Con un título más que aclaratorio, la canción de The Who giraba en un principio en torno a la ópera rock de ciencia ficción Lifehouse (que no llegó a término, ya que se optó finalmente por un disco tradicional), que representaba una sociedad totalitaria y utópica sin rock’n’roll.
La letra trata sobre la dureza de la vida, donde el agua actúa como metáfora de la pobreza.
