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Machu Picchu: Más allá de las soluciones basadas en la naturaleza (I)

Sobre el blog

Luis Luján Cárdenas
Sociólogo y Periodista, Magíster en Administración, especialista en Comunicación para el Ecodesarrollo, articulista en diversos medios escritos de Perú.
  • Machu Picchu: Más allá soluciones basadas naturaleza (I)

Pachakutiq Inka Yupanki (1349-1408), noveno soberano de la dinastía inca, fue uno de los más grandes estadistas de la América antigua. El Tahantinsuyo, imperio que se extendió por seis países: Perú, Bolivia, Ecuador, sur de Colombia, norte de Argentina y de Chile, fue obra suya.

Las ciencias sociales poco a poco están valorando en su real dimensión los saberes y conocimientos ancestrales del sistema socioecológico inca y de las demás sociedades americanas que le antecedieron. El imperio inca fundado por Manco Cápac en el siglo XII resumió, sintetizó y asumió toda la sabiduría de las sociedades sudamericanas que le precedieron, en todos los ámbitos de la ciencia, especialmente en la cosmovisión, ingeniería y gestión agua, ya sea en sus fuentes naturales, servicios ecosistémicos e infraestructura natural.

La ciudadela de Machu Picchu, es una de las siete maravillas del mundo, no solo por ser una monumental obra arquitectónica y urbana de 150 edificios y 600 terrazas construida a fines del siglo XIV, en una montaña ubicada a 2,450 metros sobre el nivel del mar, en el centro de la Cordillera de Los Andes, sino porque es una gigantesca obra maestra de mega infraestructura natural, no superada actualmente pese al adelanto de la ciencia y la tecnología moderna.

Patrimonio Cultural de la Humanidad, es una joya de urbanismo verde y arquitectura sostenible. Los antiguos peruanos supieron planificar y diseñar ciudades teniendo en cuenta principios ecológicos, creando servicios ecosistémicos que sobrepasan el bienestar socioeconómico de la población, para afianzar un mayúsculo amor y respeto a la naturaleza, en convivencia armoniosa y equilibrada con el alma andina, dando paso a una mixtura de ciencia de la construcción, en equilibrio con la naturaleza y la cultura mágico-religiosa andina.

Una ciudad verde para el inca y los dioses

Construida y labrada prácticamente en macizas montañas de piedra, encima del cañón del río Urubamba y a semejanza de un gran reloj astronómico, Machu Picchu tuvo tres principales partes arquitectónicas: el Templo del Sol, el Templo de las Tres Ventanas y el Intihuatana, en las que vivieron más mil habitantes, con todos los servicios indispensables para bienestar y tranquilidad del inca, el hijo del Dios Inti, su corte y sus súbditos.

Templos, observatorios, palacios, reloj solar, miradores, viviendas climatizadas, agua y desagüe, cementerio y andenes para cultivos de alimentos, fueron construidos intencionalmente en sitios con fallas tectónicas, para protegerse contra los peligros geológicos como las avalanchas, los derrumbes y los sismos, además de facilitar el suministro de agua, según reveló el investigador brasilero Rualdo Menegat, geólogo de la Universidad Federal Rio Grande do Sul de Brasil, en una charla científica promovida por el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) y un estudio publicado en la BBC de Londres.

Ubicado en una montaña casi inaccesible del valle del Urubamba, lugar sagrado de los incas, Machu Picchu fue construido en un área de 40 km², y en un barranco de más de 400 metros, empleando avanzadas “técnicas de geoarqueología, geología estructural, geomorfología e ingeniería hidráulica en gran escala, estableciendo la matriz del sitio en términos de una red de fracturas y fallas geológicas muy densa”, según Menegat.

Es una ciudadela de piedra que se mimetiza dentro de un apu (dios) por lo que según la creencia inca, adquiere resiliencia natural ante los fenómenos naturales y la inclemencia del tiempo, incluido los efectos del cambio climático, considerando fundamentalmente la cuestión hídrica (el agua es una diosa), la alimentación, la medicina, la astronomía, el aspecto militar, la cosmología andina y la paz espiritual bajo la protección y convivencia de las demás montañas de los Andes. Sobrepasa el concepto moderno de soluciones basadas en la naturaleza.

(Continuará)

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