La creación de un DMA (sector de balance hídrico) puede ser tan sencilla como instalar caudalímetros en una zona de suministro o presión preexistente. De hecho, es muy recomendable empezar por ahí y aprender, sector por sector. Pero eso por sí solo no es suficiente para lograr el resultado deseado: métricas de balance hídrico fiables y sistemáticas con las que trabajar. El aspecto más descuidado del control del balance hídrico es que se necesita un software de gestión de DMA específico para poder aprovechar esa inversión en control. Los sistemas GIS y SCADA, aunque son capaces de representar zonas, no están diseñados para soportar las topologías de medidores a menudo complejas entre las zonas medidas, ni para llevar a cabo la contabilidad rigurosa que se requiere para obtener resultados fiables. Y si no se entrega el resultado final (un análisis fiable de los componentes), se pone en peligro toda la inversión. Para obtener resultados fiables, hay tres áreas clave que abordar. Consulte esta publicación en la que presentamos nuestras mejores recomendaciones para convertir su sistema DMA existente o proyectado en la herramienta de control operativo y de agua no potable eficaz en la que invirtió.
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