Innovación en la detección de fugas: el enfoque tecnológico de Hidroglobal
Innovación en la detección de fugas: el enfoque tecnológico de Hidroglobal
El Spain Smart Water Summit reunió a expertos del sector para debatir sobre las estrategias más efectivas para la reducción del Agua No Registrada (ANR). En este contexto, Santi Singla, Responsable de Desarrollo de Negocio en Hidroglobal, presentó una ponencia enfocada en el papel de la tecnología en la optimización de la eficiencia hídrica, abordando la importancia de la monitorización, la regulación de presión y la detección avanzada de fugas.
Singla inició su intervención presentando datos clave sobre el estado del ANR en España. Explicó que, en 2020, los sistemas de abastecimiento gestionaban un volumen total de 4.243 hectómetros cúbicos, de los cuales un 25% correspondía a ANR es decir, 1.065 hectómetros cúbicos.
Para poner en perspectiva esta magnitud, explicó que un hectómetro cúbico abastece a una población de aproximadamente 15.000 personas durante un año, lo que significa que la cantidad de agua no registrada en España equivaldría a cubrir la demanda de más de 15 millones de habitantes.
De este 25% de Agua No Registrada, al menos el 50% se estima que corresponde a fugas reales en la red de distribución, lo que equivale a más de 500 hectómetros cúbicos. Comparativamente, esta cifra supera el volumen total de agua regenerada en España (400 hm3) y representa casi un tercio del agua desalada en el país (1.825 hm3).
Singla subrayó que, si bien en las últimas décadas ha habido una mejora en la reducción del ANR, los datos sugieren un estancamiento en la eficiencia de las redes de distribución. Esto plantea interrogantes sobre si se están aplicando todas las estrategias disponibles o si existen factores económicos que están limitando los avances.
El óptimo económico en la reducción del ANR
Uno de los puntos centrales de la ponencia fue el concepto del "óptimo económico" en la reducción de fugas. Singla explicó que la inversión en la mejora de infraestructuras hídricas debe justificarse en términos de coste-beneficio.
Algunas publicaciones han estimado el coste marginal de obtener nuevas fuentes de agua. Según estos estudios:
- Si el coste base de la desalación es 100,
- El agua regenerada tendría un coste de aproximadamente la mitad,
- La reducción de fugas podría costar hasta diez veces menos que la desalación.
Esto significa que, desde una perspectiva económica, invertir en la reducción del ANR debería ser mucho más rentable que desarrollar nuevas fuentes de suministro. Sin embargo, Singla planteó que, en muchos casos, las gestoras de agua calculan este óptimo con el coste del agua que reflejan sus cuentas pero este valor del agua está distorsionado ya que muchos de los costes relacionados con él están subvencionados.
Esta distorsión del coste del agua, principal causa de esta desincentivación para lograr niveles de ANR cercanos al 10%, es un problema complejo que deberemos abordar como sociedad. Si lugares como Alemania o Singapur están cerca de alcanzar ANR’s del 5%, en España, aunque el precio del agua sea muy inferior, no podemos contentarnos con el 23% estimado en España en 2023.
Tecnologías avanzadas para la reducción de fugas
Singla destacó que la industria está en constante evolución y que existen tres áreas clave donde la innovación tecnológica puede ayudar a mejorar la eficiencia hídrica:
1. Regulación de presión en redes sectorizadas
Las válvulas reguladoras de presión han evolucionado significativamente en los últimos años, pasando de sistemas de presión fija a modelos más avanzados, como:
- Regulación nocturna y diurna, adaptándose a los patrones de consumo.
- Modulación hidráulica, que ajusta la presión en función del caudal.
- Control dinámico y remoto, que optimiza la presión en tiempo real.
Singla explicó que una reducción del 5% en la presión de la red puede disminuir en un 5% el volumen de fugas y, además, reducir sustancialmente la frecuencia de roturas en la red.
