Gestión social del agua en Colombia: vínculo entre personas, territorios y desarrollo
En Colombia, el agua no solo es un recurso vital, es también un motor de transformación social. Ese potencial se ha visto limitado por factores como la complejidad geográfica y territorial que dificulta la cobertura del servicio, el deterioro progresivo de las infraestructuras y un déficit de inversión en ellas que supera las cuatro décadas. Estos elementos han configurado un escenario en el que la abundancia de recursos hídricos contrasta con las limitaciones continuas en el acceso al agua potable para los colombianos.
En este contexto llega Aqualia al país en el año 2020, replicando el modelo que sigue en el resto de sus territorios y apostando por una gestión del agua que va mucho más allá de la operación de una infraestructura y la prestación de un servicio técnico. Su enfoque se centra en las personas y en sus necesidades. A través de una estrategia de gestión social, la compañía ha logrado impactar positivamente a miles de colombianos, construyendo vínculos sólidos con las comunidades y sembrando conciencia sobre el valor del agua como un recurso común y escaso.
Este enfoque se articula en tres palancas fundamentales: acompañamiento integral, escucha activa y sensibilización. Aqualia no se limita a prestar un servicio, sino que se involucra en el tejido social, educativo, cultural y ambiental de los territorios donde opera. Y esto permite construir relaciones de confianza, detectar necesidades reales y actuar en función de ellas. Mónica Arroyo Argumedo, coordinadora de Gestión Social en Colombia, lo resume: «Cada vez que un niño participa en una jornada pedagógica sobre el cuidado del agua, confirmo que nuestro trabajo va mucho más allá de tuberías y plantas de tratamiento de agua. Sembramos conciencia y futuro en miles de familias que se convierten en multiplicadoras de buenas prácticas, esa es nuestra mayor inspiración».
Más de cien acciones sociales en 2024 han fortalecido el vínculo entre Aqualia y las comunidades colombianas
Más de 100 acciones en 2024
Durante el año 2024, Aqualia desarrolló más de cien acciones de gestión social en Colombia. Estas iniciativas abarcan desde programas de educación ambiental hasta actividades de voluntariado, pasando por foros comunitarios, siembra de árboles y reciclaje. El objetivo es mejorar la calidad de vida de los habitantes y convertir a Aqualia en un socio estratégico en el desarrollo sostenible del país.
La gestión social de lac compañía empieza por conocer a fondo cada situación y, a continuación, implicar a los miembros de la comunidad en la actividad que la empresa lleva a cabo. Por ello, uno de los pilares de esta estrategia es la participación ciudadana. A través de programas como «Aqualia al Barrio» y «Puertas Abiertas», la compañía promueve el diálogo directo con los usuarios, escucha sus inquietudes y trabaja en soluciones conjuntas. En el caso de «Aqualia al Barrio», se organizan jornadas de escucha a los usuarios para ofrecerles soluciones adecuadas a sus casos. En el programa «Puertas Abiertas», estudiantes, personalidades de la región y miembros de la comunidad visitan las plantas de tratamiento de agua.
En 2025, se han realizado 778 reuniones y sesiones formativas con comunidades. Estas actividades son de gran importancia, ya que en muchas ocasiones ayudan a prevenir o resolver situaciones conflictivas, como el cierre de vías intermunicipales, protestas públicas y otros eventos similares. Francisco Jiménez Medina, Regional Manager para LATAM de Aqualia, explica: «Trabajamos cada vez más cerca de los esquemas asociativos territoriales, convencidos de que esta articulación es clave para la transformación de las comunidades donde operamos».
En el marco de alianza con entidades gubernamentales, se ha logrado organizar a las comunidades en los territorios con el propósito de garantizar el acceso al agua potable en sectores con necesidades básicas insatisfechas. A través de procesos de gestión social participativa, en 2025 se han conformado 38 mesas de trabajo comunitarias, espacios en los que los líderes locales, instituciones y habitantes construyen soluciones adaptadas a su contexto de forma conjunta. Estas mesas se han convertido en escenarios clave para el diálogo, la planificación y la toma de decisiones sobre proyectos de abastecimiento de agua en cada zona.
En 2025, se han conformado 38 mesas comunitarias para planificar proyectos de abastecimiento de agua
El impacto social de esta estrategia es estimable, ya que ha permitido mejorar las condiciones de vida de comunidades vulnerables mediante el acceso al agua potable, fortalecer el tejido social mediante la participación comunitaria, capacitar a las comunidades para autogestionarse y crear proyectos sostenibles y fomentar la corresponsabilidad entre la ciudadanía y las instituciones púbicas en torno al cuidado del agua.
Educación para el cambio
La educación es otro eje fundamental. En 2024, Aqualia logró impactar en 12.789 ciudadanos colombianos mediante 578 talleres en instituciones educativas públicas y privadas. En ellos, se abordaron temas como la sostenibilidad ambiental, el cuidado de los ecosistemas, el reciclaje y el ciclo integral del agua.
