El proyecto Murcia Río, impulsado por el Ayuntamiento de Murcia, no ha contentado a todos los actores implicados en la restauración de espacios fluviales, incluidos los habitantes de la capital de la Región. Las medidas tomadas para mejorar el cauce en su tramo urbano, calificadas como necesarias, distan de la verdadera necesidad de integrar el Segura en la vida diaria de los murcianos.
Por ello, desde iAgua hemos querido hablar con varios expertos en la materia, que conocen de cerca la realidad de las actuaciones. Hoy charlamos con Jorge Sánchez, técnico de la Asociación de Naturalistas del Sureste, ANSE.
Pregunta - ¿En qué estado se encuentra el tramo urbano del río Segura?
Respuesta - El río Segura atravesó una situación de emergencia ambiental a finales del SXX., que lo convirtió en una auténtica cloaca al aire libre por la mala calidad de sus aguas. El tramo que atravesaba la ciudad era uno de los puntos calientes por su visibilidad social. Esta situación ha cambiado radicalmente por la mejora de la depuración, aunque persisten episodios aislados de contaminación.
La actuación de la alameda de Maristas ha permitido recuperar una zona de interés botánico que se encontraba muy deteriorada
Desgraciadamente, tras la recuperación de la calidad físico-química del agua, no se ha trabajado en la mejora del estado ecológico del río, que padece problemas similares a otros tramos del Segura a los que se une la artificializacion y la presión por usos lúdicos (que podrían ser compatibles con la recuperación ambiental, pero que actualmente están priorizados sobre la recuperación ambiental). En ese tramo del río Segura se han invertido más de 20 millones de euros en diversos proyectos (recirculación de caudales, dragado, paseos fluviales, etc) sin haberse obtenido apenas resultados ambientales o habiendo incidido en procesos de degradación.
P. - ¿En qué ha consistido la última intervención sobre el río?
R. - Actualmente, el Ayuntamiento de Murcia está ejecutando dos actuaciones: la realización de un paseo fluvial en el tramo entre Pasarela Manterola y Maristas y la adecuación de la motas a su paso por la ciudad. En fechas recientes se ha ejecutado una extensa zona verde en la Alameda de los Maristas. Todas estas actuaciones se enmarcan en el denominado Murcia Río.
Tras la recuperación de la calidad físico-química del agua, no se ha trabajado en la mejora del estado ecológico del río
P. - En relación a este proyecto, ¿cómo evaluaría la actuación del Ayuntamiento?
R. - La actuación de la alameda de Maristas ha permitido recuperar una zona de interés botánico que se encontraba muy deteriorada. Si bien había aspectos mejorables, los objetivos de recuperación ambiental (recuperación de la alameda) y la integración del uso público han sido bastante satisfactorios.
Sin embargo, en el paseo fluvial de Manterola a Maristas se ha primado la ejecución de obra pública, incluyendo la ejecución de una mota sobre terrenos dragados que retiraron una amplia nada de Carrizal. Por su parte, la adecuación de motas se planteó inicialmente como una actuación de recuperación ambiental y suponía un cierto hito por cuánto se planteaba la introducción de arbolado de ribera en el tramo urbano, pero su ejecución ha quedado muy alejada de esos principios quedando más bien como un ajardinamiento. Por un lado, se ha trabajado en el control y erradicación de los carrizales y eneas (higrófitos) con geotextiles y plásticos, reduciendo la masa vegetal y destruyendo la zona de refugio para fauna. Por limitaciones impuestas por el organismo de cuenca, los árboles de ribera no han sido plantado en las orillas sino al pie del muro. Las plantaciones se han ejecutado con un carácter de ajardinamiento alejadas de las orillas y dependientes de riego.

Jorge Sánchez Tomando medidas de una anguila.
Por tanto, no se ha abordado una recuperación real de la vegetación de ribera. Además, incluso llegaron a plantarse árboles de especies alóctonas Ulmus pumila y Populus bolleana o variedades ornamentales de baladre (Nerium oleander). Las especies exóticas por suerte han sido sustituidas por material autóctono tras las protestas y su eco en medios de comunicación regionales.
P. - ¿Qué problemas ha conllevado esta restauración?
- Eliminación de vegetación de las orillas como carrizal y eneal que desarrolla importantes funciones ecológicas (mejora de la calidad del agua, refugio de fauna, etc.) y sustitución, esperamos que temporal, por geotextil y plásticos.
- Introducción de especies exóticas que han sido sustituidas tras las protestas y una ejecución desde una perspectiva de ajardinamiento.
- Ejecución de actuaciones duras (enlosado con piedra) de determinados tramos.
P. - ¿Qué medidas se proponen desde ANSE para integrar el río en su tramo urbano?
R. - La actuación en tramos urbanos es siempre delicada porque la seguridad de los bienes y las personas debería ser el objetivo primordial. Una vez garantizado este aspecto, deberían ir adoptándose todas las medidas posibles de renaturalizacion del río.
En el paseo fluvial de Manterola a Maristas se ha primado la ejecución de obra pública, incluyendo la ejecución de una mota sobre terrenos dragados que retiraron una amplia nada de Carrizal
Conviene recordar que el tramo urbano está embalsado por la presa de la Fica que no tiene función hidráulica alguna salvo crear una amplia lámina de agua de carácter estético en la ciudad. Probablemente, la eliminación de ese obstáculo y una recuperación real del bosque de ribera serían buenas opciones para iniciar la renaturalizacion del río. Por otro lado, no deberían permitirse actuaciones agresivas como nuevos dragados, permitiendo al río la creación de islas de gravas como las existentes antes del dragado. La recuperación de unos caudales coherentes con la dinámica del río y la recuperación de la conectividad fluvial serían otros de los objetivos prioritarios no sólo para este tramo sino para toda la cuenca.
P. - ¿Qué entidades u organizaciones cree que deberían estar implicadas en este tipo de acciones sobre el río?
R. - Se supone que están participando tanto la UMU como la UPCT, pero en actuaciones fuera del tramo urbano. Para la adecuación de las motas se pidió informe a UMU y ANSE que apenas tuvo influencia en el proyecto ejecutado.
La actuación en tramos urbanos es siempre delicada porque la seguridad de los bienes y las personas debería ser el objetivo primordial
Las Administraciones aún tienen mucho que aprender sobre participación pública, queda muy bien crear comités y grupos de trabajo pero sus propuestas no se integran adecuadamente. En este caso, mientras el grupo de trabajo hace propuestas "a futuro" de lugares donde no está claro si se va a intervenir, se ejecutan proyecto muy alejados de la filosofía de recuperación del espacio ripario.
P. - Murcia Río ha recibido recientemente el premio a la mejor obra hidráulica y de medio ambiente. ¿Qué opinión le merece esta distinción?
R. - Como obra civil no puedo opinar porque no soy experto en la materia. El premio ha sido otorgado por el colegio de ICCP y pretende abordar también el medio ambiente. Desconocemos cuáles han sido los criterios y el jurado, pero por poner un símil sería como si el Colegio de Biólogos otorgará un premio de construcción de presas: aunque tuviera las mejores intenciones el resultado probablemente sería desafortunado.