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“Las DANA recientes nos han obligado a mejorar la prevención y gestión de estos fenómenos"

Las DANA no son extrañas en la cuenca del Segura. Regiones como Murcia, la Vega Baja alicantina y la serranía de Albacete sufren estos fenómenos, intensificados por el cambio climático. Mario Urrea, presidente de la CHS, destaca el trabajo en prevención de riadas y la ejecución de 840 millones de euros en inversiones según el PGRI 2022-2027.

Pregunta: La DANA de estas últimas fechas ha afectado a zonas de la CHS como la población de albaceteña de Létur ¿Qué medidas había previstas en ese punto de la demarcación del Segura?

Lo primero que quiero hacer es trasladar a los familiares, como a todos los vecinos de Letur, las condolencias en nombre de todo el personal del organismo.  Era conocido el riesgo de inundaciones que la población tenia, motivo por el que a finales de los años 90 se construyó un encauzamiento urbano capaz para vehicular un caudal de 150 m3/s. Lamentablemente las lluvias producidas el 28 y 29 de octubre sobrepasaron con creces dichas previsiones y convirtieron, en escasamente dos horas, el arroyo de Letur en un torrente de agua, lodo y arboles que arrasó todo cuanto encontró a su paso.

P.- Esto les hará replantear la situación en el entorno de Letur

Evidentemente, aunque lo primero que tenemos que hacer es restaurar la normalidad dentro del Dominio Público Hidráulico competencia del organismo de cuenca. Para ello a los primeros trabajos, realizados con actuaciones de conservación y mantenimiento ya contratadas para esa zona, les seguirán los de retirada de arrastres y reparación del encauzamiento del arroyo de Letur, la restitución de los caminos de servicio y motas del arroyo de Letur, la retirada de arrastres y reconstrucción del muro de la rambla de la Dehesa de Letur, estando todos ellos incluido en un paquete declarado de emergencia por un valor próximo a los dos millones de euros.

"A la vista de la intensidad de las lluvias producidas en tan corto espacio de tiempo, nos obliga a plantear nuevas soluciones"

Pero a la vista de la intensidad de las lluvias producidas en tan corto espacio de tiempo, ello nos obliga a plantear nuevas soluciones que tendrán que analizar actuaciones tanto aguas arriba del núcleo urbano como aguas abajo del mismo. Soluciones que diseñaremos conjuntamente con los responsables municipales y pretendiendo el máximo consenso social.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, repasa algunos de los aspectos más significativos de este plan.

P.- Tras las DANA sufridas, ¿Cómo se ha reforzado su organismo para afrontar estas situaciones?

Como he dicho, las DANA que venimos padeciendo últimamente resultan ser un aprendizaje forzado, por lo que tenemos que seguir mejorando en la prevención de estos fenómenos cada vez más virulentos, y a su vez más frecuentes. Por ello, en primer lugar, nos hemos dotado de una hoja de ruta con un PGRI que recoge numerosas medidas a implementar y que en muchos casos ya se encuentran en avanzado estado de tramitación. Estamos hablando de una inversión de 840 millones de euros, la mayor de la historia, para mitigar las consecuencias de estas fuertes precipitaciones. Conviene recordar que la cuenca del Segura, junto al Guadalquivir y el Júcar, que ha sufrido recientemente ese brutal impacto por una DANA de magnitud extraordinaria, son las que presentan un mayor riesgo de inundaciones, con numerosas poblaciones en situación de alta vulnerabilidad, por el hecho de ocupar los espacios fluviales.

Pero quisiera recalcar que no solo se trata de acometer nuevas actuaciones, sino de conservar y mantener adecuadamente lo que ya tenemos, y por ello quisiera destacar aquí, la obligación de incrementar los presupuestos de conservación y mantenimiento de presas, unas infraestructuras de titularidad estatal que gestionamos las CCHH y que resultan esenciales en la gestión de las avenidas y que tradicionalmente no han sido objeto de la atención que requieren. Una atención que da sus frutos en esos días “críticos”, en que se producen las DANAS, funcionando a la perfección. Esa es otra línea que hemos activado en la CH Segura, utilizando para ello incluso los escasos fondos propios de que disponemos en el organismo de cuenca, para complementar los que deben disponerse desde la DGA del MITECO, titular de las citadas infraestructuras. En esto no podemos fallar, es enorme la responsabilidad de todas y cada una de estas infraestructuras.