2. Detección de fugas con tecnología acústica
Las herramientas acústicas han mejorado notablemente en los últimos años, permitiendo una detección de fugas más precisa y con menor intervención manual. Singla explicó que la monitorización fija mediante sensores permanentes puede instalarse cada 300 metros a 1 kilómetro, dependiendo de la infraestructura, para monitorizar el sistema en tiempo real y detectar fugas más pequeñas con mayor precisión.
Los avances en hardware y software han permitido mejorar la sensibilidad de los sensores y el procesamiento de datos. Ahora, los sistemas pueden:
- Registrar archivos de sonido de alta calidad para detectar ruidos de baja intensidad.
- Separar frecuencias específicas para identificar fugas en función del material y diámetro de las tuberías.
- Realizar grabaciones permanentes, permitiendo diferenciar ruidos temporales de fugas constantes.
Singla resaltó que la clave para justificar estas inversiones es calcular el retorno económico en función del coste del agua, el coste de reparación de fugas y la frecuencia de intervenciones necesarias.
Casos de éxito en la aplicación de estas tecnologías
Singla presentó ejemplos concretos de cómo estas tecnologías han sido aplicadas con éxito en diferentes partes del mundo:
Caso en Brescia (Italia)
- 200 sensores instalados en una red de 200 kilómetros.
- Retorno de inversión en menos de un año gracias a la detección y reparación de fugas.
- La monitorización continua permitió evitar problemas graves por fugas en tuberías arteriales.
Caso en Sevilla (EMASESA)
- Prueba piloto de seis semanas con sensores en tuberías de distribución y arteriales.
- Se detectaron siete fugas, de las cuales cinco aún estaban pendientes de reparación.
- Se validó la efectividad de la tecnología en tuberías de hasta 1.200 mm de diámetro, algo que hasta ahora no había sido posible.
Caso en Barcelona (Agbar)
- Prueba en una red de 6,5 km de tuberías arteriales y 9 km de distribución.
Se detectaron 8 fugas, más de la mitad confirmadas y reparadas.
Existen varios proyectos en España que utilizan esta tecnología tanto en municipios pequeños como medianos y grandes siguiendo el ejemplo de países como EEUU, Singapur, Israel, Francia o Marruecos.
Estos casos demuestran que la inversión en monitorización avanzada y detección de fugas genera beneficios operativos y económicos tangibles.
Conclusiones: un nuevo salto tecnológico en la eficiencia hídrica
Para cerrar su presentación, Singla destacó que la industria del agua se encuentra en un punto de inflexión en el que la tecnología puede ayudar a dar un salto cualitativo en la reducción del ANR.
Algunos de los mensajes clave de su intervención fueron:
- Las inversiones en reducción de fugas tienen un retorno más rápido que la desalación o la regeneración de agua.
- Las tecnologías de monitorización y control de presión han mejorado en precisión y eficiencia.
- La detección acústica de fugas ya es viable en tuberías de gran diámetro, abriendo nuevas oportunidades para las gestoras de agua.
"Si queremos seguir reduciendo el Agua No Registrada y evitar el estancamiento en la eficiencia de nuestras redes, las tecnologías para la reducción del ANR son el camino más rentable y sostenible", concluyó Singla.
La ponencia dejó claro que, con la combinación adecuada de nuevas tecnologías, análisis económico realista y planificación estratégica, es posible mejorar significativamente la eficiencia en la gestión del agua y reducir las pérdidas en la red de abastecimiento.
Sobre Spain Smart Water Summit
Spain Smart Water Summit 2024, celebrado en el Meliá Avenida América de Madrid, se posicionó como el principal foro de innovación hídrica, reuniendo a 438 delegados y 119 ponentes en 40 sesiones técnicas. Durante el evento, se abordaron retos globales en la gestión del agua, explorando soluciones innovadoras y promoviendo la sostenibilidad.
El programa incluyó presentaciones técnicas, experiencias interactivas digitales y herramientas de networking en tiempo real, facilitadas por una aplicación exclusiva que registró más de 18,500 accesos a sesiones. Este enfoque permitió a expertos y líderes del sector compartir conocimientos y debatir sobre el futuro de la gestión hídrica global.