Aqualia trata de capacitar en prácticas sostenibles a todas las capas de la sociedad. Con este propósito, en 2025 ha desarrollado 48 Escuelas del Agua en Colombia, iniciativas enfocadas en la formación y transferencia de conocimiento en el sector del agua y del medioambiente. A través de ellas, se busca fortalecer las capacidades de líderes comunales —personas que trabajan para defender los derechos y la participación ciudadana en sus comunidades, claves en la defensa de territorios y derechos humanos— y funcionarios de entidades gubernamentales en gestión hídrica, al mismo tiempo que se les involucra en el cuidado del agua y del medioambiente. Gracias a ellas, se ha conseguido formar a 2.389 personas, capacitándoles en prácticas sostenibles e incentivando una mayor participación comunitaria en temas ambientales clave para el desarrollo sostenible de sus regiones.
Además, se llevaron a cabo 380 Jornadas de Pedagogía sobre el ciclo del agua en distintas instituciones educativas, alcanzando a 3.678 estudiantes, docentes y miembros de la comunidad educativa.
En 2024, Aqualia logró impactar en 12.789 ciudadanos colombianos mediante 578 talleres en instituciones educativas públicas y privadas
Estas actividades transmiten conocimiento técnico sobre el ciclo integral del agua, desde su captación, tratamiento y distribución hasta su recolección y depuración, además de fomentar la conciencia ambiental y el uso responsable del recurso. En palabras de Francisco Jiménez Medina, Regional Manager para LATAM de Aqualia: «Con iniciativas como las Escuelas del Agua y las mesas de trabajo comunitarias, fortalecemos capacidades ciudadanas, impulsamos la sostenibilidad y empoderamos comunidades. Nuestro propósito es irrigar capacidades en los territorios, priorizando a las personas para asegurar la operación y la sostenibilidad».
Acción ambiental para tomar consciencia
Otro de los pilares de la gestión social de Aqualia es la educación ambiental. La compañía entiende que la cultura del cuidado del agua comienza en las aulas y hogares. Por eso, ha desarrollado una estrategia pedagógica que combina conocimiento, creatividad y participación.
El Concurso de Dibujo Digital Infantil es un ejemplo paradigmático de esta apuesta. Con más de 9.313 estudiantes participantes en Colombia en la última edición, la iniciativa logró sensibilizar a miles de niños y niñas sobre el valor del agua y el cuidado del medioambiente. Esta plataforma digital educativa de Aqualia comenzó a implantarse en España en el año 2002 para formar a escolares sobre el agua y el medioambiente de manera creativa y divertida, con material educativo puesto a disposición de las aulas. Desde el año 2021, el programa se ha implantado también en Colombia, con gran acogida.
En el marco del compromiso con la sostenibilidad, en 2025 Aqualia ha desarrollado 77 acciones en comunidades enfocadas en la limpieza de ríos y playas, la siembra de árboles y la reducción del uso de plásticos. Estas jornadas contaron con la participación de 1.077 líderes comunitarios, voluntarios, instituciones educativas y aliados institucionales, trascendiendo lo puramente ambiental y convirtiéndose en herramientas de cohesión social y participación ciudadana.
Aqualia también ha asumido el compromiso de contribuir a la igualdad, promoviendo la inclusión laboral y la atención a poblaciones vulnerables. En Riohacha (La Guajira), la compañía ha sido reconocida por el Ministerio del Trabajo y la Organización de Estados Iberoamericanos por su participación en la Estrategia de Inclusión Laboral. Además, ha impulsado microempresas lideradas por mujeres en tareas de reciclaje, generando empleo y promoviendo la autonomía y liderazgo. La gestión social de Aqualia busca garantizar que nadie quede atrás.
El agua como vínculo
A pesar de los avances, aún existen retos importantes. Construir mensajes locales a partir de retos globales, superar la desconfianza en zonas con antecedentes de escasez de comunicación y garantizar una respuesta efectiva ante situaciones adversas son desafíos constantes.
Sin embargo, la creciente digitalización ofrece nuevas herramientas para facilitar la conexión con la ciudadanía y los diferentes públicos. Además, la tendencia hacia la sostenibilidad y la responsabilidad social posiciona a Aqualia como líder en la gestión del agua en Colombia.
La experiencia demuestra que la participación comunitaria, la educación y el liderazgo son claves para afrontar los desafíos ambientales del presente y del futuro. De hecho, el impacto conseguido en Colombia ha servido como modelo para iniciar proyectos similares en México.
La empresa ha articulado sus acciones con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 6 (Agua limpia y saneamiento), el ODS 10 (Reducción de desigualdades) y el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles). Además, ha establecido alianzas con múltiples partes para fortalecer su impacto.
La gestión social de Aqualia en Colombia es una estrategia construida desde el territorio, con base en el diálogo y la participación. Este enfoque ha permitido que la empresa se convierta en un actor clave del tejido social, generando confianza, construyendo vínculos y promoviendo el desarrollo humano. Se trata de una apuesta por el desarrollo de los territorios de forma sostenible, con un compromiso que va más allá del servicio, que tiene que ver con las personas y con su futuro.