P.- ¿Qué actuaciones son esas que ya han iniciado su camino?

Por citar un ejemplo, la CHS adjudicó el contrato de Servicios para el desarrollo de actuaciones preventivas para la protección frente a inundaciones actuando sobre los cauces de manera continuada, es lo que se conoce como la conservación y mantenimiento ordinario de los cauces, que siempre en época de lluvias se reclama a los organismos de cuenca. Dicha actuación abarca la totalidad de los cauces principales y los secundarios más relevantes de la Demarcación del Segura.

"Hemos implementado un Plan de Gestión del Riesgo de Inundaciones (PGRI) con una inversión de 840 M€, la mayor de nuestra historia"

En concreto, las actuaciones incluidas en este contrato pretenden llevar a cabo de manera permanente acciones encaminadas a labores de mejora y recuperación de la capacidad hidráulica de los cauces. Para ello, se realizan trabajos de recuperación de sección hidráulica, plantación y mantenimiento de vegetación de ribera; desbroces; eliminación de especies vegetales exóticas invasoras; etc.

Con todo ello, la adjudicación del contrato para la prevención del riesgo de inundaciones suma un presupuesto total de 3.261.871,58 euros, que como mínimo queremos destinar anualmente.

Pero además en una labor de apoyo a los ayuntamientos, competentes en la conservación y mantenimiento urbano de los tramos urbanos y periurbanos, estamos suscribiendo convenios de colaboración por lo que de manera cofinanciada también actuamos en esos tramos. El presupuesto destinado para los dos años próximos es de 3.310.532 de euros.

P.- El plan también incluye partidas para ir avanzando en los trámites administrativos en infraestructuras que están siendo reclamadas.

Me gustaría comenzar indicando que el diseño de las infraestructuras hidráulicas cabe todo tipo de tipologías, evidentemente apostamos por las soluciones basadas en la naturaleza, pero no desechamos a priori soluciones infraestructurales de laminación. El debate excluyente que se quiere establecer entre infraestructuras “grises” y soluciones basadas en la naturaleza, no marca los diseños en la CHS, diseñamos la mejor combinación de ambas para optimizar la consecución de los objetivos planteados en cada actuación.

En esta línea uno de los proyectos emblemáticos es el proyecto de presa en la rambla de Tabala, entre las provincias de Murcia y Alicante. Se trata de una de las prioridades del organismo de cuenca para prevenir las avenidas torrenciales de este cauce que vierte sus aguas al Segura en su margen derecha antes del núcleo urbano de Orihuela, una zona que precisa de protección ya que es incapaz de gestionar los volúmenes de aguas generadas en las últimas DANA. Entiendo que para la población los plazos sean excesivamente largos, pero las infraestructuras de este tipo requieren de una exquisita tramitación tanto técnica como administrativa y medioambiental para que la nueva infraestructura tenga todas las garantías de seguridad, eficacia y eficiencia que se requiere para preservar los intereses socioeconómicos de manera compatible con la protección del medio ambiente, esperando estemos en 2027 en condiciones de empezar las obras.

P.- Tanto o igual sucede con los proyectos del Valle de Guadalentín.

"No se trata solo de acometer nuevas actuaciones, sino de conservar y mantener adecuadamente las infraestructuras existentes"

Efectivamente, en general son proyectos de una gran envergadura que requieren de muchas cuestiones previas a que las máquinas comiencen a trabajar. Desde los preceptivos análisis coste beneficio, redacciones de proyectos, declaraciones ambientales, expropiaciones, financiación,etc- Entendemos la preocupación de la población, pero insisto, son obras de gran calado que necesitan la colaboración y entendimiento de muchas administraciones. Hay que tener en cuenta que, en el caso de la presa de Béjar, seria levantada en la cuenca de la rambla; el volumen del embalse máximo de laminación, que no de regulación, será de 10 hectómetros cúbicos. Ahora estamos centrados en la Presa de Béjar citada y el corredor Béjar Viznaga, sin ocultar que los requerimientos que están imponiendo desde los órganos ambientales de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, están obligando a reconsiderar cuestiones en los proyectos redactados, en la confianza que finalmente se obtenga una DIA favorable.

P.- ¿Alguna otra zona conflictiva?

La cuenca vertiente al Mar Menor que se extiende por los municipios de Pilar de la Horadada, San Pedro del Pinatar, San Javier, Los Alcázares, Cartagena y Torre Pacheco, también esta siendo objeto de un análisis pormenorizado para conseguir una minoración, en esas poblaciones, del riesgo frente a inundaciones.

