Reflexiones sobre traducciones "libres" del idioma inglés al español en temas hídricos. El muchas veces mal utilizado término "manejo de cuencas" (traducción literal de "wateshed management" aunque también se habla de "gestión de cuencas" y "ordenamiento de cuencas" hidrográficas).
Watershed Management: es un término que proviene de las escuelas forestales de EE.UU. de Norteamérica. El término catchment es equivalente a watershed pero se utiliza más en Australia.
Watershed se refiere a pequeñas cuencas altas donde nacen los cursos de agua. La aplicación de prácticas de "watershed management" se iniciaron sobre todo en las cuencas altas (de cabecera de agua) ubicadas en las montañas Rocosas y las Apalaches en los EE.UU. de Norteamérica... muchas de bosques nacionales. Su objetivo inicial era manejar las intervenciones, sobre todo sobre bosques y pastos (luego se agregó manejar el efecto de intervenciones como caminos, minería, asentamientos humanos, etc) considerando su efecto sobre la escorrentía del agua captada por la cuenca en cantidad, calidad y tiempo de ocurrencia. Hoy conservar la calidad del agua es la mayor preocupación en EE.UU. de Norteamérica.
Por eso el "manejo" (traducción poco acertada de management o gestión) de intervenciones sobre pastos, de bosques, de suelos y tierras en general de una cuenca, (especialidades de escuelas forestales) considerando su efecto en los depósitos de nieve, retención de agua, infiltración y escurrimientos eran sus elementos principales de "manejo" u "ordenamiento".
Formaba parte de lo que los forestales consideran como "hidrología forestal" y, dado que su principal finalidad era retrasar y controlar lo más posible la escorrentía superficial sea en superficie o aumentando las filtraciones y recargas de acuíferos o retardando el derretimiento de nieve, era y es un conjunto de acciones que conservan los suelos evitando la erosión.
Hoy en los EE.UU. de Norteamérica, con la mayor ocupación de las cuencas, sus objetivos se dirigen más a evitar la contaminación del agua en sus orígenes y a preservar el medio ambiente.
Esta especialidad en América Latina fue adaptada a diferentes climas y condiciones de ocupación territorial. Al sur del continente americano, sur de Chile y Argentina, se adapta más fácilmente las practicas provenientes del norte por la presencia de bosques y nieve y menos población en montaña. Pero en el resto del continente debió ser adaptado a territorios completamente diferentes.
En el Perú, por ejemplo, los principios de manejo de cuencas (controlar la escorrentía del agua captada por la cuenca) ya se practicaban desde la época pre incaica con la construcción de andenes y otras prácticas de retención de agua y conservación de suelos que se aplican hasta el día de hoy. Son cuencas habitadas hasta grandes alturas, más de 4000 msnm.
Se cultiva a gran pendiente y por lo tanto no son solo de bosques y pastos y deshabitadas como lo eran las pequeñas cuencas donde se originó el término y las prácticas iniciales. Las prácticas de manejo de cuencas utilizan también estructuras de apoyo conocidas como prácticas mecánico estructurales (Control de torrentes y huaicos, surcos en contorno, etc) como los aplicados por Pablo Sánchez QEPD en Cajamarca: su famoso "poncho verde" y escuelas azules.
Hoy se aplican estas técnicas bajo diferentes nombres: cosecha de agua, sierra azul, servicios ambientales, etc. Los fondos de agua van dirigidos a estos fines de captación y retención de agua en las zonas húmedas. Incluso la captación de neblinas, otra fuente de agua, cabe bajo acciones de manejo de cuencas.
El enfoque de manejo de cuencas, asociado a conservación de suelos, en muchas cuencas con presencia de habitantes campesinos y poblaciones originarias, ha evolucionado a enfoques de desarrollo rural. Para ello involucra diferentes profesiones, principalmente ingenieros agrícolas, civiles, agrónomos, sociólogos, forestales, antropólogos y otros.
Los proyectos en estas cuencas se ocupan de mejorar caminos, viviendas, dotación de agua potable y saneamiento, energía, alertas de riesgo por inundaciones y deslizamientos, mercados de productos, producción, salud y otras acciones que se enfocan a mejorar la calidad de vida de sus poblaciones.
Así cada país tuvo y tiene que adaptar el "manejo" u "ordenamiento" o " gestión" de cuencas a sus condiciones climáticas, sociales y geográficas.
Las cuencas en su estado natural no requieren ser manejadas, ni gestionadas, ni ordenadas. Se "manejan" solas y muy bien sin la presencia humana. Por ello lo que primero se debe "manejar" son las personas que intervienen en las cuencas. Lo que se deben guiar son las intervenciones que los seres humanos hacemos sobre este territorio de captación natural del agua para habitarlo, obtener recursos sabiendo como conservar sus aptitudes hidrológicas e hidrogeológicas y la calidad de sus aguas, y conservando las capacidades productivas de sus tierras.
Es por eso que el resultado de lo que se denomina "gestión integrada" se debe dar en cada cuenca. Manejo de cuencas es una parte esencial de la gestión integrada al proteger las fuentes de agua en una cuenca.
Recordar que no es la gestión la que necesariamente debe ser "integrada" si no el resultado de las intervenciones en los territorios, de tal forma de balancear las necesidades sociales, productivas y ambientales.