valor del proyecto trasciende la propia tecnología y se encuentra en la capacidad de coordinar comunidades con necesidades y tamaños muy diferentes bajo una estrategia común de gestión de la información y toma de decisiones.