Opinión
Marta Santafé
La opinión deMarta Santafé

Consultora especialista en Medio Ambiente, Sector del Agua y Planificación Hidrológica | Hidrogeóloga | Directiva Marco del Agua (DMA) | Gestión de sequías e inundaciones | ODS 6 | Divulgación | LinkedIn Top Voice Sostenibilidad 2022

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Inteligencia colectiva para transformar la gestión del agua


El agua, elemento vital para la existencia humana y el equilibrio de nuestro planeta, se enfrenta a desafíos cada vez más apremiantes. La crisis climática, el crecimiento demográfico y la sobreexplotación de los recursos hídricos ejercen una presión sin precedentes sobre este elemento esencial. Ante este panorama, las soluciones tradicionales resultan insuficientes. Es hora de mirar hacia un enfoque innovador y colaborativo: la inteligencia colectiva.

La inteligencia colectiva, entendida como la capacidad de un grupo diverso para pensar y actuar conjuntamente de manera más efectiva que individualmente, emerge como una herramienta poderosa para abordar la gestión del agua desde una perspectiva holística y transformadora.

Al reunir conocimientos, experiencias y perspectivas de diversos actores -desde científicos y expertos en la materia hasta comunidades locales y usuarios cotidianos-, la inteligencia colectiva puede generar soluciones creativas, adaptadas a las necesidades específicas de cada contexto y favorecer la implementación de prácticas más sostenibles y eficientes.

¿Qué entendemos por inteligencia colectiva?

Como comentaba en la introducción, la inteligencia colectiva es un concepto que se refiere a la capacidad de un grupo de personas para pensar y actuar juntas de manera más efectiva que si lo hicieran individualmente. Es decir, se basa en la idea de que la suma de las inteligencias individuales puede generar una inteligencia superior que es capaz de resolver problemas complejos, tomar mejores decisiones y generar nuevas ideas.

Existen muchas formas en las que se puede manifestar la inteligencia colectiva. Una de ellas es a través de la colaboración en proyectos, donde cada persona aporta sus conocimientos y habilidades para lograr un objetivo común. Otra forma es a través de la participación en debates y discusiones, donde las diferentes perspectivas pueden enriquecer la comprensión de un tema y llevar a soluciones más creativas.

La inteligencia colectiva también se puede ver en acción en comunidades en línea, donde personas de todo el mundo se unen para compartir información, conocimientos y experiencias. Estas comunidades pueden ser muy valiosas para resolver problemas, aprender nuevas cosas y generar ideas innovadoras.

Podemos ver la inteligencia colectiva como una fuerza poderosa que puede ser utilizada para lograr grandes cosas. Al aprovechar el poder de la colaboración y la diversidad de pensamiento, podemos resolver problemas complejos, tomar mejores decisiones y generar nuevas ideas que beneficien a todos.

Algunas estrategias para promover la inteligencia colectiva

En un mundo cada vez más individualista parece una utopía hablar sobre trabajo colectivo, yo misma me he tenido que enfrentar a equipos donde se echaba en falta el espíritu de colaboración pese a ello mantengo intacta mi apuesta por el trabajo colaborativo. Por suerte, existen varias estrategias que pueden fomentar la inteligencia colectiva y logar cosas que no sería posibles de manera individual.

La manera más efectiva es fomentar la colaboración. Para ello tendremos que crear espacios y oportunidades para que las personas trabajen juntas, compartan sus conocimientos y habilidades, y aprendan unos de otros. Además, para evitar grupos homogéneos que tenderán a ideas y pensamientos similares, deberemos promover la diversidad, para ello habrá que buscar activamente la participación de personas con diferentes conocimientos, experiencias, perspectivas y habilidades.

Otro factor clave es crear un ambiente donde las personas se sientan cómodas para expresar sus opiniones divergentes y desafiar las ideas de los demás de manera constructiva. Así estaremos fomentando una comunicación abierta.

Por último, hay que dar a las personas la autonomía y la responsabilidad necesarias para tomar decisiones y contribuir al logro de los objetivos comunes. En definitiva, empoderar a los distintos miembros del grupo para que todos se sientan libres de aportar sus ideas.

