Opinión
Marta Santafé
La opinión deMarta Santafé

Consultora especialista en Medio Ambiente, Sector del Agua y Planificación Hidrológica | Hidrogeóloga | Directiva Marco del Agua (DMA) | Gestión de sequías e inundaciones | ODS 6 | Divulgación | LinkedIn Top Voice Sostenibilidad 2022

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Gestionar el agua: Navegando entre lo urgente y lo importante


En el laberinto de la vida cotidiana, donde el tiempo se escurre entre los dedos nos enfrentamos a diario a un dilema ancestral: la dificultad de distinguir lo urgente de lo importante. La presión del momento, esa fuerza invisible que nos empuja hacia la inmediatez, hace que lo urgente se anteponga a lo importante, que silencioso y paciente, se aplaza para una mejor ocasión. La falta de planificación nos deja a merced de las olas, sin rumbo fijo, sin saber qué tareas merecen nuestra atención.

En el contexto de la gestión del agua, esta distinción se vuelve crucial. Atender solo las urgencias, como sequías e inundaciones, nos sumergen en un ciclo de reacción constante, apagando fuegos sin construir cortafuegos. Mientras que enfocarnos en lo importante, como la planificación, la inversión en infraestructuras sostenibles, la adaptación al cambio climático o la búsqueda de una gobernanza real del agua, por citar algunos ejemplos, nos permite abordar los problemas del agua de manera proactiva.

En la siguiente tabla se detallan algunas características que nos pueden permitir diferencias lo urgente de lo importante:

     Vivimos en una época de cambios rápidos y desafíos constantes. La gestión del agua se ha vuelto un tema crucial en este contexto donde hay muchos retos que abordar y la tensión entre lo urgente y lo importante es evidente. Entender la diferencia entre lo urgente y lo importante es fundamental para una gestión eficaz, no solo del tiempo, sino también de recursos como el agua.

Existe un sistema de priorización conocido como la "Matriz de Eisenhower", que se basa en la distinción entre lo urgente y lo importante. Esta matriz nos puede servir de ayuda a la hora de organizar tareas y a enfocarnos en lo que realmente importa. La Matriz de Eisenhower divide las tareas en cuatro cuadrantes:

  • Urgente e importante: Tareas que requieren atención inmediata.
  • Importante, pero no urgente: Tareas que deben hacerse, pero que pueden programarse para más tarde.
  •  Urgente, pero no importante: Tareas que deben delegarse o eliminarse.
  • Ni urgente ni importante: Tareas que deben eliminarse.

La filosofía detrás de la Matriz de Eisenhower es que debemos dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a las tareas importantes, incluso si no son urgentes. Esto nos permite ser y alcanzar nuestros objetivos a largo plazo. Esta metodología puede utilizarse también en el contexto de la gestión del agua.

La "tiranía de lo urgente"

El contexto actual, con su flujo constante de noticias y crisis, dificulta la priorización de problemas a largo plazo como la crisis del agua. Los medios de comunicación y las redes sociales tienden a centrarse en eventos inmediatos y llamativos, creando una sensación de urgencia constante. Esto puede desviar la atención de problemas más complejos y graduales, pero igualmente importantes y sobre los que hay que actuar.

La sobrecarga de información y la rápida sucesión de noticias dificultan la concentración en un solo tema. Esto puede llevar a una falta de seguimiento y comprensión profunda de problemas como la crisis del agua.

Las noticias tienden a seguir un ciclo, con picos de atención seguidos de períodos de olvido. Esto puede hacer que los problemas a largo plazo sean relegados a un segundo plano cuando surgen nuevas crisis.

Los líderes políticos y empresariales pueden verse influenciados por la presión de atender las crisis inmediatas, en detrimento de la planificación a largo plazo. Esto puede dificultar la implementación de políticas y estrategias sostenibles para la gestión del agua.

En el caso de la crisis del agua, es fundamental reconocer que se trata de un problema complejo y que afecta de una manera transversal a un variado número de sectores y áreas de actividad, lo que requiere de una atención sostenida en el tiempo. Por ello, a pesar de la constante aparición de nuevas urgencias, es crucial mantener el enfoque en la planificación y la implementación de soluciones a largo plazo.

