Dirigida por Icíar Bollaín, narra la historia de dos cineastas (Luis Tosar y Gael García Bernal) que escogen Bolivia para rodar una película sobre la llegada de los españoles a América. Allí les toca vivir la Guerra del Agua de Cochabamba, en la que el espíritu conquistador continúa presente a través de las empresas que quieren privatizar el recurso hídrico en la región.
Opinión
