Una obra exitosa nace para lograr múltiples beneficios que se convierten en una realidad cuando su conceptualización, maduración, diseño y construcción se realizan de manera adecuada y garantizamos su operación y mantenimiento a lo largo de su vida útil.
En el Comité del Agua del Colegio de Ingenieros Civiles de México hemos analizado la importancia de la operación y mantenimiento de la infraestructura y consideramos que deben tener un enfoque muy amplio, ambicioso e integral, que denominaremos como “operación sostenible”, la cual incluye:
- Fortalecer la capacidad técnica de las instancias que tienen a su cargo la planeación, diseño, construcción y operación de las obras hidráulicas.
- Crear un grupo interdisciplinario con autonomía técnica y jurídica, que precise cómo se puede maximizar el beneficio de las obras construidas y por construir, al establecer sinergias con los diferentes sectores y servicios.
- Implementar las mediciones que permitan garantizar su seguridad física, verificar que se realicen sus mantenimientos programados (bitácora electrónica) e incorporar las acciones para fortalecer su sostenibilidad (considerando efectos del cambio climático).
- Automatizar y monitorear en tiempo real su funcionamiento para incrementar su eficiencia (tecnologías inteligentes) y reducir sus costos de operación (empleo de energías alternas).
- Aprovechar los recursos que se generan una vez que la infraestructura entra en operación (ampliación del uso del agua de lluvia o del agua residual tratada).
- Actualizar los conocimientos y salario del personal e implementar un programa de recuperación de activos para poner en operación las obras inconclusas y la infraestructura ociosa.
- Diversificar y potencializar las fuentes de financiamiento a aplicar (créditos de la Banca de Desarrollo, Fondos de Agua, Bonos Verdes o Bonos de Resiliencia Climática) y desarrollar los incentivos que propicien que el Sector Privado participe bajo parámetros claros de desempeño.
- Mantener una comunicación constante con la población y los diferentes sectores para que valoren la infraestructura y la conserven como parte de su patrimonio.
- Incorporar la operación sostenible de la infraestructura como una estrategia clave en los Planes Nacional de Desarrollo y destinar al menos el 0.2% del PIB tal fin.
- Destinar los recursos económicos que se requieren para lograr la operación sostenible de la infraestructura desde la etapa de conceptualización de los proyectos.
Debemos señalar que en muchas ocasiones se deberá priorizar la operación sostenible de la infraestructura antes que iniciar nuevos proyectos, más allá de lo espectacular que pueda resultar su inauguración.