Según la ONU, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 es «Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos». Las metas de este objetivo cubren tanto los aspectos del ciclo del agua como los sistemas de saneamiento, y la consecución de este objetivo se ha planteado para que contribuya en el progreso de otros ODS, principalmente en salud, educación, crecimiento económico y medio ambiente.
Las predicciones auguran un incremento en el consumo de agua de un 50% para el año 2020; se estima que 1.800 millones de personas vivirán en países de regiones con escasez absoluta de agua y que dos tercios de la población mundial podrían verse entonces inmersos en condiciones de estrés hídrico.
