En el evento celebrado el pasado 3 de octubre en Bilbao, que abordó los aspectos más desafiantes para el futuro de la gestión del agua, organizado por el Consorcio de Aguas Bilbao-Bizkaia (CABB) y Aclima, Basque Environment Cluster, se celebró una mesa redonda en la que participaron Pedro Mª Barreiro, director general del Consorcio de Aguas de Bilbao Bizkaia (CABB); Leire Zubitur, gerente de Servicios de Txingudi; José Ángel Ercilla, director gerente de la Sociedad de Aguas de Añarbe; Batxi Aranburu, gerente general de Aguas Municipales de Vitoria-Gasteiz (AMVISA); y Roi Fernández Añón, director de Aguas de Galicia.
Sobre las estrategias de adaptación al cambio climático, Zubitur destacó los esfuerzos realizados en Txingudi para adaptarse al cambio climático, mediante un plan basado en los recursos hídricos disponibles y las demandas previstas. También identificó la construcción de tanques de tormentas como una prioridad, con una inversión proyectada de 15 millones de euros. Además, mencionó un plan de sequías con infraestructuras de respaldo, como pozos subterráneos no utilizados en 15 años.

Por su parte, Fernández Añón destacó la necesidad de inversiones en infraestructuras innovadoras para garantizar la sostenibilidad de la gestión hídrica en Galicia. Aunque la región enfrenta un déficit de capacidad de almacenamiento, la adecuada gestión de las rías sigue siendo crucial. Además, señaló la falta de personal cualificado en los municipios y destacó la Ley de 2022 para optimizar la gobernanza del ciclo integral del agua, facilitando el apoyo técnico y la modernización de infraestructuras por parte de Aguas de Galicia.

Asimismo, Barreiro introdujo la variable de la digitalización al debate, y resaltó el impacto positivo de las ayudas de los PERTE para impulsar la digitalización, pero enfatizó que esta debe ir acompañada de la renovación de infraestructuras antiguas, especialmente en saneamiento. También anticipó transformaciones en la gestión de aguas residuales en las próximas dos décadas, impulsadas por la Directiva TARU.

Además, Aranburu instó a repensar el modelo territorial y productivo frente al cambio climático, y subrayó la importancia de priorizar políticas de gestión de la demanda para reducir el consumo antes de recurrir a soluciones como la reutilización del agua. También destacó la inteligencia artificial como herramienta de apoyo, aunque planteó retos relacionados con el consumo de recursos. Sobre la desalación, advirtió sobre los altos costes asociados, abogando por un análisis riguroso antes de su implementación.

Durante su intervención, Ercilla señaló que las cuencas cantábricas, gracias a la regulación de presas, han resistido mejor los efectos del cambio climático en comparación con otras regiones. Sin embargo, subrayó la necesidad de mantener una alta vigilancia ante este fenómeno. Por último, defendió la necesidad de tarifas más flexibles para garantizar el mantenimiento y modernización de infraestructuras, especialmente en saneamiento, un servicio más reciente que el abastecimiento.