Tenemos o bien ya redactados o en redacción más de una decena de proyectos, por un montante de unos 300 M€ que forman parte del Marco de Actuaciones Prioritarias para la Recuperación del Mar Menor, de tal manera que esperamos poder iniciar las licitaciones en breve con los correspondientes a Los Alcázares y San Javier, con un montante presupuestario conjunto de 45 M€, serán los primeros de una hoja de ruta muy importante.

P.- Se ha hablado de los SAIH como potente herramienta para la prevención de situaciones de riesgo por inundaciones ¿Cómo está esa red en la demarcación del Segura?

"Es fundamental incrementar los presupuestos para la conservación de presas, gestionadas por las CCHH y esenciales en la gestión de avenidas"

Los Sistemas Automáticos de Información Hidrológica (SAIH) constituyen una potente herramienta para las Confederaciones Hidrográficas (CCHH), tanto para la gestión ordinaria de recursos hídricos como para la previsión y control de avenidas en coordinación con los organismos de protección civil del Estado y de las diferentes Comunidades Autónomas, a los que debemos suministrar la información hidrológica, siendo a estas últimas a quienes le compete gestionar las alertas a la población y gestionar la emergencia derivada de la inundación. Las CCHH debemos suministrar la información hidrometeorológica e hidráulica en tiempo real dentro del ámbito de actuación de los distintos SAIH, a los organismos competentes de protección civil, que en función de las zonas potencialmente inundables establecidas por el organismo de cuenca deben promover, ejecutar y coordinar las actuaciones.

Los SAIH son nuestros “nuestros ojos” junto con el trabajo del personal de presas y nuestros agentes ambientales, en el territorio. En la Demarcación del Segura tenemos unos 350 puntos SAIH entre los ubicados en los diferentes cauces, ramblas, presas o canales además de los que controlan los canales del postrasvase Tajo-Segura que se utilizan como “corredores de laminación” descargando, en el azud de Ojos, los caudales circulantes en el rio Segura en episodios de avenidas trasladándolos a embalses reguladores/laminadores.

P.- ¿Son suficientes todos esos puntos de control para el territorio de la cuenca del Segura?

Nunca serán suficientes, porque es imposible abarcar el 100% del territorio. Lo que si hemos hecho es mejorar notablemente nuestra red. En la DANA de 2019 comprobamos que los puntos SAIH eran una herramienta fundamental para la prevención y ayuda a la toma de decisiones no solo por parte de los técnicos de la CHS. Por este motivo, la red ha crecido con 40 puntos de control, a los que se incorporarán en breve otros once para mejorar la información sobre los caudales ecológicos circulantes.

Además, en aquellos días críticos de septiembre de 2019 el sistema recibió más de 12.000 visitas, lo que llegó a colapsar el sistema. Esto nos ha obligado a instalar un ordenador más potente que aumente la capacidad informática para que la información del SAIH también este siempre accesible para administraciones y población en general.

P.- ¿Cuál va a ser el futuro a corto plazo?

Nuestro futuro viene marcado por la planificación aprobada, tanto la relativa al Plan Hidrológico, como la correspondiente al Plan de Gestión de riesgo de Inundaciones, y también hay que decirlo a los Planes especiales de Sequias, que a la vista de la cantidad de actuaciones a acometer prevé unos años muy intensos de trabajo, en la confianza de que en los próximos meses algunas de las actuaciones proyectadas serán realidades que minoraran el riesgo frente a inundaciones de la cuenca del Segura, conscientes de que el riesgo cero no existe.

En suma, una ingente tarea, que precisa ineludiblemente de un incremento de personal en las CCHH, para hacer frente a todos esos retos. 

Y precisamente debido a la carga de trabajo que vienen soportando los trabajadores de la CH Segura en los últimos años, quisiera finalizar, con un reconocimiento al personal que integramos las CCHH y en particular a los compañeros y compañeras de la CH Segura, que gracias a su esfuerzo y compromiso con el servicio público, no solo han incrementado las tareas ordinarias: control y protección del DPH, con numerosos expedientes sancionadores y consecuentes recursos de reposición, redactado numerosos proyectos de adecuación y mejora de infraestructuras hidráulicas, seguimiento de los planes hidrológicos vigente e inicio del nuevo ciclo, sino que han hecho posible movilizar administrativamente en poco menos de tres años del orden de 40 actuaciones por un montante presupuestario cercano a los 700 M€ del PGRI, citado anteriormente.