La "tiranía de lo urgente" representa un desafío significativo para la gestión de la crisis del agua. Sin embargo, al adoptar un enfoque proactivo y estratégico, podemos garantizar que este problema fundamental reciba la atención que merece.

Para ello se pueden llevar a cabo algunas medidas:

  • Educación y sensibilización de la sociedad: Aumentar la conciencia sobre la importancia de la gestión del agua y la necesidad de soluciones sostenibles. Campañas durante todo el año para que el mensaje no solo llegue cuando la situación en grave o de emergencia.
  • Fomentar la colaboración: Promover la cooperación entre gobiernos, empresas y organizaciones de la sociedad civil para abordar la crisis del agua.
  • Planificación a largo plazo: Mantener los planes hidrológicos y otras estrategias relacionadas con el agua a largo plazo, y darles seguimiento, independientemente de las urgencias del momento. Ir más allá de un ciclo electoral y tener una visión clara de proyectos sin sesgos ideológicos que pueda continuar otras personas en el caso de que los responsables políticos cambien.
  • Promover el periodismo de “investigación” Fomentar la cobertura de temas complejos y a largo plazo, con análisis y seguimiento continuo al margen de la actualidad que ocupa los titulares diarios.

Abordar la crisis hídrica mundial

Problemas globales como la crisis del agua también puede verse atrapados por la inmediatez de lo urgente. Partiendo de los conceptos de "lo urgente" y "lo importante" que hemos visto, propongo una relación de temas que, en mi opinión, deberían de categorizarse de la siguiente manera:

La línea que separa lo urgente de lo importante puede ser muy fina y dependerá del contexto y de las circunstancias particulares de cada país lo que hará que se encuentren a un lado u otro de la tabla.

El contexto español: lo importante no se debe olvidar

Si trasladamos este análisis al contexto de España, y teniendo en cuenta sus particularidades desde el punto de vista de sus recursos hídricos y de su gestión, propongo esta categorización entre “lo urgente” y “lo importante”:

Como en el caso del análisis a escala mundial, la línea que separa lo urgente de lo importante puede sufrir variaciones y algunas dependen en cierta medida de la subjetividad o valoración que hagamos de cada aspecto. También se trata de “tablas vivas” que pueden ir cambiando a lo largo del tiempo según se vaya avanzando o resolviendo alguno de los asuntos. Pero en todo caso, escribir en una tabla nuestras prioridades puede servirnos para visualizar todos los temas y no olvidarnos de trabajar tanto los temas urgentes como los importantes.

¿Qué podemos hacer para que todo lo urgente no haga posponer lo importante?

Lograr el equilibrio entre lo urgente y lo importante es un desafío constante, pero hay estrategias que pueden ayudarnos a priorizar lo que realmente importa.

Es crucial que los gobiernos, las empresas y los ciudadanos adopten una visión a largo plazo. Esto es crítico para que “lo importante” no quede relegado a un plazo sin determinar. Esto implica no perder el foco de todo lo que tenemos anotado en la columna derecha de las tablas. Cuando ocurran urgencias como sequías o inundaciones, estas se atenderán de manera inmediata, pero no dejaremos de actuar sobre “lo importante”.

El gran desafío radica en encontrar un equilibrio entre abordar las urgencias y mantener el enfoque en las estrategias a largo plazo. Esto requiere una gestión eficiente de los recursos, una planificación cuidadosa y la colaboración de todos los sectores de la sociedad. La gestión del agua en la actualidad exige una visión integral que combine la respuesta a las urgencias con la planificación estratégica. Solo así podremos garantizar la disponibilidad y la calidad del agua hoy y en el futuro.

El agua no puede ser relegada a un segundo plano por la tiranía de lo urgente. Cada gota cuenta, cada acción suma. No permitamos que la inmediatez de las crisis nos haga olvidar la importancia de una gestión sostenible y equitativa.

Es hora de actuar con visión a largo plazo, de construir un futuro donde el agua sea un derecho garantizado para todos. Juntos, podemos transformar la urgencia en acción, y la importancia en legado.

“Que lo urgente no te impida ver lo importante”, Dwight D. Eisenhower, el 34º presidente de los Estados Unidos.