Connecting Waterpeople
Laboratorios Tecnológicos de Levante
Netmore
TecnoConverting
Aganova
Minsait
VEGA Instrumentos
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
ICEX España Exportación e Inversiones
Gomez Group Metering
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades
Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia
Moval Agroingeniería
Saint Gobain PAM
Amiblu
Vodafone IoT
Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat (ATL)
OVARRO
Sacyr Agua
ISMedioambiente
ADECAGUA
Global Omnium
SIGMADAF
Autodesk Water
INVENT
KISTERS
SCRATS
Fundación CONAMA
AVK Válvulas
AGENDA 21500
AECID
Rädlinger primus line GmbH
ONGAWA
ISEO Ultimate Access Technologies
Kamstrup
Baseform
GS Inima Environment
Lama Sistemas de Filtrado
Itron España
J. Huesa Water Technology
Ingeteam
ATLANTIUM
Aigües de Manresa
ESAMUR
POSEIDON Water Services
Asociación de Ciencias Ambientales
Filtralite
FACSA
ANFAGUA
Red Control
Grupo Mejoras
Schneider Electric
Fundación Botín
Hidroconta
Bentley Systems
Honeywell
Molecor
Cámara de Granada
TEDAGUA
Hach
CAF
Badger Meter Spain
Catalan Water Partnership
LACROIX
HRS Heat Exchangers
Diehl Metering
IAPsolutions
Xylem Water Solutions España
Xylem Vue
AMPHOS 21
Adasa Sistemas
Veolia
FENACORE
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Almar Water Solutions
Terranova
ACCIONA
Barmatec
Vodafone Business
Nexmachina
Open Intelligence
Aqualia
Arup

Se encuentra usted aquí

España, ahogada en llamas

Sobre el blog

Erika Gissel Amarilla Galeano
Me llamo Erika, soy estudiante de Máster de Ingeniería Química en la Universidad Politécnica de Madrid. Mi especialidad es la rama de Medio Ambiente y Procesos.
  • España, ahogada llamas

El verano de 2022 ha sido uno de los más devastadores en España si hablamos de incendios forestales. En lo que va de año se han registrado más de 60 grandes incendios, según los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), dando lugar a más de 295 mil hectáreas calcinadas, las cifras más altas desde 2012 y multiplicada por tres la media de los últimos 15 años. Esto se suma a un año de gran escasez de agua.

Para hacer frente a estos incendios se recurre en la gran mayoría de los casos a agua dulce, que podría ser utilizado para el consumo en los hogares tras ser sometido a un proceso de potabilización. Poniendo como ejemplo los medios aéreos utilizados, un hidroavión es capaz de recoger hasta 6000 litros de agua en 12 segundos en cada carga, lo que equivaldría al gasto en higiene y consumo de una persona durante 2 meses. Según la National Fire Academy se necesitan 15 litros de agua por minuto y por metro cuadrado para la extinción de un incendio.

Pero ¿por qué no se puede aprovechar para la extinción de incendios el agua salada de todos los kilómetros de costa disponibles de nuestro país? Aunque esta práctica se podría llevar a cabo, el agua salada podría dañar los equipos de extinción y el propio ecosistema, agravando así los problemas ya causados por el incendio. Según expertos, el daño en la agricultura sería nefasto ya que provocaría la muerte de la vegetación.

Entre los efectos provocados por los incendios forestales se encuentran el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, contribuyendo al efecto invernadero y al cambio climático.

Además, los incendios también pueden tener un impacto negativo tanto en la calidad como en la cantidad de agua disponible. El abastecimiento de agua puede verse afectado durante la quema activa de un incendio forestal y tras años después.

Las cenizas y los contaminantes asociados se acumulan en depósitos de agua, arroyos y lagos, lo que afecta a los peces y otros organismos acuáticos, al abastecimiento de agua y a los sistemas de tratamientos de agua residuales. Por otro lado, estas cenizas pueden alterar la composición del suelo, impermeabilizándolo y provocando que repelan el agua.

Uno de los impactos más tempranos e importante que tiene lugar es el aumento significativo de la escorrentía en las cuencas hidrográficas. La escorrentía se produce cuando hay más agua de la que la tierra puede absorber. Dada la pérdida de vegetación provocada por el incendio, al llover el agua llega al paisaje y al haberse desarrollado un suelo hidrofóbico éste repele físicamente el agua, favoreciendo así las inundaciones.

Por otro lado, este efecto también afecta sustancialmente a la calidad del agua ya que proporciona una vía para el transporte de sedimentos cargados de sustancias químicas a las aguas superficiales.

El agua para apagar los incendios se adquiere frecuentemente de la red urbana de abastecimiento o de un depósito mediante una bomba. Tanto el depósito como ciertas partes de la bomba pueden estar hechos de metal, y la corrosión del agua salada sería un problema.

Otro de los inconvenientes que tendría esta práctica sería el gran coste que supondría si se quisiera apagar un incendio situado lejos del mar. Mover este agua una larga distancia complicaría esta operación, sería más costosa y además el tiempo que se necesitaría sería mucho mayor.

Como se puede ver, utilizar este agua no es muy efectivo para luchar contra los incendios, dada la dificultad para su disponibilidad, los efectos perjudiciales para la vegetación y la corrosión de los equipos.

Por otro lado, un dato preocupante es que aproximadamente el 90% de los incendios forestales son provocados por el ser humano, esto quiere decir que se podrían ahorrar millones de litros de agua si estuviéramos más concienciados de las consecuencias que conllevan los incendios.

Viendo estos datos tan alarmantes de alguna manera frenar los incendios y con ello sus consecuencias está en nuestras manos.

Suscríbete al newsletter

Los datos proporcionados serán tratados por iAgua Conocimiento, SL con la finalidad del envío de emails con información actualizada y ocasionalmente sobre productos y/o servicios de interés. Para ello necesitamos que marques la siguiente casilla para otorgar tu consentimiento. Recuerda que en cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación y eliminación de estos datos. Puedes consultar toda la información adicional y detallada sobre Protección de Datos.