Atendiendo a mi invitación del blog pasado, un colega (jefe de plana) ha tenido la amabilidad de compartir conmigo, y por supuesto, con vosotros, un problema que ha sufrido, durante años, en su Estación Depuradora de Aguas Residuales-Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (EDAR-PTAR).
Por cuestiones topográficas, la implantación de los procesos de la EDAR-PTAR se encuentran en distintas plataformas con diferencia de alturas, entre ellas, de más de tres metros.
Lo que aparentemente no supone ningún problema hidráulico-generalmente en el resto de las EDAR-PTAR el problema es el contrario- desde el punto de vista de proceso es el origen de problemas que merman la capacidad de depuración de la EDAR-PTAR.
Fijémonos en el gráfico siguiente, donde se esquematiza lo expuesto anteriormente: los decantadores primarios, las balsas biológicas de fangos activos y los decantadores secundarios se encuentran en plataformas con diferencia de cotas en torno a los tres metros.

Por su ubicación, el perfil hidráulico de las conducciones de alimentación a los procesos (líneas rojas) se encuentran muy por debajo del fondo de las arquetas de salida de los aparatos anteriores. Esta situación provoca que entre gran cantidad de aire en las conducciones.
En la alimentación a las balsas biológicas donde lo primero que hay es una zona anóxica (ausencia de oxígeno) el aire introducido por la hidráulica existente limita la capacidad de desnitrificación del proceso biológico a niveles tales que reducen su rendimiento en más del 50 %. Consecuencia: El nivel de nitrógeno en la salida es superior a lo permitido en la autorización de vertido. Sanciones anuales por depuración insuficiente
En la alimentación a los decantadores, el aire introducido en el seno del agua dificulta la sedimentabilidad posterior de los fangos. Y si bien en la decantación primaria esto tiene una incidencia menor, en los decantadores secundarios afecta tanto a la calidad del efluente como a la posibilidad de mantener los MLSSS en el licor mezcla de las balsas por pérdida en la concentración de la recirculación. Consecuencia: El nivel de sólidos en suspensión en el agua depurada es superior a lo permitido en la autorización de vertido. Sanciones anuales por depuración insuficiente
Nuestro colega, además del problema, nos daba una posible solución que, en fase de construcción hubiera sido sencilla de implementar, pero que, en fase de operación, requiere la parada de la EDAR-PTAR.
Si se colocase una compuerta automática con un sensor de nivel para aumentar las pérdidas hidráulicas, se limitaría la entrada de aire en las conducciones y los problemas asociados para el proceso. Al aumentar las pérdidas hidráulicas en la compuerta, la piezométrica (línea roja) sube el nivel de agua en la arqueta de aguas arriba y evita la entrada de aire.

La instalación de un sensor de nivel es necesaria por varias razones:
- Para regular la pérdida generada por la compuerta, en función de los caudales circulantes en cada momento
- Para evitar que averías en el accionamiento de la compuerta provocase vertidos de agua por desbordamiento de las arquetas.
Seguro que se os ocurrirán otras soluciones. Os invito a compartirlas.
FELIZ NAVIDAD a toda la comunidad de iAgua y en especial a mis seguidores y lectores.