La gestión del agua supone un enorme desafío

Es evidente que tenemos que seguir mejorando la prevención

Las DANA, conocidas anteriormente como gotas frías, no son un fenómeno nuevo en la Demarcación del Segura. La historia de territorios como la Huerta de Murcia, el Valle del Guadalentín (en la Región de Murcia) o la Vega Baja alicantina han sido escritos a golpe de riadas (San Calixto o Santa Teresa, Santa Brígida, San Wenceslao o Santa María). El agua está muy presente en la idiosincrasia de estas tierras para lo bueno y para lo malo. La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) de 2019 afectó de lleno a la Demarcación Hidrográfica del Segura en uno de los episodios más virulentos de lluvias torrenciales en la región, provocando inundaciones, desbordamientos de ríos y graves daños en varias provincias de la cuenca del Segura. Esa DANA ocurrió principalmente entre los días 12 y 14 de septiembre de 2019 y dejó una serie de consecuencias en términos de daños materiales y pérdidas humanas.

Lamentablemente los pasados 28 y 29 de octubre se produjeron nuevamente, en la cabecera del arroyo de Letur, fuertes precipitaciones de una intensidad extraordinaria en un corto periodo de tiempo, que provocaron un frente de avenida que el actual encauzamiento urbano, con una capacidad de diseño de 150 m3/s, no fue capaz de vehicular, arrasando un aparte importante del casco urbano, y lo que es peor, con seis personas fallecidas.

Recordando la DANA de 2019, ella trajo consigo intensas lluvias en toda la demarcación del Segura, de tal manera que en algunos puntos, se superaron los 300 mm de lluvia en menos de 24 horas, lo que afectó gravemente a las cuencas fluviales de la demarcación, como los ríos Segura, Guadalentín y Mundo, poniendo de manifiesto el alto grado de vulnerabilidad frente a las inundaciones, que siguen presentando algunas zonas de la cuenca del Segura, a pesar de las actuaciones estructurales acometidas en el Plan de Defensa de Avenidas de 1987.

Como resultado de las lluvias torrenciales, los ríos, ramblas y arroyos de la zona sufrieron crecidas importantes, desbordándose y afectando a las poblaciones cercanas. En especial, el río Segura sufrió varias crecidas, lo que llevó a que las zonas urbanas cercanas, como Murcia, Orihuela o Los Alcázares, experimentaran inundaciones graves, con graves afecciones ambientales en el corto plazo, a ecosistemas emblemáticos como el Mar Menor.

En esas circunstancias, la Confederación Hidrográfica del Segura y los organismos competentes en protección civil y emergencias tuvieron que actuar intensamente para intentar mitigar los efectos de la DANA.

Tras este episodio, la CHS tomó nota de aquellas actuaciones a acometer para mitigar, en la medida de lo posible, las consecuencias de dichos fenómenos extremos. Por ello, se intensificaron las medidas de prevención y control de inundaciones en la demarcación con  nuevos puntos SAIH, proyectos de presas de laminación, corredores hidráulicos y zonas de almacenamiento controlado, etc. También se iniciaron los estudios más detallados sobre la capacidad de drenaje de los cauces principales y de los cauces secundarios (ramblas) incorporando asimismo una renaturalización de ambos.

Pero quizás la lección aprendida que tuvo mayor calado tanto en las administraciones concernidas como en la sociedad civil fue la necesidad de la anticipación. Gracias a los avisos generados por AEMET 48 horas antes se pudo planificar una respuesta por las administraciones responsables en la protección civil, que junto al seguimiento hidrológico en tiempo real que realizo y comunico la CH Segura, consiguieron minorar notablemente los impactos en el territorio. Otra lección aprendida fue que la existencia de infraestructuras de laminación contribuyó a proteger “en automático” a los bienes y las personas localizadas aguas abajo, y por último resulto evidente que no se puede seguir “invadiendo” los terrenos definidos como potencialmente inundables con desarrollos urbanísticos.

Todos estos aprendizajes tienen su plasmación en el Plan de Gestión de Riesgo de Inundaciones (PGRI) que ejecuta la CHS en toda la cuenca del Segura. Este plan, aprobado a primeros de 2023, tiene un presupuesto muy ambicioso de 840 millones de inversión para toda la cuenca para el periodo que culmina en 2027.