Hoy entra en vigor el levantamiento de las limitaciones de agua en los municipios que dependen de los embalses del Ter, los embalses del Llobregat y el sistema Llobregat, con la publicación en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) de la resolución del director de la Agencia Catalana del Agua.
La zona más poblada del país pasa así al escenario de prealerta. Esta decisión se toma a raíz de la mejora consolidada de los indicadores, teniendo en cuenta que los embalses del Ter Llobregat se sitúan por encima del 65% de su capacidad, con 399 hm³, más del doble que hace un mes.
También entran en vigor los cambios en el acuífero del Baix Ter, que vuelve al escenario de normalidad, mientras que el acuífero del Fluvià Muga da un paso más en la desescalada y pasa de la excepcionalidad a la alerta.
Con estos cambios, nueve áreas están en normalidad, cinco en prealerta y cuatro en alerta. Por lo tanto, catorce de los dieciocho ámbitos de las cuencas internas no tienen ninguna limitación en el uso del agua.
A pesar de la mejora de las reservas, las desalinizadoras catalanas seguirán funcionando a un alto rendimiento, concretamente al 90% de su capacidad (hasta ahora lo hacían al 100%). Esta decisión se adopta para optimizar el recurso almacenado en los embalses, cumplir con los acuerdos del río Ter y favorecer la recarga de acuíferos como el del delta del Llobregat, que durante la sequía ha sido vital para garantizar las demandas.