¿Cómo podemos aprovechar el poder de la inteligencia colectiva para abordar de manera más eficiente y eficaz la gestión del agua?

La gestión del agua es un desafío complejo que requiere de soluciones innovadoras y colaborativas porque muchas de las formas tradicionales de gestionarla no han resultado del todo positivas. Aquí es donde la inteligencia colectiva, puede ser una herramienta poderosa para abordar este desafío de manera más eficiente y eficaz.

A continuación, detallo algunas ideas sobre cómo se puede aprovechar la inteligencia colectiva para mejorar la gestión del agua:

  • Involucrar a todos los actores relevantes: La gestión del agua es un tema que afecta a múltiples actores, desde agricultores y consumidores hasta empresas y administraciones. Para aprovechar la inteligencia colectiva, es fundamental involucrar a todos estos actores en el proceso de toma de decisiones. Esto se puede lograr a través de la creación de espacios de diálogo y participación, como foros, mesas de trabajo y consultas públicas. Si bien estas herramientas se utilizan en la actualidad, por ejemplo, en los procesos participativos que se llevan a cabo en la elaboración de los planes hidrológicos, desde mi experiencia pienso que estos procesos son demasiado rígidos e “institucionales”, se hacen “para cumplir la ley” pero, salvo contadas excepciones, no se crean espacios que generen “ideas colectivas”. 

Al hilo de este tema, tengo pendiente analizar el grado de incorporación de las propuestas procedentes de los procesos de consulta pública que se han realizado durante la elaboración de los planes hidrológicos desde la implementación de la Directiva Marco del Agua. Las llamadas "POS"( Propuestas, Observaciones y Sugerencias), término que se sugirió en su momento para no llamarlas "alegaciones", el término formal utilizado tradicionalmente, creo que han tenido escaso impacto real y eso puede generar un sentimiento de desapego y decepción ya que, la presentación de alegaciones (llamémosle con el nombre que entiende todo el mundo), es un proceso tedioso y burocrático con pocas posibilidades de éxito y que puede conducir al desinterés por parte de las partes implicadas en estos procesos. Hay que buscar mecanismos que reaviven el interés y se creen posibilidades reales de que las propuestas sean tendidas en cuenta.

  • Fomentar la colaboración interdisciplinar: La gestión del agua requiere de conocimientos y habilidades de diversas disciplinas, como la hidrología, la ingeniería, la economía, el derecho y las ciencias sociales, entre otras. Para aprovechar al máximo la inteligencia colectiva, es importante fomentar la colaboración entre profesionales de diferentes disciplinas, esta idea ya la he puesto en valor en otras entradas anteriores, pero no por mucho repetirla parece que “cale” en los organismos con competencias en la gestión del agua. Esto se puede lograr a través de la creación de equipos de trabajo multidisciplinares y la promoción de proyectos de investigación conjuntos.
  • Utilizar herramientas tecnológicas: Las herramientas tecnológicas, como las plataformas en línea y las redes sociales, pueden ser utilizadas para facilitar la comunicación y la colaboración entre los diferentes actores involucrados en la gestión del agua. Estas herramientas pueden servir para compartir información, ideas y experiencias, así como para tomar decisiones de manera conjunta. Pese a que las reuniones presenciales son las más “interactivas” y no hay nada que sustituya el “cara a cara”, no podemos desaprovechar estas otras herramientas que facilitan la conexión de personas de muy diferentes realidades y contextos lo que puede hacer que los resultados sean mucho más enriquecedores ya que también hace posible que los grupos de trabajo puedan ser más numerosos.  Creo que se podría sacar más provecho de estas herramientas que, si bien ya se emplean para jornadas que se organizan con la opción híbrida (presencial y online), no está tan extendida para la creación de mesas de trabajo y reuniones de expertos que podrían abrirse no solo a los actores del territorio sino invitar a personas de otras regiones lo que enriquecería el resultado final.
  • Aprender de las experiencias: Para aprovechar la inteligencia colectiva, es importante aprender de las experiencias pasadas, tanto positivas como negativas. Esto se puede lograr a través de la creación de espacios de reflexión y análisis, donde los diferentes actores puedan compartir sus experiencias y extraer lecciones aprendidas. ¡Que importante es este punto y sin embargo lo pasamos por alto!, nunca hay tiempo para pararse a reflexionar, seguimos metidos en "la rueda del hámster" y la necesidad de atender "lo urgente". Antes de seguir avanzando es necesario pararse y reflexionar sobre el camino recorrido. Tan fácil de decir y tan difícil de hacer.
  • Promover la innovación: La gestión del agua es un campo que requiere de soluciones innovadoras para hacer frente a los desafíos actuales y futuros. Para aprovechar la inteligencia colectiva, es importante promover la innovación y la creatividad en el sector del agua. Esto se puede lograr a través de la financiación de proyectos de investigación y desarrollo, la creación de concursos de ideas y la promoción de la cultura emprendedora.

