Cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua. En 2018, el tema escogido es "La naturaleza al servicio del agua". Y es que las soluciones basadas en la naturaleza ayudan, de forma sostenible y rentable, a reequilibrar el ciclo del agua, mitigar los efectos del cambio climático y mejorar la salud humana y los medios de subsistencia.
Utilizando estas soluciones para ayudar a satisfacer las necesidades de agua de una población en crecimiento contribuiremos a la creación de una economía circular, la protección del medio natural y la reducción de la contaminación. Estas dos últimos son metas clave del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6: garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos de aquí a 2030.
