En la Venecia del siglo XVIII, la joven Arabella descubre que es la elegida para mantener el legado de las hijas del agua, una hermandad secreta de mujeres cuyo propósito es proteger un legado escrito en el agua. Sandra Barneda continúa así dando voz a las mujeres poderosas en su tercera novela, parte de la tetralogía de los cuatro elementos.