Estas son solo algunas ideas de como la inteligencia colectiva puede ser una herramienta muy valiosa para mejorar la gestión del agua. Al involucrar a todos los actores relevantes, fomentar la colaboración interdisciplinaria, utilizar herramientas tecnológicas, aprender de las experiencias y promover la innovación, se puede lograr una gestión del agua más eficiente, eficaz y sostenible

Algunos beneficios que se obtendrían al aplicar la inteligencia colectiva en la gestión del agua:

  • Mayor capacidad para resolver problemas complejos y multidisciplinarios.
  • Generación de soluciones más creativas e innovadoras.
  • Mayor participación y compromiso de los actores involucrados.
  • Mejora de la eficiencia y la sostenibilidad en el uso de los recursos hídricos.
  • Fortalecimiento de la gobernanza y la toma de decisiones en el sector del agua.

Un futuro hídrico construido colectivamente

Pese a todas las bondades que presenta, pueden surgir desafíos al aplicar la inteligencia colectiva en la gestión del agua, como la necesidad de establecer mecanismos de participación efectivos, gestionar de manera adecuada la diversidad de opiniones y conocimientos, y garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.

El individualismo extremo, donde cada persona se enfoca únicamente en sus propios intereses y no está dispuesta a colaborar con los demás, puede ser un obstáculo para la inteligencia colectiva. Cuando las personas no están dispuestas a compartir sus conocimientos y habilidades, se pierde la oportunidad de generar una inteligencia superior que beneficie a todos.

En un mundo donde cada vez somos más individualistas la gestión de los recursos hídricos desde la inteligencia colectiva se presenta como una auténtica revolución y cambio de paradigma ya que es una herramienta fundamental para construir un futuro hídrico más seguro, sostenible y resiliente

Cuando el individualismo parece ganar terreno, la tarea de fomentar la inteligencia colectiva se presenta como un desafío complejo, pero no imposible. Es cierto que la sociedad actual, impulsada por la competencia y el éxito individual, a menudo valora más los logros personales que el trabajo en equipo y la colaboración. Sin embargo, la inteligencia colectiva emerge como una fuerza poderosa capaz de generar soluciones innovadoras y enfrentar los desafíos que nos aquejan como sociedad y la gestión de los recursos hídricos no es una excepción.

La inteligencia colectiva tiene el potencial de revolucionar la gobernanza del agua, llevándola a ser más inclusiva, eficiente y adaptada a las necesidades de las comunidades

Entendiendo por gobernanza del agua al conjunto de políticas, instituciones y procesos que dirigen y gestionan los recursos hídricos. Una buena gobernanza del agua busca garantizar el acceso equitativo al agua, proteger los ecosistemas y promover el uso sostenible de este recurso vital. La inteligencia colectiva, al aprovechar la sabiduría y el conocimiento de diversos actores, puede transformar la gobernanza del agua.

Pese a todas estas dificultades todos deberíamos de promover la inteligencia colectiva en nuestros propios contextos y unirnos a iniciativas que ya estén en marcha. Seamos parte del cambio donde podamos construir juntos un futuro donde el agua sea un recurso compartido y gestionado de manera inteligente y colaborativa. 

¿Alguien se atreve a salir de la “zona de confort” en la gestión del agua?. Si alguien se anima yo le acompaño en ese apasionante camino.

«Las sociedades más sabias son las que gestionan bien su inteligencia colectiva». Pierre Lévy, profesor, filósofo y escritor tunecino.